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¿Quieres saber quién ha sido el ganador del concurso Los Relatos del Verano? Acércate este próximo jueves 20 de septiembre a las 19.00 H. al FNAC para descubrir cuál de estos tres resulta el ganador.
Cuando me eché a andar, en el primer minuto del primer día de mi Camino Portugués de Santiago, pensaba en mis pies, en como eran y en como estarían cuando pasasen los seis días de ruta; en mi cabeza, atestada de cosas importantes, leves o banales que debía limpiar; y en mis hombros, que iban a soportar un peso inusual pero a mi juicio imprescindible...
Ez dut gogoan Bartzelonara autobusez eginiko bidaia hartan igarotako tarte txarrarekin konpara nezakeen unerik. 2002 izango zen, abuztu hasiera nik uste. Astebete zeraman semeak hiriburu katalanean. Urtea bertan igaroko zuela jakinda, giroa ezagutu eta oniritzia emateko asmotan zuzendu nintzen bertara, ezkontza-bidaian erabili nuen maleta txiki berbera hartuta...
Solo, pero feliz. O por lo menos eso quería creer. Así iniciaba una nueva etapa en mi vida. ¡Menuda frase más hueca! ¿Nueva etapa? Sí, claro, mi mujer, mi ‘ex’ (¿ex-estúpida o estúpida?) y mis chavales –éstos sí que no son ‘ex’, te los comes con papas p’a toda la vida- se largaban al pueblo de los aitonas: piscinita, parrillitas con los ex-cuñados y seguramente alguna escapadita de fiestas a algún pueblo -para eso están los ‘aitonas-canguros’...
El último año de mi libertad viví la experiencia única de conocer el Amazonas. El broche de oro fue recorrer el brazo principal del mítico río en un barco de carga y pasajeros. Lorenzo, un científico francés, sería quien iba a marcar el rumbo, no del viaje sino de mi destino...
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