
Una joven pasa frente a un escaparate que anuncia rebajas de hasta un 50%.Foto: ruben plaza
Donostia. Bolsos a 15 euros, cinturones a seis, camisetas a nueve y vestidos a 20. Tiendas bastante llenas a pesar del buen tiempo y dependientas corriendo de un lado para otro para reponer la ropa. Está claro. Las rebajas han comenzado y, con ellas, el impulso consumista de muchos donostiarras que salieron ayer con ánimo de aguantar largas colas para llegar a casa con las manos llenas de bolsas y, por supuesto, con la tarjeta de crédito temblando.
Si bien el día oficial del comienzo de las rebajas fue ayer, muchos establecimientos ya tenían colgados, desde hace dos semanas, carteles que anunciaban descuentos. El mal tiempo, la constante lluvia y la crisis económica han obligado a muchos comerciantes a vender sus productos más baratos. "Entre que en los medios no paran de hablar de crisis y que el tiempo ha sido horroroso desde finales de mayo, la verdad es que las ventas han caído mucho", afirmaba una dependienta de la tienda Misako , en la calle Fuenterrabía, de Donostia.
Tiempo de playa
Poca euforia consumista
Esta mujer, que no paraba de sacar bolsos de los cajones, aseguraba que "la gente piensa más en el dinero y ya no existe una euforia consumista" como en años pasados, al tiempo que añadía que "con el calor que hace hoy por la mañana -por ayer-, todo el mundo prefiere estar en la playa en vez de comprando ropa". "Hemos tenido que empezar las rebajas antes de tiempo. Bolsos que hace 15 días costaban 30 euros, ahora sólo valen 15", explicaba.
Esta dependienta, sin embargo, indicaba que como el establecimiento en el que trabaja se dedica a vender complementos, no han tenido "tanto problema para vender como las tiendas que tienen camisetas de tiras, vestidos cortos, shorts o sandalias".
Éste, por ejemplo, es el caso de la cadena Mango, que se ubica a escasos diez metros de Misako, donde casi todos los productos están al 50% desde el primer día de rebajas. En este establecimiento, al contrario que otros años, siguen quedando todas las tallas, cuando ésta suele ser la principal queja de los consumidores. "Vienes y hay de todo. Normalmente no encuentro la talla mediana y sólo queda pequeña o muy grande. La semana pasada me probé un vestido de la talla S porque no quedaba otro y ahora sí que está en aquella estantería", indicaba Marta Blasco, una joven de 21 años, mientras señalaba una balda en este establecimiento.
Así, la queja en esta tienda no tenía que ver con las tallas de la ropa, sino más bien con el calor que hacía en el interior. "¡Buf!, hay mucha gente y parece que no funciona el aire acondicionado", le comentaba una clienta a otra, mientras esperaban la larga cola para probarse un par de faldas en el vestuario.
Si el probador de Mango estaba a rebosar, en el de la tienda Stradivarius era casi imposible entrar. "No he querido ni asomarme a mirar cuánta gente hay esperando para entrar", aseguraba Leire, de 24 años, quien se probaba una camiseta frente a un espejo de la tienda. Hoy se va de vacaciones y necesita un bikini para lucirlo en la playa. Sin embargo, "como ya hace buen tiempo, siguen costando un montón", se quejaba esta joven que había adquirido su prenda por 60 euros.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902