Editorial
ZP sólo habla con el campanero
solía decir
Telesforo de Monzón
que cuando el ruido de las campanas molesta, está muy bien ir a protestar y hablar con el obispo de la diócesis; que también está muy bien ir a hablar con el párroco; pero que al final, con el que no hay más remedio que hablar siempre es con el campanero. Esta ingeniosa expresión cuadraba muy bien con aquel histórico líder nacionalista que en su ancianidad encontró acogida política en la izquierda abertzale y, subyugado por una ETA que interpretaba como epopeya heroica, asumió su papel de paladín del irredentismo vasco. En su entrevista del martes con el presidente español,
Rodríguez Zapatero , el lehendakari
Ibarretxe le reprochó que prefiriera debatir sobre el derecho a decidir de los vascos con ETA que con el presidente del Gobierno Vasco democráticamente elegido. Está claro, y así lo percibe la sociedad vasca, que Zapatero prefiere hablar sólo con el campanero. Que rechaza de antemano cualquier propuesta de solución que le presente el lehendakari, pero no tiene ningún reparo en negociar cuestiones políticas con ETA, siniestro campanero al que se señala desde todos los ámbitos como máximo enemigo de esta democracia. Ya sólo el diálogo con la organización terrorista es el pago de un precio político por la paz, precio que debiera asumirse sin mayores escrúpulos pero que de cara a la galería se rechaza como una indignidad por quienes no admiten el acuerdo con el lehendakari. Es muy posible que Zapatero se sintiera ofendido ante estos reproches, más aún cuando ETA está desplegando una cruel ofensiva de bombas y muerte, pero esa es la realidad que muchos ciudadanos vascos perciben y lo que procedería es llegar a un acuerdo global entre ambos gobiernos y poner a ETA en su sitio mediante un acuerdo democrático entre todas las fuerzas políticas sin excepción. Una vez más, los grandes medios derrocharon ayer páginas para informar sobre el portazo de ZP al lehendakari. En realidad, el presidente español hubiera rechazado cualquier propuesta que le presentara Ibarretxe, aunque se tratase de un proyecto de parques naturales en Euskadi. Zapatero está en otra onda, embelesado por unas elecciones anticipadas que el PSE le dice que va a ganar. Además, él sólo habla con el campanero.