Diario de Noticias de Gipuzkoa

Fútbol      Ciclismo      Baloncesto      Otros

Euskaltel-Euskadi roza el triunfo

el navarro Alan Pérez finaliza segundo en la etapa que llegó a Peschici

Se bloqueó en el sprint con Priamo, ganador de la etapa; Visconti es el nuevo líder

Priamo celebra, con Alan Pérez al fondo, la victoria de etapa en su primer Giro de Italia.Foto: efe

Alain laiseka enviar a un amigo imprima este texto texto normal texto medio texto grande

donostia. 15 de mayo. Fiesta en Zurucuain, a un palmo de Lizarra: San Isidro Labrador. La tradición recoge al pueblo (apenas 70 habitantes) en torno a una mesa que se extiende bajo el techo de la sociedad gastronómica. Como siempre desde que el mundo tiene memoria. Ganaderos y labradores. Mezclados. También un ex ciclista. Roberto Lezaun. Invitado de honor. Una leyenda en el pueblo. Tuvo en el febrero de su estreno en profesionales, en 1991, al mismísimo Miguel Indurain a su servicio. Debutó con aquel Banesto de ensueño ganando la Vuelta a Andalucía en la que el de Villaba le donó sus fuerzas. En la mesa, empero, nadie se alza sobre los demás. Democracia. Hasta que la voz del Roberto se eleva. Golpe de estado. "Hay que poner la ETB", ordena, sobresaltado al mismo tiempo que esconde el móvil por el que ha sabido, de voz de su hermana, que su sobrino Alan Pérez marcha en fuga en el Giro de Italia.

Para cuando la imagen invade la sociedad de Zurucuain, el de Euskaltel-Euskadi viaja ya en compañía de Matteo Priamo, un corpulento italiano de su quinta. Cosecha del 82. A su estela, sin opciones ya, pedalean sus nueve compañeros de fuga. El pelotón rueda en la lontananza, al otro lado del horizonte. A 15 minutos. "Hemos sufrido", reconoce Lezaun. "Él iría a 200 pulsaciones, pero te aseguro que a mí se me han disparado porque le veía ganador", ríe emocionado pese a que Alan no pudo con Priamo en la meta colgante de Peschici, un pueblo, antípoda de Zurucuain, salino, Mediterráneo: de casas albas apiñadas al borde de un acantilado. "Se le han agarrotado las piernas al final, pero lo ha hecho todo bien. No se parece en nada a mí", ríe Lezaun, que desnuda a su sobrino: valiente, de alma guerrera y frío, calculador. "¿Has visto cómo se ha comportado en carrera? Es perro, astuto. Yo era más temperamental".

Era es pretérito. Final de la década de los ochenta y principio de los noventa. La época dorada de Lezaun sobre una bicicleta como aficionado y profesional. Era la era Indurain, el ídolo del mundo. Alan no formaba parte de él. Sus ojos se recreaban con la imagen de su tío, junto al que creció en casa de los Lezaun, en Zurucuain. Así alimentó su vocación interna: la ciclista. "Claro que vivir todo ese mundo de cerca influyó para despertar en él las ganas de ser ciclista, pero la afición que siempre ha tenido le lleva dentro, en la sangre", dice. Tanto, que le tenían que contener el ímpetu. "Le hacíamos como a los machos del pueblo, le frenábamos porque con ocho años se empecinaba ya empezar a competir", explica Lezaun. Su hermano le chantajeaba con las notas: "Hasta que no apruebes todas, no sales en bici". No funcionaba. Alan se rebelaba. Inconformista. Guerrero. Hasta que a su tío ciclista se le ocurrió otra forma de que olvidase la bici y se dedicara a otros deportes. "No era partidario de que empezase tan pronto, por eso, le dije que yo lo había hecho con trece años". El pequeño se convenció. Claro, le hablaba su ídolo. Guardó su culotte en un cajón y se enroló en un equipo de fútbol. "Creo que era el Lizarra". Hasta los trece años. Entonces desempolvó su ajuar ciclista y se desfogó. "Pero no había cambiado su forma de ser. Era un chaval de los que me gustan, de los que hay que frenarles porque son demasiado impulsivos".

Impulso. Lo sintió ayer Alan bajo la solana primaveral del sur de Italia, camino de la costa, por un asfalto quebrado, un tobogán al que sus piernas, curtidas en las rampas de Grocín y Lezaun, se adaptan. "Sentía que estaban bien, que respondían", aseguraba el corredor. Por eso, cuando Priamo atacó a menos de quince para meta, le quitó el limitador a su instinto. Arrancó y le dio caza para jugarse la etapa en el acantilado de Peschici. Por ahí se despeñó su sueño. 150 metros de caída libre. "Creía que ganaba, pero me he bloqueado al final". Los nervios. Su nervio, su vena luchadora, navarra, sin embargo, le busca ya otra fecha, otra etapa. "Volverá a intentarlo", promete Lezaun. Su tío. Su ídolo.

buscar vivienda en gipuzkoa
miles de casas y pisos en navarra
MIRARTECultura
JUAN ZELAIA
La donostiarra gana el Premio Nacional de Artes Plásticas
SUSCRÍBETE
BOLETÍN DE TITULARES DEL DÍA
Introduce tu dirección e-mail y recibirás cada mañana los titulares más importantes en tu correo

Otras noticias
Haznos tu página de inicio | Visite también www.noticiasdealava.com | www.noticiasdenavarra.com

© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA · Tel 943 319 200 · Fax Administración 943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902

Enlaces patrocinados: Inmobiliarias | Disfraces | Agencias de publicidad | Tiendas de electrónica | Cirugía estética | Inmobiliarias | Asesorías | Peluquerías | Muebles | Clínicas | Seguridad | Mudanzas | Viajes | Hostales | Taxis | Hogar | Hoteles | Cerrajeros | Farmacias | Rótulos | Armarios | Trabajo | Hosting |
Ocio en Gipuzkoa | Hoteles en Madrid | Hoteles en Barcelona |