Diario de Noticias de Gipuzkoa

Euskadi      España/Mundo

Israel: Entre el laicismo y el integrismo

El Estado judío se debate entre el laicismo que predominaba en sus orígenes y el alarmante integrismo religioso que amenaza con devorar ahora sus leyes e instituciones

Un judío ultraortodoxo reza ante el Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén.

enviar a un amigo imprima este texto texto normal texto medio texto grande

El Israel del siglo XXI ha cambiado mucho de aquel incipiente estado forjado por agricultores y pioneros en armas y de cuya creación ayer se cumplieron 60 años, según el calendario hebreo. Hoy dos claras fuerzas sociales contrapuestas que luchan en el país por no verse despojados de sus derechos a cuenta de cederlos al otro: seculares versus religiosos.

En ciudades como Jerusalén el aumento en las últimas décadas de la población religiosa es abrumadora, mientras que la mayoría de los jóvenes laicos abandonan la Ciudad Santa para radicarse en Tel Aviv u otras ciudades más modernas.

Pese a que la ortodoxia judía domina buena parte de la legislación civil, las recientes leyes que permiten la venta de productos con levadura durante la Pascua hebrea, o la adopción por parte de homosexuales, parecen abrir poco a poco el camino a una sociedad que se dice mayoritariamente secular, moderna y liberal.

Desde su establecimiento, que ayer se celebró con eventos lúdicos y oficiales, entre los que destacaron los de carácter militar, bajo estrictas medidas de seguridad, Israel fue concebido como un estado judío con ánimo de ser "una nación independiente, defensa y refugio del Judaísmo en todo el mundo", manifestó recientemente el actual primer ministro israelí, Ehud Olmert.

Pese a que en este país residen minorías étnicas, nacionales y religiosas desligadas del judaísmo, la misma naturaleza del estado viene a cristalizar el concepto de "crisol de diásporas", que inspiró el regreso de individuos y grupos judíos a la que consideran su patria ancestral después de 2.000 años de exilio.

el precio del apoyo El movimiento sionista, fundado en el siglo XIX, transformó ese concepto en un modo de vida, y el Estado de Israel lo tradujo en políticas, otorgándole la ciudadanía a todo judío que decidiera establecerse en el país según una ley de 1950, y sentando las bases para el dominio de la ortodoxia religiosa judía en la vida civil.

Así, las primeras elecciones al Parlamento israelí (Kneset) de enero de 1949 propiciaron un statu quo , que ha fijado el patrón de convivencia entre los sectores laicos y religiosos posteriores. El entonces primer ministro, David Ben Gurión, al frente de una coalición de izquierdas, necesitó el apoyo de los partidos religiosos para formar su gobierno, lo que significó aceptar leyes para imponer la observancia religiosa y dar privilegios especiales a la comunidad ultra-ortodoxa o Haredí.

Entre estas leyes figuran la polémica exención del servicio militar a todos los escolares religiosos que acudieran a las escuelas rabínicas o yeshivá , que sigue vigente. También el shabat (sábado) y todas las festividades judías han sido instituidas como fiestas nacionales y son celebradas y observadas por la población judía en mayor o menor medida.

Gran parte de las normas que dictan el comportamiento de la sociedad civil, como el matrimonio (no existe el matrimonio civil), divorcio (sólo el hombre puede conceder el divorcio, que está sometido a un tribunal de rabinos), entierros, venta de productos alimenticios que no siguen las normas judías o Kashrut , son un ejemplo más de que no existe una clara separación entre religión y estado.

Pese a que durante los primeros años tras su creación los ultraortodoxos se mostraban recelosos del Estado -pues consideraban que sólo con la llegada del Mesías habría una legítima soberanía judía en la bíblica Tierra de Israel-, en las últimas décadas cada vez muestran más interés en la política. Es el caso del partido ortodoxo sefardí Shas, que forma parte de la actual coalición de gobierno, y que desde los años 90 ha experimentado un aumento de su representación parlamentaria.

Las oleadas de inmigración de distintos países, cada una con sus trasfondos étnicos, comunitarios, religiosos, culturales y sociales también han acusado las diferencias sociales y provocado que las diferencias entre seculares, conservadores, observantes y ultra-ortodoxos no siempre estén claramente definidas.

aviso a los enemigos Si la ortodoxia se determina por el grado de adherencia a las prácticas religiosas judías, entonces el 20% de la población cumple todos los preceptos religiosos, mientras que el 60% cumple con alguna combinación de estas leyes y un 20% es básicamente no observante, según las estadísticas.

Pese a estas tensiones sociales y a los enemigos exteriores -el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, tachó ayer al Estado hebreo de "cadáver apestoso" destinado a desaparecer-, Israel sigue luchando por su existencia. Su presidente, Simon Peres, rodeado de las personas que han creado "uno de los mayores milagros de la Humanidad: el Estado de Israel", advertía ayer: "Somos mucho más fuertes de lo que creen".

buscar vivienda en gipuzkoa
miles de casas y pisos en navarra
MIRARTECultura
EL REBOTE DE OTEIZA
Azkoitia inaugura la segunda fase de los frontones inspirados en el escultor
SUSCRÍBETE
BOLETÍN DE TITULARES DEL DÍA
Introduce tu dirección e-mail y recibirás cada mañana los titulares más importantes en tu correo

Destacados
la cifra
76,2% Judíos. El 76,2% de los habitantes de Israel son judíos, alrededor del 20% son árabes (la mayoría musulmanes) y el 4,3% restante está formado por drusos, circasianos y otras minorías, no clasificadas por religión.
los datos
Superficie. 21.501 km2; territorios ocupados: Cisjordania (5.879 km2), la llamada franja de seguridad que Israel controla en el sur del Líbano (1.100 km2) y el Golán (1.176 km2), que Israel ocupó en 1967 durante la Guerra de los Seis Días y que se anexionó en 1981.
Capital. Israel considera su capital a Jerusalén, con 567.100 ciudadanos, aunque esa capitalidad no es reconocida por Naciones Unidas.
Lengua. El idioma oficial es el hebreo (2/3 de la población). Un 15% de los ciudadanos habla árabe.
Ejército. Un total de 161.500 hombres. En caso de movilización, puede llegar al millón.
LAS FRASES
En Israel no existe el matrimonio civil y sólo el marido puede conceder el divorcio
Los estudiantes que acuden a las escuelas rabínicas están exentos del servicio militar
Haznos tu página de inicio | Visite también www.noticiasdealava.com | www.noticiasdenavarra.com

© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA · Tel 943 319 200 · Fax Administración 943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902

Enlaces patrocinados: Inmobiliarias | Disfraces | Agencias de publicidad | Tiendas de electrónica | Cirugía estética | Inmobiliarias | Asesorías | Peluquerías | Muebles | Clínicas | Seguridad | Mudanzas | Viajes | Hostales | Taxis | Hogar | Hoteles | Cerrajeros | Farmacias | Rótulos | Armarios | Trabajo | Hosting |
Ocio en Gipuzkoa | Hoteles en Madrid | Hoteles en Barcelona |