Editorial
La sangría interminable con las motos
OS datos son escalofriantes y el fin de semana no ha podido ser más negro en las carreteras guipuzcoanas. En 24 horas, dos motoristas han fallecido en sendos accidentes con lo que la cifra de este año se eleva hasta las siete víctimas mortales, superando los seis fallecidos durante todo el año 2007. El hecho de que en tan sólo en cuatro meses del año se haya superado la cifra del año pasado, explica la gravedad que están adquiriendo en la carretera los accidentes de motos. El dato de Gipuzkoa es muy significativo pero es una tendencia que se está dando en todo el Estado de forma alarmante en unos tiempos en lo que, paradójicamente, la siniestralidad vial está bajando de forma exponencial pese al constante aumento del parque de vehículos. No hay duda de que las sucesivas campañas que se vienen desarrollando durante los últimos años, junto a las reformas legales llevadas a cabo han sido factores determinantes para hacer descender la sangría de la carretera. Pero también es cierto que estas han ido dirigidas casi exclusivamente a los conductores de automóviles y sólo en los últimos meses, cuando los datos han empezado a preocupar, se está incidiendo en el problema que se ha generado con los
moteros. Tal vez sea necesario sensibilizar a este sector de la misma manera que se ha hecho con los automovilistas y tal vez haya que plantear a los propios conductores de los vehículos de no minusvalorar nunca la presencia de motos así como el comportamiento que hay que seguir para percatarse de su presencia, ya que es un hecho comprobado que en la mitad de los accidentes en donde ha fallecido algún motociclista la culpa era del conductor del vehículo que colisionó contra la moto. Y como saben muy bien los miles de aficionados a subirse a una moto, su cuerpo es la única carrocería que tienen. Pero hay una reivindicación histórica de los
moteros que clama al cielo y que debe afrontarse sin más demora como es la sustitución inmediata de las biondas de acero que actúan como auténticos cuchillos en caso de accidente. A falta de confirmación oficial, parece que el fallecido ayer, un experto
motero , perdió las dos piernas al impactar con la bionda. No se debe tolerar por más tiempo que elementos supuestamente de protección sean auténticas trampas en la carretera.