
Juan Carlos Rodríguez, el primer funcionario que disfrutó del permiso de diez días por paternidad.Foto: efe
ana salamanca
madrid. Un total de 34.816 españoles hicieron en 2007 un paréntesis en su vida laboral y pidieron una excedencia para criar a sus hijos, de los que 33.335 (el 95,7%) eran mujeres y 1.481 hombres. Siete comunidades conceden ayudas económicas y tres de ellas -Castilla-La Mancha, Galicia y País Vasco- incentivan con cantidades más altas a los varones que se acogen a estos permisos.
Casi nueve de cada 10 excedencias por razones familiares están motivadas por la crianza de los más pequeños. El resto para el cuidado de mayores o dependientes.
Por ambas razones, en conjunto, 40.237 empleados (el 10% funcionarios) se alejaron de sus puestos de trabajo algún tiempo a lo largo de 2007, y 2.327 eran hombres, según datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
El número de asalariados que se acogen a estos permisos aumenta cada año, y más entre ellos , aunque siguen siendo muy pocos.
Las cifras totales se incrementaron un 21% entre 2005 y 2007, período en el que los hombres que optaron por ocuparse de los hijos han pasado del 3,3% al 4,3%, mientras que la proporción de los que se retiran voluntariamente por atender a otros familiares es mayor, un 15%, porcentaje estable en los tres años consultados.
Cuatro comunidades autónomas -Madrid, Cataluña, C. Valenciana y Andalucía- suman más de la mitad de las 40.237 excedencias por razones familiares a que se acogieron los trabajadores en 2007, según datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Los empleados de Madrid (8.903), Cataluña (5.453), C.Valenciana (5.179) y Andalucía (4.438), encabezan esta relación, mientras que los de Asturias (321) y Cantabria (288) se encuentran a la cola, junto a las ciudades autónomas de Ceuta (17) y Melilla (9).
aumento de solicitudes El acceso de la mujer a mejores empleos, la maternidad tardía, cuando puede primar más la vida personal que la laboral, o algunas mejoras por la Ley de Igualdad -mantenimiento del puesto de trabajo y cómputo del tiempo como periodo cotizado-, pueden influir en el aumento de solicitudes, pero la responsabilidad familiar está, a todas luces, muy lejos de un reparto igualitario.
Falta conciencia social -todavía más de un 30% de los ciudadanos opina que la mujer debe trabajar menos que los hombres para dedicarse con mayor intensidad a los suyos- pero también ayudas.
Es la queja de quienes se plantean hacer una pausa laboral para vivir de cerca el crecimiento de sus bebés, o cuando éstos requieren atenciones especiales, en general empleados entre 30 y 40 años y con antigüedad en la empresa.
El embarazo es el primer riesgo laboral para la mujer, y en muchos casos visto como un obstáculo para desarrollar la carrera profesional, en particular por las del sector privado (32,8%) y las autónomas (32,5%), mientras que las funcionarias se sienten menos afectadas (23,4%), según la última encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo.
Entre los empresarios, un 40% reconoce juzgar como menos comprometidos a quienes se acogen a medidas de conciliación, según un estudio del IESE. Sólo un 17% son comprensivos con los empleados que dan prioridad a su familia.
Los permisos retribuidos por maternidad y paternidad, los 2.500 euros por nacimiento, y las políticas que empiezan a aplicar algunas empresas y comunidades autónomas, ayudan en la difícil conciliación familiar y laboral.
sobre todo mujeres Pero el hecho es que además de sufrir mayor tasa de paro, temporalidad, precariedad y diferencia salarial, es la mujer la que suple la falta de infraestructuras sociales.
Ellas fueron también en 2007 el 98,6% de ocupados a tiempo parcial por la atención de niños y dependientes y el 96,4% de quienes no buscan empleo por razones familiares, según el Instituto de la Mujer.
Y a la hora de compensar la falta de ingresos, hay desigualdades.
Siete comunidades -Navarra, La Rioja, Baleares, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia y País Vasco- otorgan ayudas, desde 3.000 a 8.700 euros, para excedencias o reducción de jornada por el cuidado de menores, y las tres últimas aplican una discriminación positiva, con cantidades más altas para los padres , buscando su implicación.
Un hombre con excedencia en el País Vasco recibirá 3.000 euros anuales, y 2.400 si es la madre. Hay otras asignaciones para reducción de jornada, con iguales diferencias entre ellos y ellas, sin límite de ingresos.
Galicia tiene una ayuda exclusiva para hombres y familias monoparentales, un pago único entre 2.400 y 3.600 euros anuales por reducción de las horas de trabajo, y por un máximo de ocho meses.
La retribución en Castilla-La Mancha es de 600 euros mensuales, hasta un máximo de 3.000 euros para los que dejan el empleo, y entre 100 y 400 si disminuye la jornada. Los importes se elevan en un 50% para padres y víctimas de violencia de género.
Castilla y León adjudica más puntos a los progenitores que solicitan ayudas: casi 7.000 euros en excedencias con carácter general, y más de 8.700 si es familia numerosa, monoparental, parto múltiple o adopción.
Los Gobiernos de La Rioja, Navarra, Baleares otorgan también subvenciones, iguales para hombres y mujeres, en función del tiempo de excedencia, disminución de la jornada o número de hijos. Murcia tiene previsto aprobar ayudas en este ejercicio.
"Me preguntaban si estaba en el paro"
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