
Kirchen (c) vence en Erandio por delante de Bettini (d) y Herrero (i), tras un accidentado sprint.Foto: Javi Colmenero
erandio. La Bizkaia ciclista volvió a hermanarse con Luxemburgo, 79 años después de que Nicolas Frantz lograra su cuarta victoria parcial en Las Arenas, donde tres años antes, en 1926, había logrado la única Vuelta al País Vasco para un país de juguete. Fue en Erandio, donde su compatriota Kim Kirchen alzó los brazos en un final de etapa frenético, que rayó la histeria, aunque Alberto Contador mantuvo el juicio, su dominio y el maillot amarillo.
Fueron veinte últimos kilómetros de locos, con el agravante del asfalto húmedo, aunque el pelotón logró esquivar la nube durante toda la etapa. Fue un epílogo no apto para cardiacos: repecho, bajada, rotonda, ataque, curva, contraataque, subida, contracurva, nuevo descenso, nueva rotonda, nueva curva, paso de cebra mojado, badén, recta, isleta central, cambio de rasante... De vértigo. Y en ese desenfreno, se movieron los capos . Beñat Intxausti enfiló el grupo en Unbe, a 14 kilómetros de meta, y el pelotón abrió el fugo cruzado.
Saltó Evans, y respondieron a 50 km/h Contador, Patxi Vila y ya el resto. Les remachó Luis León Sánchez, que obligó al de Pinto a exprimir su motor durante un par de kilómetros al límite. Todavía se moverían el diamante eslovaco Peter Velits, otra vez Evans, Schumacher… Todos con galones en la pechera.
A 3 kilómetros de meta, el Lampre de Cunego quiso reorganizar un pelotón que ya era del todo ingobernable. En el repecho de Sondika, Fothen y Grivko lanzaron la última ráfaga, pero se llegó al sprint, que lo lanzó Mikel Astarloza: "Me puse en cabeza porque me olía la caída", indicó el pasaitarra. Y su olfato le libró del trompazo, en la última curva, que cazó a De la Fuente y cortó al grupo, aunque los jueces dieron el mismo tiempo a todos.
Su decisión, aunque lógica, no fue fácil, y se demoró durante una hora de deliberación. En esa parte final confluyeron varias caídas, averías y la pérdida de varios transponder (el pequeño chip que cada ciclista lleva en su bicicleta para facilitar la clasificación), y el desbarajuste de tiempos inicial alteró una general que finalmente quedó como salió de Legazpi.
Sin embargo, durante muchos kilómetros Iñigo Landaluze (Euskaltel-Euskadi) fue líder virtual, al incrustarse en la fuga del día, gestada en el alto de Udana (km. 9), junto con José Luis Arrieta (Ag2r), Joan Horrach (Caisse d'Epargne) y Michael Albasini (Liquigas). El suizo perduró algo más de que sus compañeros de una aventura que murió en el km. 144, tras un férreo control del Astana, que encontró una gran colaboración en el Quick Step (Bettini) y, en menor medida, del Cofidis (Duque).
Kirchen, un hombre tranquilo La anunciada volata se la anotó un ciclista inesperado. Ni es frecuente verle en las llegadas masivas, ni tampoco la ronda vasca estaba prevista en su programa de carreras, que incluía dos cruces en rojo: Vuelta a Flandes y Lieja, dos carreras que le cautivaron cuando las descubrió de crío con los demarrajes de Museeuw y Bartoli. Sin embargo, una bronquitis le descartó para la clásica flamenca y le trajo a Legazpi en busca de rodaje para las Árdenas. Y en el camino hacia Lieja, halló en Erandio el jarabe de gloria con el que erradicar la bronquitis y silenciar su tos.
Kirchen y los hermanos Schleck, lideran la recuperación de Luxemburgo en la escalera ciclista, en cuyo último peldaño llegaron a estar ganadores del Tour como François Faber (1909), el propio Frantz (1927 y 1928) y Charly Gaul (1958).
En la familia Kirchen, la bicicleta siempre ha sido mucho más que un medio de transporte. Jeng Kirchen, hermano del abuelo de Kim, fue dos veces quinto en la Grande Boucle , y el padre del ganador de ayer, Erny, al igual que un tío, también fue ciclista profesional.
Sin embargo, Kim se inició como delantero de fútbol en el US Hostert, para el que marcó el único gol de la final del campeonato alevín de su país. El bueno de Erny, sin embargo, casi sufría con cada de su hijo, al que acompañaba al campo de entrenamiento. En bicicleta, por supuesto.
Con 12 años le inscribió en el ACC Contern, el mismo equipo en el que se iniciaron los hermanos Schleck. Hasta juveniles, alternó los goles y triunfos como el del prestigioso GP General Patton, hasta que decidió dar continuidad a la saga ciclista. Emigró a Italia con 19 años, al De Nardi, y Stefano Zanatta le llevó a la elite con el Fassa Bortolo.
En el pelotón, tiene fama de hombre sencillo y tranquilo. Es de esos que no caen mal a nadie, ni levantan la voz, ni apenas ganan, pero de los que rara vez fallan. Un Haimar Zubeldia a la luxemburguesa.
astana, muy sólido Salvo ese final trepidante, la etapa no dio mucho más de sí, aunque dejó claro que Astana quiere tener a Contador de amarillo hasta Orio. Johan Bruyneel tiene equipo para ello, aunque no todos los días va a encontrar la alianza de formaciones como Quick Step -soberbio Garate al frente del paquete durante muchos kilómetros-.
Al final, el propio líder tuvo que responder a los últimos ataques. No le quedaba otra en el scalextric de los últimos kilómetros, y más cuando los acelerones llevaban la firma de Evans y de Luis León Sánchez.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |