
Los jugadores armeros, con Codina en primer término, celebran el gol de Del Olmo.Foto: javi colmenero
eibar. La plantilla armera tenía marcada en el calendario la cita frente al Deportivo Alavés. En Mendizorroza cayeron sin dar buena imagen y esa espina todavía les incordiaba; era difícil de olvidar. Ayer saldaron deudas con ellos mismos y con los aficionados, demostrando que están un peldaño por encima del club babazorro.
Pero el análisis del derbi queda sesgado si se pasa por alto la manita que le echaron los dos centrales alavesistas, Gaspar y Pablo Casar, y Raúl Sánchez. El Eibar no hizo ascos a ese tipo de ayudas o despistes, según la perspectiva.
A la segunda intentona, el colegiado Del Cerro Grande señaló un penalti de Gaspar a Joseba del Olmo por un manotazo indiscutible, otra cosa bien distinta es que otros árbitros no se atrevan a pitar estas acciones. Y el trencilla no se caracteriza por su atrevimiento, sino por la faceta compensatoria. En una jugada anterior, pasó por alto una zancadilla de Edu Alonso al extremo baracaldés, tan tonta como indubitable. Tarde, pero al menos corrigió su actitud.
Diez minutos antes, uno de los linieres chivó al árbitro un codazo de Raúl Sánchez a Biel Medina. Él, como suele ser habitual, estaría mirando al infinito. Roja directa al delantero centro, un futbolista en el declive de su carrera profesional.
Pablo Casar no se quiso perder la fiesta de Ipurua y le puso un lazo azulgrana al tercer regalo. Pateó al aire, habilitando a Asier Goiria en el carril derecho para que asistiera a Joseba del Olmo, que marcó en el segundo zapatazo a bocajarro.
Esa ventaja, sin embargo, nunca fue tranquila. Algunos jugadores blanquiazules se enfrentaron al destino hasta el pitido final. Iván Cuéllar se vio obligado a emplearse a fondo para despejar tres balones con esencia de gol.
más bronco que vistoso Trato áspero al cuero desde el toque de campana. Nada de frivolidades. En juego no sólamente estaban los tres puntos, sino la posibilidad de dar otro paso más hacia la permanencia. Mayor peligro de derrumbe corría el Deportivo Alavés, por lo que entró en el partido pasado de revoluciones. Al límite en cada disputa en cualquier zona del campo. Los de Mandiola juntaron líneas y esperaron a que pasara el temporal. El conjunto gasteiztarra no se calmó hasta que Raúl Sánchez fue expulsado a la media hora de juego. Biel Medina le tendió la caña y el almeriense se tragó hasta el anzuelo.
Con un efectivo menos sobre el césped, el Deportivo Alavés retrasó sus líneas y redujo sus expectativas al empate a cero. Quizás el nuevo planteamiento era adecuado, pero los centrales se lo cargaron.
Al filo del descanso, Asier Goiria materializó su quinto penalti en Liga, engordando su cuenta anotadora hasta los once goles. Y engañó a Bernardo por doble partida, ya que el colegiado ordenó la repetición por invasión del área de jugadores del Alavés. Increíble.
En el segundo acto al Alavés no le dio tiempo a buscar el empate. Un fallo en el despeje de Casar propició el segundo tanto, no tan definitivo como se podía pensar. Toni Moral, Sergio y Gabri no se rendían, pese a tener que luchar contra once azulgranas y otros tantos blanquiazules. Pusieron en aprietos al cuadro de Mandiola, que estuvo cerca de encajar un tanto. Sufrieron al máximo para celebrar el décimo triunfo en Ipurua, su preciado fortín.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |