Editorial
Un acuerdo como camino a seguir
YUNTAMIENTO de Donostia, Diputación Foral de Gipuzkoa y Gobierno Vasco rubricaron ayer un acuerdo sobre el futuro del proyecto de Tabakalera que se fundamenta, básicamente, en la optimización de recursos para evitar duplicidades innecesarias e ilógicas en un territorio de nuestra dimensión. El acuerdo suscrito supone una necesaria reordenación del mapa de equipamientos y de instituciones culturales existentes en nuestro entorno y que estaba llevando a una dispersión negativa para la cultura. En el documento dado a conocer ayer, el edificio de Tabakalera será un referente de la cultura visual con el traslado al Koldo Mitxelena de la Biblioteca Nacional Vasca mientras que el futuro Centro Internacional de Cultura Contemporánea (CICC) albergará finalmente la Unidad de Cine de Donostia, Arteleku, y las salas de exposiciones del Koldo Mitxelena. En resumen, un inaudito acuerdo entre la más alta representación de la institución municipal, la foral y la autonómica que, desgraciadamente, no suele ser muy habitual. Como quedó reconocido en el propio documento que pone en marcha este ambicioso proyecto para la ciudadanía, se ha procurado en todo momento "dejar de lado los protagonismos innecesarios". Una sutil manera de reconocer la previa existencia de estos protagonismos en nuestro territorio, que lo único que consiguen es entorpecer y desunir proyectos que son para todos. La discreción con la que se ha llevado todo el proceso de Tabakalera ha sido uno de los puntales para conseguir un buen acuerdo para el mundo de la cultura o, lo que es lo mismo, para el conjunto de los ciudadanos. En proyectos estratégicos de esta envergadura, las cabezas visibles de todas las instituciones deberían dejar de lado sus legítimas ambiciones políticas, saber ceder una parte de su ámbito y poder presentar proyectos globales que benefician al conjunto. La firma de ayer es un paso adelante para el mundo de la cultura, para el sentido común y el buen hacer en política. Pero no vale que sólo sea el viejo edificio de Tabacalera quien tenga esta fortuna. Hay todavía decenas de proyectos en todos los ámbitos que esperan que los protagonistas de ayer se pongan de acuerdo, y no que estén más pendientes de salir los primeros en las fotos que de solucionar los problemas.