
William C. Gordon visitó la capital vizcaína para presentar su segunda novela, 'El rey de los bajos fondos'.Foto: jose mari martínez
Bilbao. Como abogado nunca pudo ganar todos los casos, así que decidió escribir para subsanar los que había perdido. El marido de la escritora chilena Isabel Allende, antiguo oficial del Ejército estadounidense, narra en su nueva novela la historia de Samuel Hamilton, un policía que, con la ayuda de un abogado, deberá descubrir quién mató al próspero empresario armenio que aparece mutilado en una nebulosa mañana. ¿Fueron, como todo parece indicar, los trabajadores mexicanos que durante años se vieron perjudicados por las sustancias tóxicas de la empresa del patrón fallecido?
En su novela, ¡denuncia a todos!
Sí, reflejo la sociedad hostil en la que vivimos y la complicidad de todos en que sea así. Critico el racismo, las guerras entre tribus, el sistema judicial...
Resulta poco tranquilizador, teniendo en cuenta que usted fue abogado durante mucho tiempo. ¿Se relacionan sus obras con alguno de sus casos?
Sí. En mi primer libro, El enano pervertido , que nunca ha salido, yo tenía un caso de polución química donde el empresario muere y todos los trabajadores están contaminados. En el trabajo de abogado he visto mucho de esto y es un espanto lo que pasa, no solamente en España y en China. Es una maldición.
¿Qué ocurrió?
Perdí el caso. No podía meter juicios contra la empresa porque tenía compensación de trabajadores, entonces no había caso civil y lo perdí. Lo bueno de la escritura es que puedo revisar todos los casos y ganarlos. (Ríe).
Por lo demás parecen profesiones muy distintas...
No tanto. Cuando tenía un caso yo debía imaginar cómo lo iba a resolver. Si no lo podía imaginar yo, le decía a mi cliente que la cosa no iba a resultar. (Ríe). He sido abogado para la gente marginal en los últimos 10 ó 15 años de mi profesión.
¿Por qué eligió el San Francisco de los años 70 para ambientar esta novela?
Quería una época en la que no hubiese teléfono móvil ni computadora, como los grandes maestros del género de la novela negra. Además, San Francisco es perfecto: inviernos fríos, con neblina, tiene Chinatown... Chinatown es una maravilla, tiene intriga, es fantástico. ¿Qué está pasando ahí? ¡Nadie lo sabe!
¿Qué habría ocurrido en la novela si los personajes hubiesen tenido un teléfono móvil?
En veinticinco páginas se habría terminado.
¿Qué es lo más importante para usted a la hora de escribir un libro?
Dickens decía una cosa muy cierta: "Hágalos reír, hágalos llorar pero, lo más importante de todo, hágalos esperar". ¿Qué va a pasar a continuación?
Dice en la dedicatoria del libro: "A Isabel Allende, quien me dio el espacio para escuchar las voces de estos personajes". ¿A qué se refiere?
A que ella me dio el espacio para ser escritor, me enseñó que uno se tiene que calmar, se tiene que poner el espacio interno suficiente para poder escuchar las voces de los personajes que están dentro de sí.
¿Se refiere al estilo de vida?
Sí, y a verle a ella trabajar y a consultar con ella. Cuando ella escribe me habla de las escenas que está haciendo y yo me doy cuenta de que puedo imaginar exactamente de lo que está hablando. Si yo puedo visualizar escenas sólo tengo que describir lo que está en mi cabeza.
¿Se parece su forma de trabajar a la de su mujer?
No. Mi trabajo en la vida es descargar el equipaje de la reina cuando se va a todas partes. Yo escribo en aeropuertos, en hoteles, en el baño. Parte de este libro lo escribí en España y en otros países, en Alemania y Australia acompañándola a ella. Ella se sienta el 8 de enero y no se levanta hasta que termina el trabajo en abril o en mayo.
¿Qué es lo más importante que le ha enseñado?
Me ha enseñado a concentrar todas las cosas que pasan en diversas partes del mundo en un único lugar. Y también que eres tú el que controlas, porque tú eres el maestro.
Usted ha comenzado a escribir más tarde...
Mucho más tarde. (Ríe a carcajadas).
¿Se ha sentido a la sombra?
Yo antes les decía a todos que era la pulga en el culo de la elefanta pero ella se enojaba. Así que lo he cambiado. Ahora digo que soy una mosca en las faldas de la reina. (Risas).
¿Qué le dice de la novela?
Que es fantástica, casi un milagro. (Risas).
Desde luego no tiene nada que ver con las temáticas de su mujer...
Isabel y yo somos muy diferentes.
Su libro parece más volcado en la acción que en la emoción...
Hay mucha emoción, pero en un nivel bajo. La acción presenta la oportunidad de hablar de muchas cosas.
¿De los reyes de los bajos fondos?
Sí. Te contaré de dónde viene el título. Hace 25 años yo leí un artículo en LosAngeles Times de la guerra que había en una aldea cerca de Los Ángeles. Ahí tenían sus casas los ricos y ahí acudían en invierno a jugar al golf. Lo curioso es que había una guerra entre los negros y los mexicanos para ver quién iba a controlar el trabajo de limpiar los zapatos a los ricos. El título era ¿Quién va a ser el rey de los bajos fondos?
¿Por qué los armenios?
Tres días después de leer el artículo vino a casa el escritor inglés Christopher Hitchen, que había hecho una crítica de La Casa de los Espíritus, la novela más famosa de Isabel. Conversando con su mujer le conté lo que ponía en el artículo. Ella me dijo que los armenios en Los Ángeles controlaban todos los vertederos tóxicos. Todo eso se mezcló con lo que ya tenía en la cabeza y con otras cosas que no contaré y me puse a escribir.
¿Por qué no las cuenta?
Porque es mucho mejor descubrirlas en la novela. (Sonríe ampliamente).
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |