
Siempre hay temas tabú, sobre los que pasamos de puntillas; y más aquí, en este país, tan politizado que hasta quedas aparentemente contaminado o etiquetado por el periódico que llevas bajo el brazo o incluso por la indumentaria callejera… Pero aprovecho el reducto de libertad que supone esta columna de reflexión para aludir a la situación, penosa en general, de las prisiones, y reivindicar, una vez más, la materialización del traspaso de esta competencia, que simboliza el compromiso social, institucional y político con un ámbito de poco "glamour", de poca "venta" mediática pero de gran calado para nuestro concepto integral de Administración.
Nos creemos primer mundo, y las prisiones nos devuelven como espejo insalubridad, masificación, discriminación, frecuentes malos tratos... Todo ello lejos de nuestras miradas y de los ortodoxos discursos sobre Derechos Humanos. ¿Es la prisión un mero lugar de almacenamiento de materia humana que haya cometido delitos o crímenes o realmente se orienta a preparar la reinserción, la preparación para el reencuentro de la persona penada con la sociedad?
El informe realizado por el comisario para los Derechos Humanos del Consejo de Europa denunciaba la "tremenda sobrepoblación" que sufren muchas de las cárceles... y la gente no quiere (no queremos) ni oír hablar de lo que pasa en las cárceles: masificación, edificios deteriorados (es particularmente penoso, y lo conozco por labores educativas puntuales, el estado de los establecimientos de Martutene, de Pamplona o de Nanclares), a lo que se suma problemas sanitarios o de propia inseguridad en el seno de las prisiones.
Vivimos plácidamente a partir de la hipocresía social consistente en afirmar con vehemencia la vigencia de los derechos humanos y a la vez mirar para otro lado, en la comodidad de quien entiende realmente la prisión como, con perdón, mero estercolero social.
Debemos rebelarnos cívicamente contra muchas injusticias, y seguro que muchos de quienes se acercan a este comentario pensarán que hay cosas y problemas más importantes de los que ocuparse…pero al menos proyectemos nuestra mirada crítica hacia este decrépito e impresentable sistema penitenciario. No es un problema político, es social.
Quiero lanzar una voz de apoyo y ánimo a las personas e instituciones que vuelcan sus esfuerzos en denunciar esa situación y en tratar de dignificar y humanizar la vida en prisión… y que, al menos desde pequeña atalaya, emerja en medio de la campaña electoral.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |