Editorial
Responder "como pueblo"
O deja de ser una trágica paradoja que al mismo tiempo que en su comunicado ETA llama a los vascos a la abstención, intervenga en la campaña electoral colocando una bomba en la Casa del Pueblo en Derio, deje en la calle a decenas de vecinos y aterrorice a toda una población. Pide ETA a los vascos, se supone que también a los que tuvo en vilo en Derio la madrugada del jueves, que respondan "como pueblo" a las detenciones, encarcelamientos e ilegalizaciones llevadas a cabo contra la izquierda abertzale oficial. "Como pueblo" respondió el concejal de ANV en Derio, sin duda acorde con el sentir de la inmensa mayoría de los deriotarras, incluso de los que él representa, plantándoles cara a los que colocaron la bomba. La apropiación que ETA y su entorno hacen del término 'pueblo' les lleva a su utilización excluyente son 'pueblo vasco' los que están de acuerdo con su estrategia o en pura quimera como si en Euskal Herria imperase el pensamiento único. El rotundo rechazo del concejal de ANV en Derio sí es una respuesta "como pueblo" a la barbarie: las bombas no conducen a nada, dificultan una solución al conflicto, ETA y los gobiernos español y francés deben poner fin a todas las acciones represivas y violentas y se expresa el compromiso para que todas las sensibilidades políticas puedan expresarse sin ningún tipo de coacción ni amenaza. Si hubiera opción para firmar estos planteamientos, no cabe duda de que "como pueblo" tendrían el aval de la inmensa mayoría de los ciudadanos vascos. Lo demás, el llenarse la boca con los términos 'este pueblo', no es más que retórica vacía que da por supuestas adhesiones y consentimientos que no existen. Ni existieron, puesto que en esa apelación de ETA a la abstención "como pueblo" en las elecciones de hace 30 años se olvida que la izquierda abertzale se quedó sola. El paso adelante dado por el concejal de ANV puede ser un caso aislado y está por ver cuál vaya a ser la reacción de la dirección de su partido ante un pronunciamiento tan infrecuente. En cualquier caso, hay que interpretarlo como un gesto de dignidad y entereza, puesto que los derechos humanos están por encima de las estrategias políticas. Y hablando de estrategias, flaco favor ha hecho ETA a las fuerzas de la izquierda abertzale oficial al coincidir en la llamada a la abstención. ¿Quién lo decidió antes?