
Aimar Irigoien posa para la entrevista antes de entrenarse el miércoles en Villabona.Foto: gorka estrada
villabona.Más no se le podía pedir a 2007.
Pues yo sí lo le pido más.
Pero ha sido tremendo lo que ha hecho usted.
Nos hemos preparado muy bien y el fruto ha sido buenísimo.
¿Esperaba tanto?
Pues la verdad es que no. No crees que las cosas vayan a salir tan redondas. Es cierto que al ver el buen trabajo que estábamos haciendo en los entrenamientos, estábamos esperanzados, pero siempre tienes un poco de miedo.
Desde luego, parece que ya está volcado en su carrera deportiva.
El año pasado lo he dedicado casi completamente al levantamiento de piedra y ha quedado demostrado que preparándose a conciencia se consiguen buenos resultados. Este año también tenemos algunas ideas y ya empezamos a prepararnos para ello a finales del mes pasado.
¿Qué objetivos concretos se plantea en 2008?
Lo primero, revalidar todos los títulos de 2007. Si se consiguen celebrar todos los campeonatos, sería bonito ganarlos de nuevo. Además de eso, intentar algunas nuevas marcas. La planificación del año pasado es una buena referencia.
Tal y como está este deporte, su mayor rival es usted mismo.
Sí, y además creo que ése es el peor rival que te puedes encontrar.
Es una pena lo de la falta de asistencia a los campeonatos.
Es lamentable. Viene un problema tremendo. Mejor dicho, ya ha llegado. ¡Cómo hay que andar para conseguir el número de competidores mínimo, que son tres! En piedras pequeñas no hay tantos problemas, pero en grandes... El año pasado pude conseguir la txapela gracias a Agustín Arruti, Landarbide , y batí un récord espectacular. Yo estaba preparándome para hacer un gran trabajo y la última semana el tercer competidor, Joseba Ostolaza, se echó atrás. Yo había estado preparándome a conciencia para ese campeonato.
... (interviene su entrenador)
Cuando se enteró de que el tercero no iba a salir, yo le noté una falta de motivación. No tenía ganas de entrenarse. ¿Qué pinto yo allí sin contrarios?, decía. Le insistimos en que él no necesitaba contrarios, que se tenía que centrar en su objetivo, en la marca, y al final lo consiguió.
Eso le quería preguntar. 2007 fue precioso. Lo ganó todo, pero cada vez cuesta más que alguien le haga sombra. ¿Dónde va a encontrar usted la motivación en el futuro?
Creo que nos estamos mentalizando de que nos estamos quedando sin rivales, y ya tenemos que empezar a luchar contra nosotros mismos. No sé cómo explicarlo, pero ir a la plaza a un campeonato y estar solo, es muy triste. Lo bonito es ir siete u ocho levantadores y competir.
El otro camino es el de las marcas, fijarse referencias y mirar en libros.
En piedras pequeñas yo no veo tanto problemas, porque hay varios levantadores jóvenes y veo que sí tiene gracia. Pero en grandes... Luego dicen que Goenatxo ganó once txapelas, pero para ganar once txapelas, se tienen que celebrar al menos once campeonatos, ahí está la pega. Antes salían trece o quince harrijasotzailes a un campeonato y eso era... Eso era, y punto. Es mejor olvidarlo. Y a Landarbide , ¿qué le vas a pedir, a su edad? El favor que me hizo no tiene precio. Él podía pensar qué pinto yo allí, si Aimar me va a pegar una paliza . Pero fue por mí.
Le veo molesto.
Preocupado. Yo, cuando tenía 17 años, dejé la txapela de kintopekos (menores de 21 años), y fui al campeonato absoluto a Leioa para completar el terceto y que Ostolaza fuera campeón, que se lo merecía. Y dejé la txapela sub'21, que la tenía segura, hasta con los ojos cerrados. Y lo hice por Ostolaza.
Había quien pensaba que usted dejaría este deporte por aburrimiento.
La verdad sea dicha, ya tuve mis más y mis menos, hace dos años, con la muerte de mi padre, pero llegados al punto que habíamos llegado, me daba mucha pena dejar un deporte que he practicado desde siempre y que me encanta. A pesar de todo lo que he pasado, con la ayuda de mi gente, he salido adelante y ahora sería una gran pena dejarlo.
Pero sí se ha dado cuenta de que los resultados requieren sacrificio llegados a este punto, más allá de su fuerza innata.
Y lo he aceptado. Siempre diré que para ser un buen deportista, tienes que estar compitiendo contigo mismo toda tu vida y eso es lo más difícil. Las palizas en los entrenamientos, la comida, dejar a la cuadrilla a un lado, no hacer cosas que te gustan... Para eso tienes que ser positivo y reforzarte con los resultados.
Le han calificado en la prensa como el Obélix de su pueblo, como el niño más fuerte del mundo... Ha sido muy mediático. ¿Le sienta bien?
Te acostumbras. A mí no me hace daño. Es más difícil la convivencia en la calle. Tienes que andar con cuidado con la gente que conoces, porque si un día no saludas a alguien, pueden pensar que eres un chulo.
En la prensa, se le ha echado muchas veces encima la piedra de 329 kilos.
Ya nos llegó el momento de tomar esa decisión. Es algo que pensamos bien, pero yo disfruto con la gente, en los campeonatos; no le veía ningún sentido a salir dos veces al año a hacer dos marcas. Prefiero disputar cuatro o cinco campeonatos. Para mí tiene mucho más aliciente.
Tiene una gran relación con Inaxio Perurena. ¿Cómo lo lleva él?
Él está acostumbrado y tiene las ideas muy claras. Va muy marcado hacia las piedras grandes. A mí me parece un poco frío ese camino.
Es una gozada verle en acción a usted.
Es algo que me dice mucha gente y se agradece. La gente se vuelca conmigo y lo noto en la plaza. No es mi caso asustarme ante la gente. En vez de 4.000 espectadores, yo siempre diré que prefiero 10.000.
Se le echó de menos en las Seis Horas de Euskadi.
La explicación es muy clara. El año pasado, con la marca lograda el 16 de diciembre en Zizurkil y el 21 en Azpeitia, completé un mes y un año duro que requería necesariamente un descanso de un mes o mes y medio. Desde finales de enero a mediados de febrero. He hecho algunas exhibiciones, pero el trabajo de gimnasio lo hemos dejado de lado. Estaba planificado así. Mi entrenador, Batis Kortajarena, no me lo recomendaba. Si fuerzas mucho una máquina, a veces se rompe.
¿Qué objetivos se marca a corto plazo?
Ir poco a poco. El domingo en Loiu tenemos un torneo y estoy muy verde, pero quiero ver cómo responde mi cuerpo. Estoy trabajando la resistencia (se mide a Izeta II, Izeta III y Ostolaza en dos tandas de cinco minutos con el viejo cilindro de 125 y la cúbica de 125 kilos).
¿Es apustuzale?
(Se ríe). No sé.
¿Han pensado alguna vez en ello?
Pensar sí lo he pensado. Cuando Joseba Otaegi (amigo de Aimar y compañero de entrenamiento a las órdenes de Batis Kortajarena) hizo su apuesta aizkolari, se creó muy buen ambiente y eso es bonito, para verlo de fuera. Para vivirlo desde dentro, eso ya es otra cosa, no lo sé. ¿Que si lo he pensado? Sí y no. Quiero decir que igual sí, igual no. Todavía no hemos pensado en ello detenidamente, pero sí se me ha pasado por la cabeza.
¿Qué es lo que le frena?
Antes se juntaba una cuadrilla y te cubrían todo. No tenías otra preocupación más que entrenar y descansar. Hoy en día estás solo, el nivel de vida ya ves hasta dónde se ha ido y hay que trabajar.
¿Quién es su levantador favorito?
Yo mismo.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |