
E l debate sobre solidaridad interregional va a aumentar en volumen y apasionamiento próximamente. El Estado español ha vivido años magníficos gracias a la reducción de intereses, a la estabilidad cambiaria y capacidad de endeudamiento generados por la moneda única, al consiguiente boom inmobiliario generador intensivo de empleo, a las ayudas europeas y a la inmigración. La riqueza generada ha sido destinada por los particulares, preferentemente, a vivienda y por las instituciones a gasto corriente e infraestructuras.
Por suerte, las instituciones tienen una situación financiera muy saneada y las grandes empresas se han internacionalizado, pero la deuda del país es enorme, el déficit comercial es estructural -segundo en el ranking mundial- y la actividad exportadora más allá de Europa, escasa. Las comunidades autónomas menos desarrolladas y acostumbradas a disfrutar los efectos de la masiva construcción y de las ayudas europeas van a volver su mirada hacia la única alternativa a su propio esfuerzo que queda en el horizonte: "más solidaridad regional".
Todos sentimos respeto hacia la solidaridad y existe la presunción de que debe atenderse y fomentarse. El problema está en determinar cuál es la medida razonable del esfuerzo de cada uno, cuáles son los destinos admisibles para ese esfuerzo de solidaridad y cuál es el plazo razonable en que el beneficiario debe pasar a poder prescindir de ella. En primer lugar, la masiva economía subterránea característica de Levante y del sur del Estado distorsiona la visión correcta de la situación al hacer aparecer como más pobres de lo que son aquellas comunidades.
La eficiencia de unas administraciones que desde hace tantos años reciben abundantes ayudas y no han conseguido mejorar posiciones relativas debe ser puesta en cuestión. Las ayudas no pueden ser eternas porque en tal caso se penaliza a quienes se esfuerzan en beneficio de quienes se acomodan.
Finalmente, al debatir cuánto aporta cada uno hay un hecho excepcional a tener en cuenta: la capitalidad de Madrid. Madrid es el resultado de la aglomeración de sedes ministeriales, empresariales, y de servicios resultantes de la existencia del Estado español. Sin ellas, Madrid sería comparable a Toledo o Segovia.
Evidentemente, nuestra autonomía fiscal en Euskadi permite limitar la succión de riqueza de Madrid pero sólo parcialmente, aunque nuestra situación es mejor que la de Cataluña, que sufre su pleno efecto sin recibir ayudas. Las comunidades beneficiarias de ayudas sufren el empobrecimiento de la aspiradora madrileña y se les compensa en alguna medida con ayudas.
El efecto sede juega a favor de Madrid y se ve paliado en las comunidades según su nivel de autonomía o de recepción de ayudas. Se trata del mismo efecto que hace que la comarca de Pamplona supere el 50% de la población de Navarra (menos del 10% hace cien años) y un porcentaje mucho mayor de su actividad económica, como ocurre, aún en mayor medida en Álava. Para un navarro o alavés alejado de su capital ese efecto se ve compensado en parte por la prestación de servicios y oferta de oportunidades relativamente accesibles en su entorno, cosa que no ocurre cuando el desplazamiento de riqueza tiene como destino Madrid.
Cuando el debate alcance puntos álgidos oiremos hablar de privilegios, es decir de fueros, a extinguir en nombre de la solidaridad. Nuestros derechos históricos fueron todos los que corresponden a un pueblo libre. Los residuales que disfrutamos tienen toda su dignidad y justificación, pero las fuerzas que se contrapondrán a ellos bajo el disfraz de la igualdad y solidaridad serán imponentes e interesadas.
Además de por razones históricas, jurídicas y políticas, nuestra autonomía justifica su existencia por ser la oportunidad de administrar nuestro propio esfuerzo desde la proximidad con modos propios, y por ser la barrera que palia el efecto sede que convierte a Madrid en una aspiradora económica.
* Economista
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |