|

Azarola posa con un libro que lleva una foto suya en la portada.Foto: a.z.
urretxu.¿Cómo se aficionó a la fotografía?
A mi padre le gustaban mucho la fotografía y el monte. Yo solía ir con él y me aficioné tanto al montañismo como a sacar fotos. Por un lado comencé a participar en las salidas del club Ostadar de Urretxu y Zumarraga y por el otro acudí a la sociedad Ikatza de Legazpi para aprender fotografía.
¿Sólo retrata la naturaleza?
Sí. No me gusta la fotografía por sí misma, sólo me atrae en relación con la montaña. No me da por coger la cámara y retratar cualquier cosa. Tampoco me agrada fotografiar a la gente, sólo a los amigos y a los familiares.
Se formó en la sociedad Ikatza de Legazpi.
Acudí en 1998 y es con ellos con quienes he aprendido. Las fotografías que hacía hasta entonces les parecían buenas a los de casa, pero a un entendido no le decían nada. En Ikatza aprendí de la mano de Miguel Ángel Otsoa de Alda. Fue él quien me enseñó acerca de la técnica, el encuadre, la medición de la luz… No elegí un mal profesor, pues es un gran fotógrafo de naturaleza.
¿Qué dotes necesita un buen fotógrafo de naturaleza?
Hay que ser muy constante: hay que ir muchas veces al monte, consultar continuamente la previsión del tiempo y tener mucha paciencia. Para conseguir retratar algo en concreto, hay que esperar mucho.
Paciencia no le falta. En otoño suele subir a diario a Irimo para conseguir una luz concreta.
Así es. El alerce coge colores muy bonitos y cuando la niebla está alta voy a menudo. A veces subo en balde, pues tengo que volver a casa sin conseguir la fotografía que busco. Pensar en cómo será el día siguiente me ayuda a mantener la ilusión. En el monte siempre se encuentra algo distinto. Suelo ir con una idea, pero es habitual encontrar alguna otra cosa interesante.
¿Qué se piensa durante el largo tiempo de espera? ¿No se le hace aburrido?
Sabes que puede llegar el momento esperado, por lo que la ilusión ayuda a combatir el aburrimiento. ¿Cómo paso el tiempo? Dando una vuelta por los alrededores mientras espero el momento deseado.
¿Cuáles son sus montes favoritos?
Muchos fines de semana voy a los Pirineos. En esta zona me gustan Urbasa, Aralar, Aizkorri, las Bardenas… También he estado en los Alpes, en Irlanda y en Mauritania. Todos los lugares tienen su encanto y su momento.
¿Suele ir solo o acompañado?
Normalmente voy solo. Hay que tener en cuenta que hay que pasar muchas horas esperando. Sólo se puede ir con alguien que tenga la misma afición y una gran paciencia. Si voy con mi novia, termina aburriéndose. Prefiero ir solo y no tener a nadie al lado obligado, pues perjudica a los dos.
¿Cuál es la foto de sus sueños?
En todos los lugares visitados se pueden sacar fotos mejores o distintas. Por otro lado, me hace mucha ilusión ir a la Patagonia, a los desiertos de Argelia y Libia… Hay muchos lugares a los que me encantaría ir.
¿Por qué cree que ha conseguido tantos reconocimientos en 2007?
Saco fotografías por afición, pero los premios siempre son bienvenidos. Creo que he mejorado mucho desde que empecé y que sigo haciéndolo. He aprendido a ver la fotografía antes de sacarla.
Sigue trabajando con diapositivas. ¿Por qué?
Una buena fotografía es una buena fotografía, da igual que esté sacada con una cámara digital o con una analógica. Me preocupa más el momento. Trabajo a gusto con las diapositivas y no tengo intención de cambiar. Lo haré cuando dejen de fabricar carretes.
¿No le sale más caro?
No lo sé… Las cámaras digitales mejoran de año en año. La mejor de Nikon cuesta 4.000 euros y dentro de un par de años costarán otro tanto o más. Yo he tenido dos cámaras. La actual la compré hace cuatro años y estoy muy a gusto con ella. Es una Nikon F100. Tan importante como la cámara son los carretes.
Gastará mucho en revelados…
Es verdad, pero es algo físico. La diapositiva puedo tocarla, mientras que la fotografía digital no es más que un número. Con un buen scan-ner puedo digitalizar mis trabajos.
¿Dónde revela las diapositivas?
Las envío a un laboratorio profesional de Barcelona. Saco las fotos, las mando al laboratorio y me llega lo que yo he hecho. Si he acertado está bien y si no, no. Una mala fotografía no se puede arreglar con Photoshop, pero sí se pueden hacer trampas. Hoy en día no hay manera de saber hasta qué punto una fotografía es real, pues se pueden cambiar los colores. Yo tengo que pasar tiempo con el trípode, encuadrando… mientras que otros llegan con la cámara digital, sacan una foto y luego la arreglan en el ordenador. A mí me gusta acabar el trabajo en el monte, no en casa.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |