
Karmele Aranburu durante la entrevista de ayer en las inmediaciones del Victoria Eugenia.Foto: ainara garcia
Donostia. Las apariencias engañan y muestra de ello es la dulzura con la que Karmele Aranburu atiende a las preguntas que se le plantean. Lejos queda la fría imagen que trasladaba esta donostiarra al espectador cuando presentaba el programa El rival más débil en el primer canal de TVE. Ahora se encuentra inmersa en los preparativos de la zarzuela que interpretará este fin de semana junto a varios actores y el Coro Easo.
Faltan dos días para el gran estreno de 'Las Bribonas', la zarzuela en la que participa. ¿Cómo está viviendo esta temporada de ensayos?
Con muchísima alegría porque soy actriz y además canto. Por tanto, suelo afrontar con mucha ilusión todos los espectáculos en los que puedo compaginar las dos expresiones. Poder cantar e interpretar a la vez me produce muchísima satisfacción.
Además, actuará en el teatro más importante de su ciudad. ¿Conocía la remodelación del Victoria Eugenia?
Han pasado 26 años desde que pisé este escenario por última vez. Fue en enero de 1984 y ahora vuelvo en el mismo mes. Para mí es un aliciente actuar en Donostia y más en el Victoria Eugenia.
¿Cómo ha encontrado el nuevo teatro?
La verdad es que anteayer me perdí y no logré encontrar las cosas porque nada parecía seguir donde antes y todo estaba lleno de puertas. Al principio me pareció como un búnker, pero entiendo que todo eso se deba a las medidas de seguridad. Todavía no he subido al escenario, pero espero que todo vaya bien. Estéticamente me ha gustado, así que ahora sólo falta que también funcione técnicamente.
¿Qué papel encarna dentro de la obra?
Vamos a interpretar dos zarzuelas a la vez, Las Bribonas y La Revoltosa , pero yo sólo participo en la primera. Esta obra cuenta la historia de un grupo de beatas que inicia una campaña contra la compañía de varietés que llega a Estropajosa, un pueblo imaginario de Castilla en 1908. Mi papel es el de una de las beatas de Estropajosa, que el nombre ya lo dice todo.
¿Y cómo es el grupo de beatas que intentan expulsar a las integrantes de la compañía de 'varietés'?
Están dirigidas por la mujer del alcalde e intentan prohibir la representación de las varietés porque creen que van a revolucionar el pueblo. Es la cosa más rancia e hipócrita que se puede imaginar porque van en contra de todo lo que estorbe al orden establecido. Pero como todo el mundo tiene un precio, las compran diciendo que harán una función benéfica a favor de los pobres de la zona y bautizarán a un hereje. Toda la moral y el orden se derrumban.
¿Tiene moraleja de la función?
Lo que quiere decir es que no todo lo que parece bueno es bueno ni viceversa. Las chicas de la compañía sólo intentan vivir y salir adelante con su trabajo, pero lo que ocurre es que estamos hablando de 1908, y las gentes se escandalizan.
¿Cómo se traslada ese mensaje al siglo XXI?
A pesar de que hayan pasado 100 años desde que se escribió el texto, la obra sigue estando tan vigente como al principio. Todavía hay sitios donde la gente se escandaliza por lo que ve encima de los escenarios. Es obvio que el poder del teatro sigue siendo todavía muy importante, por lo que todo lo que podamos seguir diciendo en los escenarios puede calar y mucho en la sociedad.
¿A qué tipo de publico se dirige 'Las Bribonas'?
A todo tipo de público porque es una comedia. Realmente la función tiene su mensaje, pero es una obra teatral divertidísima y fácil de entender. Las Bribonas se enmarca dentro del teatro ínfimo, que llegó después de la zarzuela.
¿Qué diferencias tiene respecto a la zarzuela de siempre?
En Las Bribonas los personajes cantan y se van, pero en las zarzuelas no ocurre lo mismo. Éste es un teatro más hablado, pero tiene canciones.
Aparte de las tres actuaciones que ofrecerán en Donostia, ¿realizarán una gira por otros lugares?
Llevaremos la obra a Oviedo y posiblemente también a Burgos. Pero mover este espectáculo resulta complicadísimo porque somos unas 90 personas entre músicos, actores, técnicos y cantantes. Para las actuaciones de Donostia se ha contratado al Coro Easo. Los demás hemos venido de Madrid.
¿Había trabajado anteriormente con los directores de la obra, Amelia Ochandiano y Antonio Martínez Viérgol?
No habíamos trabajado juntos, pero está siendo una experiencia muy positiva. Además, unirte a directores nuevos siempre es un reto y algo gratificante.
¿Cómo llegaron hasta usted?
Todo comenzó a través de una audición. Me presenté y me eligieron.
Además de cantar y actuar en los escenarios ha realizado diversos trabajos en la enseñanza, el cine y la televisión. ¿Cómo compagina todos los trabajos?
La interpretación abarca muchos términos como el cine, el teatro e incluso la docencia. Yo comencé a trabajar en el año 1981 y después continué formándome en Barcelona y Madrid. Allí las cosas empezaron a funcionar bien y me fueron saliendo trabajos. Como consecuencia, he vivido entre Donostia y Madrid compaginando los trabajos que me han ido saliendo.
Si tuviera que elegir entre todas las actuaciones, ¿Con cuál se quedaría?
Las interpretaciones de La Alondra y Te quiero, eres perfecto... ¡Ya te cambiaré! me llenaron mucho tanto personal como profesionalmente.
¿Dónde se siente más cómoda, en el escenario, el cine o la televisión?
Sin lugar a dudas mi sitio está en el teatro. Al principio pensaba lo mismo, pero quería probar otras cosas. Ahora, 25 años más tarde y después de realizar otros trabajos, pienso lo mismo. Cada disciplina tiene su lado positivo, pero la libertad que los actores tienen en el escenario es impagable. En cine y televisión no es lo mismo. Por ello, siempre se dice que el teatro es del actor y el cine, del director.
¿Cómo describiría la situación que vive actualmente el teatro en Gipuzkoa?
Creo que está viviendo un momento fantástico. Se están haciendo muchas cosas, hay mucha producción y, además, una continuidad muy relevante.
Sin embargo, muchos artistas optan por montarse en un autobús y marcharse a Madrid.
Es una opción. En mi caso, decidí irme en 1984 porque aquí no había apenas trabajo. Pero creo que muchas cosas dependen de la casualidad. Por ejemplo, yo estaba en Donostia cuando un amigo me llamó para comentarme que en Madrid estaban realizando pruebas para elegir los actores de Fedra . Hice las pruebas y me eligieron. Estuve siete meses de gira y fui conociendo gente del mundillo y vi que en la capital había una efervescencia que aquí no existía. Por inercia, llevo 23 años en Madrid.
Durante ese tiempo ha interpretado varios papeles en ETB y teatros de Euskal Herria.
Sí, siempre me he mostrado abierta a las posibilidades que puedan surgir y he tenido la suerte de poder estar últimamente en Pilotari . No obstante, he tenido que dejar la serie por otros trabajos, por lo que sólo apareceré en los primeros capítulos.
Entonces, los guionistas tendrán que inventarse algún viaje para sacarla del programa.
Sí. No sé qué harán con mi personaje, pero tendrán que hacer algo. Yo no podía pasarme la vida yendo y viniendo a Madrid para grabar la serie y, además, no podía condicionar a todo el equipo.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902