Diario de Noticias de Gipuzkoa

Fútbol      Pelota      Baloncesto      Otros

No seduce, pero conquista

Sus jugadores no le adoran, sus presidentes le temen y sus aficionados se dividen a partes iguales entre defensores a ultranza y críticos furibundos. Sin embargo, la palabra 'éxito' rima con Fabio Capello. La selección inglesa puede ser su último reto

enviar a un amigo imprima este texto texto normal texto medio texto grande

FABIO Capello, sinónimo de éxito garantizado, de mentalidad ganadora pero discutido por el poco espectáculo de sus equipos, ha visto cumplirse su viejo sueño de entrenar a la selección inglesa.

Nacido en la localidad de Pires el 18 de enero de 1946, Capello ha recibido a los 61 años uno de sus más deseados regalos navideños. Hace ya tiempo que confesó a sus íntimos su deseo de poner fin a su carrera deportiva entrenando a los Tres Leones . Ha sido posible por un desastre: la eliminación de la selección inglesa de la Eurocopa'08.

Sobre Capello, que ha ganado trofeos en todos los equipos que ha dirigido, pesa tanto la fama de sus éxitos como la del pobre juego que ofrecen sus conjuntos. Algo contra lo que siempre se rebela, remitiéndose a que se verifique con cuántos delanteros juegan sus equipos. Capello es como técnico un César . Le gusta tener la plantilla en un puño, el vestuario atado, y no soporta que alguien se rebele a su sistema. Él debe ser la única estrella del vestuario. Es curioso comprobar cómo en los equipos que ha entrenado casi siempre ha tenido problemas con algunas de las estrellas (Suker, Montella, Del Piero, Ronaldo, Beckham...). Otros no le querían ver tras dejar de ser su entrenador, como Totti. Eso sí, siempre ha llevado la nave a la consecución de las principales metas.

gol en wembley Capello fue antes de técnico un buen centrocampista. Debutó en la Serie A con el Spal (29 de marzo de 1964), se lanzó a la fama internacional en la Roma (tres campañas) y se confirmó en la Juventus (6 campañas, 3 ligas conquistadas) y Milan (1976-80, una Liga). Tiene un lugar de honor en el libro de oro de la selección italiana (debutó el 13 de mayo de 1972 y jugó 32 encuentros) desde el 14 de noviembre de 1973, cuando anotó el gol que supuso el primer triunfo de la azzurra en Wembley ante Inglaterra (0-1). Ahí empezó a soñar con entrenar a Inglaterra.

Tras su retirada como jugador en el Milan, se hizo cargo del juvenil, al que llevó a conquistar la Copa de Italia 1985-86. Tras la llegada de Silvio Berlusconi a la propiedad del club pasó a ser el segundo del sueco Nils Liedholm en la campaña 1986-87. A Liedholm (fallecido el mes pasado) le sustituyó a falta de cuatro jornadas para concluir la temporada. Metió al equipo en la UEFA y conquistó el Mundialito de Clubes. En el verano dejó el puesto al ya fichado Sacchi, pero siguió vinculado al Milan -mejor dicho a Berlusconi- como director general de la Polideportiva Mediolanum, grupo que aglutinaba a todos sus clubes deportivos (rugby, hockey hielo...). Berlusconi veía en Capello el futuro del Milan, le forjó y en la campaña 1991-92 le puso al mando de la primera plantilla tras el adiós de Sacchi. Capello llegaba sin un gran bagaje al equipo que arrasaba en Europa y hubo quien dudó de su valía. Acalló pronto las dudas, y con una plantilla de la que Sacchi dijo que "estaba ya exprimida al máximo", mejoró los registros de su predecesor.

Su fama de entrenador con personalidad y carácter fuerte, con genio y mentalidad ganadora, fue creciendo. Pero Capello tiene sus detractores. Se le acusa de caprichoso, de ganar sólo con plantillas hechas a golpe de talonario, de tener siempre en un puño el vestuario y de querer ser la única gran estrella del mismo.

Capello, que de España quedó impresionado (le gustan los toros, el jamón de Jabugo, se compró una casa en Marbella...), dejó el Madrid tras hacerlo campeón de Liga en la campaña 96-97. Regresó al Milan atendiendo la llamada desesperada de Berlusconi, pero pinchó en su segunda etapa. En 1999 fichó por la Roma, a la que dio el tercer scudetto de su historia. En la campaña 2000-01 estuvo cerca de fichar por el Barcelona. En verano de 2004, con contrato en vigor, sorprendió marchándose a la Juventus, de la que sólo meses antes dijo que no entrenaría nunca. A Turín llevó su tensión y le dio dos títulos ligueros consecutivos, que por el calciopolis (fraude deportivo) le fueron quitados al club, que descendió a la Serie B. Teniendo contrato pero no viéndose entrenando en la segunda categoría, se comprometió en verano de 2006 con Ramón Calderón, entonces candidato a la presidencia del Madrid. Y cuando éste ganó la elecciones se convirtió en el nuevo entrenador.

Al Madrid le llevó a la conquista de la Liga 2006-07, desterrando vicios de la época de los galácticos y cerrando un ciclo negro. Pero su juego era pobre y eso en el Madrid se paga. Con el trofeo de Liga en la mano, se vio en la calle pese a tener dos años más de contrato. Cuando el club blanco aún le paga una indemnización de 6 millones de euros, llegó la millonaria oferta inglesa.

buscar vivienda en gipuzkoa
miles de casas y pisos en navarra
POLÍTICAEuskadi
FRANQUISMO
Aún perduran en calles y paredes los símbolos de la dictadura
SUSCRÍBETE
BOLETÍN DE TITULARES DEL DÍA
Introduce tu dirección e-mail y recibirás cada mañana los titulares más importantes en tu correo

Haznos tu página de inicio | Visite también www.noticiasdealava.com | www.noticiasdenavarra.com

© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA · Tel 943 319 200 · Fax Administración 943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902

Enlaces patrocinados: Inmobiliarias | Disfraces | Agencias de publicidad | Tiendas de electrónica | Cirugía estética | Inmobiliarias | Asesorías | Peluquerías | Muebles | Clínicas | Seguridad | Mudanzas | Viajes | Hostales | Taxis | Hogar | Hoteles | Cerrajeros | Farmacias | Rótulos | Armarios | Trabajo | Hosting |
Ocio en Gipuzkoa | Hoteles en Madrid | Hoteles en Barcelona |