
este mensaje, como suele decirse en las series de espías, debería autodestruirse inmediatamente. No acostumbro a erigirme en modelo de nada, y el tema que nos ocupa me convierte más bien en el ejemplo que nunca se debe seguir. Me refiero a mi lamentable estado de salud. Juro por Dios que hace cosa de tres meses, cuando colgaron en la página web oficial de la carrera los planes de entrenamiento, me propuse llevar a cabo una concienzuda preparación. Estaba ilusionado. Tanto, que estuve corriendo como Forrest Gump durante varios días convencido de que sería capaz de bajar de 1 hora y 30 minutos. ¡Maldita ingenuidad! Me agobié en unos días y lo dejé, como casi siempre me pasa con todo. Y aquí estoy ahora, una vez más me ha pillado el toro y creo que esta vez me va a dar una cornada de aúpa. Cuando me preguntan estos días que a cuánto hago el kilómetro, estoy más capacitado para responder a cuánto está el litro de vino tinto de Pitillas (muy recomendable, por cierto). Es evidente que el listón de mis pretensiones ha bajado a niveles subterráneos y el domingo me conformaré con llegar a Donostia, que no es poco.
Nunca me he llevado demasiado bien con la constancia, algo que tiene sus contrapartidas. En mi descargo he de declarar que tener una criatura en este lapso de tiempo no me ha ayudado demasiado. (Maitane, reina, sé que no tienes la culpa de nada, pero duermo poco y mal, y cuando me levanto me apetece ir a correr tanto como desayunarme un huevo cocido). Pero si algo me anima a participar en la carrera tras este prólogo tan poco halagüeño es pensar que no soy nuevo en la plaza. Sí, participé en la Behobia hace ya unos años, aunque en rigor, creo que hace ya un tiempo que dejé de ser aquel . ¡Ay, dónde quedan aquellos partidos con el Sporting de Herrera!
El caso es que el otro día, aprovechando una semanita de vacaciones en Navarra, me quise poner a prueba y me fui de Murillo el Fruto a Santacara, ida y vuelta, veinte kilómetros clavados. Volví que me crujían ligamentos que desconocía, y eso que el recorrido es más plano que una plancha.
Por eso quiero aprovechar estas líneas para mandar un SOS a mi familia: Marga, por favor, sé que estarás apostada como siempre en la subida a El Alto Miracruz. Intenta mirar en lontananza y ver qué careto llevo. Si me ves muy jodido, entreténle a la cría sólo como tú sabes (Beitu Maren, txoriak...). Ya sabes, le das la vuelta, que mire un rato a los árboles y aquí no ha pasado nada. Sabes que para ella sigo siendo su héroe y sería muy triste que me viera arrastrado como un perro. Tiempo tendrá de descubrir quiénes son los Reyes Magos. ¡Ah!, y para rematar la jornada, ese día también curro.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |