Editorial
El vaso medio lleno
La asociación en defensa de los homosexuales de Gipuzkoa Gehitu celebra estos días su décimo aniversario con la satisfacción del trabajo bien hecho. No es el primero ni el más veterano colectivo a favor del reconocimiento de las personas con esta orientación sexual en este territorio dado que les preceden grupos con una larga militancia en este campo como Ehgam, pero su labor en la tarea de normalizar esta realidad y garantizar el ejercicio de los derechos de estas personas, así como su preocupación por dar orientación y servicios le han convertido en un referente. No en vano, es uno de los colectivos con más socios del Estado ya que su militancia no está compuesta únicamente por gays y lesbianas sino por otras personas que simplemente sienten empatía por esta lucha. Y sólo eso, ya es mucho. No hay duda de que la función de lobby que han ejercido las plataformas homosexuales ha sido fundamental para entender gran parte de los cambios que se han experimentados en la sociedad, hace escasamente unos años. La materialización más llamativa de esta evolución ha sido sin duda la ley que consagra los matrimonios legales entre personas de ambos sexos pero los cambios en los valores y en los comportamientos sociales no han evolucionado en la misma medida en la que lo han hecho las leyes. No es un caso único. En la garantía del ejercicio de los derechos individuales fundamentales son residuales las normas que establecen algún tipo de discriminación y además, existe cierta tensión para ir corrigiendo lo que se detecta como tal. Sin embargo, aún perduran comportamientos y actitudes que perpetúan la discriminación, bien sea en cuestiones de género, raza u orientación sexual. Aun constatando lo mucho que queda por hacer, debería valorarse lo mucho que se ha hecho, a pesar del peligro de lo "políticamente correcto", esa malformación tan moderna de tener que admitir lo que en cada momento se valora como emergente, a pesar de no asumir sus consecuencias. Ante este peligro, Gehitu ya advierte que no es oro todo lo que reluce y que existen casos muy preocupantes en el colectivo homosexual, en especial, el tema de las personas mayores y, aunque parezca contradictorio con todos los avances señalados, la realidad de los chavales y chavalas que descubren su orientación sexual.