
En primer plano, Carlos Pérez-Nievas y Patxi Baztarrika.
Comenzaba una intensa jornada, eran las 10 horas y centenares de autobuses aparcaban en los alrededores de la localidad navarra de Viana. Los organizadores se encargaban de que todo transcurriera según lo planeado: autocares a un lado, coches a otro y vehículos acreditados en otra zona. Y es que a esa hora la fiesta ya había empezado, la música sonaba inundándolo todo desde los centenares de altavoces colocados para la ocasión. De manera que ningún punto del recorrido quedaba ajeno a lo que sucedía en cada una de las siete zonas que dividían el recorrido de seis kilómetros y medio.
El oído es uno de los sentidos esenciales para disfrutar de una buena fiesta y no perder el ritmo, pero no es el único necesario para recorrer el Oinez. Así lo demostraban el gusto y el sabor por lo autóctono, presentes en todos los rincones de la fiesta de las ikastolas navarras. Pimientos del piquillo, txistorra, vino, sidra, pacharán... Decenas de productos diferentes que se ofrecían en los centenares de puestos instalados para la ocasión. Y sabores y olores, pues la mezcla de aromas navarros se respiraba al pasar por cada una de las casetas de comida y bebidas.
juerga, música y baile
Más de 50 espectáculos
El circuito acogió a lo largo de todo el día más de 50 espectáculos para todas las edades. Así, hubo actividades para niños, payasos, hinchables, conciertos de folk, rock, ska, danzas, corales, deporte rural, trikitixa, gaiteros y bertsolaris, así como un homenaje a los fundadores de la ikastola de Viana, fundada en 1978.
Desde primera hora de la mañana, cientos de cuadrillas de euskaltzales hacían un alto en el camino para almorzar. Es una fiesta diferente cuyo objetivo es claro: recaudar fondos para las ikastolas navarras y -¿por qué no?- disfrutar de un evento inusual.
Así, en la zona uno, se encontraba un grupo de chicas del Baztán -Anais Peña, Ana Garmendia, Saioa Orregosa y Oihane Otermin-, quienes aseguraban que no han faltado a ningún Nafarroa Oinez desde hace por lo menos siete años. "Es un día intenso y diferente", afirmaban las jóvenes mientras apuraban sus vasos.
En la misma zona, almorzaba otra cuadrilla de jóvenes, de entre 19 y 20 años, que acudió al evento desde Pamplona: Maite Zubiri, Heder Hurra, Yael Lorea, Itsaso Miranda y Noel Garrido descansaban sentadas al lado de una carpa. "Nos gusta venir a primera hora de la mañana, comer algo con la cuadrilla y tener tiempo de disfrutar del ambiente y la música, que es lo mejor", explicaron.
Tras diez horas de música, baile y juerga, el Oinez toca a su fin. Las caras, en el momento de la retirada, están menos sonrientes que al inicio del día. Tras los bailes, saltos y el sano descontrol vivido en los descampados de Viana, los jóvenes se dirigen a sus respectivos autobuses. El reto es el de todos los años: conseguir llegar juntos al autocar y no perderse del resto de amigos. Una odisea, pero como siempre, se queda en eso: en una anécdota que el próximo año podrán contar en Pamplona.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |