
Vista del vertedero de San Marcos, con Donostia al fondo.
L AS personas pasan pero el desagradable olor permanece. Los vecinos del barrio de Beraun de Errenteria conocen con precisión esta realidad desde hace lustros. Soportan con resignación el fétido hedor emanado del vertedero de San Marcos, situado a pocos metros de sus casas. Sus fosas nasales aspiran los olores provenientes de los residuos de cerca de 400.000 guipuzcoanos. Cuando parecía que hoy se pondría fin a esta desagradable situación con el cese definitivo de los vertidos, el culebrón vive un nuevo capítulo: la planta no cerrará, de momento, debido a que la Mancomunidad de San Marcos no ha remitido al Consorcio de Residuos de Gipuzkoa la información necesaria para desviar esos desechos a otros tres vertederos guipuzcoanos.
La polémica revive y, ajenos a los tiras y aflojas de las administraciones implicadas, los ciudadanos de ese barrio de se preguntan cuánto tiempo se prolongará su indeseable circunstancia. Tantas promesas de clausura les han generado gran incredulidad y escepticismo.
"Estamos enfadadísimos. Viene un olor que no hay quien lo aguante, sobre todo al atardecer y a la noche", protesta Josefa Cerro, vecina de Beraun.
enfado La simple cita de la polémica de San Marcos provoca que su cara mude de expresión hasta mostrar un evidente enfado. "El olor es tan horrible que hay que cerrar las ventanas. Los políticos nos están engañando", afirma Cerro.
Los ciudadanos que residen en esta zona de Errenteria conocen ampliamente los ciclos de los olores provenientes del vertedero, cuya recepción de residuos ha crecido de forma directamente proporcional al consumo de productos y al mayor uso de recipientes y envoltorios.
David Iglesias, de 28 años, refleja que los malos olores comienzan "al atardecer y se intensifican durante la noche. "Es un olor que da asco. A saber qué se trae a este vertedero. Ando en camión y, cuando paso a la altura de Beraun por la autopista es la misma peste", manifiesta.
Este hombre está desengañado ante tantos amagos de cerrar la planta donde se depositan los desechos de los ciudadanos de Donostialdea y la comarca del Bidasoa.
"Creíamos que la basura se iba a trasladar a otra parte a partir del lunes y ahora resulta que vuelven a retrasarlo todo. A este paso, tendremos que movilizarnos otra vez porque esto no es normal", indica Iglesias.
Este errenteriarra sostiene que las emanaciones de San Marcos hacen que algunas personas hayan contraído enfermedades, si bien esta idea carece de confirmación científica. "La gente se pone enferma", opina Iglesias.
La desazón ante la demora en el cierre de la planta de residuos provoca que algunos de los vecinos de Beraun carguen las tintas contra los responsables de las administraciones concernidas en este enmarañado asunto.
"Llevan años tiempo diciendo que lo van a cerrar y no hacen nada. Hay días que huele mucho, sobre todo a la noche, se lamenta Jesús Mata, de 36 años, quien ayer disfrutaba de la mañana, sentado en un banco de Beraun.
peor La sensación de que "cada vez huele peor" es compartida por los ciudadanos residentes en este barrio obrero de Errenteria, donde llegan a distinguir los matices olorosos provenientes de las montañas de desechos.
"Hay veces que huele terrible a gas y otras como a coliflor pasada. Por la noche es tremendo. Ahora se nota más y llega a otras zonas de Beraun.", destaca Josefina González, de 55 años.
A su juicio, los políticos han demostrado "muy poca formalidad" para solucionar este enquistado problema, cuyo origen se remonta a años atrás. Durante este tiempo se han sucedido las protestas vecinales "Nos están tomando el pelo en todo momento", reprocha González.
Su convecina, María Luisa Lema, de 33 años, recalca otra de las consecuencias que conlleva la cíclica invasión del repelente olor: la necesidad de cerrar a cal y canto las viviendas. "No puedo abrir ni las ventanas, es asqueroso, huele fatal", se queja Lema.
Esta mujer también tiene la sensación de que "no se hace nada" desde las instituciones. "Como los políticos no lo huelen porque no viven aquí...", resalta esta ciudadana de Beraun.
En algunos casos, la aspiración del intenso hedor llega a provocar, incluso, reacciones físicas. Es el caso de Francisco Encinas, de 68 años, quien refleja que "a veces" se ha tenido que "tapar la nariz y la boca" debido a que llegaban a causarle malestar los fuertes olores.
"Son casi como gases. Los días que no corre aire es mucho peor. Alguna vez me he tapado la nariz. Estoy muy indignado con todo lo que está pasando sobre este vertedero", protesta Encinas.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |