Diario de Noticias de Gipuzkoa

Euskadi      España/Mundo

opinión

¿El plan del no-plan?

por Javier Ortiz

enviar a un amigo imprima este texto texto normal texto medio texto grande

IMPECABLE -en mi criterio, claro- la fundamentación de principios que realizó ayer el lehendakari antes de iniciar la exposición pormenorizada de su hoja de ruta. Suscribo punto por punto su reivindicación del derecho al divorcio, que no otra cosa es el derecho a decidir. La legalidad del Estado español se basa en el presupuesto de que los pueblos que abarca dentro de sus fronteras no están incluidos, sino recluidos. Como decían de la mujer los carcas decimonónicos: la pata quebrada y en casa. Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón suele argumentar que, en tanto que nacionalista español orgulloso de serlo, considera una vergüenza que nadie esté en España por obligación. Es una buena base para empezar a parlamentar, desde luego. Defender el derecho al divorcio no obliga a nadie a divorciarse. Para lo que sirve es para que las convivencias de pareja sean voluntarias.

La cuestión es que ese planteamiento, que Miguel Herrero, el lehendakari y bastantes más vascos consideramos muy sensato, no es compartido por el resto de los que tendrían que compartirlo para que se pudiera poner en práctica.

No lo comparte, ni de lejos, el Gobierno español. ¿Cómo iba a avenirse Rodríguez Zapatero a suscribir ahora un pacto como el que le propone Ibarretxe, cuando está a un tiro de piedra de las elecciones generales, después de habernos demostrado hace cuatro días en Navarra por qué aguas navega su célebre talante y cuando está embarcado en una campaña de imagen que le lleva a hablar de "la nación española" cada diez segundos? Sus compañeros del PSE-PSOE no tardaron ni cinco minutos en responder: lo calificaron de delirio, de broma pesada, de película de risa y de no sé cuántas cosas más. Del Partido Popular no vale la pena ni hablar: también en cosa de nada, Rajoy empezó a lanzar condenas a borbotones. ETA todavía no ha dicho nada, pero es igual, porque es de dominio público que todo eso se la trae al pairo. Ni siquiera sabemos si el lehendakari cuenta con el acuerdo de la totalidad Euskadi Buru Batzar.

No sé, pero para mí que seis no pactan si cinco no quieren.

Tiene razón Ibarretxe cuando sostiene que no se requiere que todo el mundo se ponga de acuerdo para que un país se oriente en una determinada dirección. La Constitución Española entró en vigor en Euskadi haciendo caso omiso del disenso mayoritario del pueblo vasco. España entera se sumó hace algunos meses a la Constitución Europea -felizmente vetada por algunas ciudadanías vecinas más precavidas- con el voto favorable de una parte irrisoria de su censo electoral.

La democracia es un ejercicio de mayorías y minorías; no de mayorías aplastantes, y aún menos de unanimidades. Lo que se requiere es la mitad más uno. Porque, de no aceptarse tal cosa, quienes deciden lo que se hace son los que integran la minoría, lo cual no parece el colmo de la democracia. Pero eso no convierte en buena y sensata la idea de promover una consulta que no sólo carecería de estatuto legal, lo cual incluso podría ser secundario- sino que verosímilmente sería rechazada y boicoteada también por la mayoría de las fuerzas políticas de ambos lados de la oposición (de un lado, los partidos españolistas, por razones obvias, y del otro, las organizaciones de la izquierda abertzale, que probablemente no estarían de acuerdo ni con la pregunta ni con el ámbito territorial de la votación). Menos aún teniendo en cuenta que la iniciativa ni siquiera suscitaría el entusiasmo de una parte de las propias huestes.

El plan que ayer describió Ibarretxe con tan minucioso detalle en el Parlamento vasco me pareció tan decididamente irrealizable que, al final, me quedé sólo con un dato. O más bien con una data: 25 de octubre de 2008.

Conozco lo suficiente al lehendakari como para no tomarlo ni por un insensato ni por un visionario. Siempre me ha parecido un hombre de pensamiento concreto, práctico, acostumbrado a trabajar con realidades contables y verificables. Tenaz hasta la terquedad, si lo cree necesario, pero realista. Y el proyecto que ayer trazó ante la Cámara vasca no es realista.

Así que deduzco que lo que pretende es algo a lo que aludió de diversos modos en varias ocasiones: a un año vista, elecciones autonómicas. Unas elecciones a las que puede presentarse con un mensaje rotundo y sencillo: "He defendido las vías de solución que más sintonizaban con la mayoría de la ciudadanía vasca, pero no he podido promoverlas con más energía porque no he contado con los suficientes apoyos, internos y externos. Concededme esos apoyos con vuestro voto".

Si no es eso en lo que está pensando, no entiendo nada.

Lo cual, por cierto, no tendría nada de extraordinario: hay demasiadas cosas que suceden hoy en día, en el mundo en general y en Euskadi en particular, que me tienen decididamente perplejo.

buscar vivienda en gipuzkoa
miles de casas y pisos en navarra
VECINOSDonostia
CÁMARAS
Las de los autobuses de Donostia graban a infractores de tráfico
SUSCRÍBETE
BOLETÍN DE TITULARES DEL DÍA
Introduce tu dirección e-mail y recibirás cada mañana los titulares más importantes en tu correo

Haznos tu página de inicio | Visite también www.noticiasdealava.com | www.noticiasdenavarra.com

© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA · Tel 943 319 200 · Fax Administración 943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902

Enlaces patrocinados: Trabajo | Hosting |