
A la derecha, Carlinhos Brown sobre el escenario, con el público de pie.
H ACE ya unos años que Carlinhos Brown obró un milagro, el de Candeal, que fue registrado en imágenes por el cineasta Fernando Trueba. El pasado miércoles, el de Salvador de Bahía fue protagonista de otro prodigio acontecido en Donostia, donde actuó en un escenario que en modo alguno casa con el espíritu de su música festiva. En contra de la previsión inicial, el concierto se celebró con los espectadores cómodamente sentados en sus butacas y no de pie, como en la actuación ofrecida en abril por Fangoria, que tuvo que suspenderse al ceder parte de la tarima instalada sobre el patio de butacas.
Muchos espectadores, pertrechados con gorras y camisetas con los colores de Brasil, se preguntaban cómo sería seguir un concierto de Carlinhos Brown en un teatro y desde la butaca. La incógnita no tardó mucho en ser despejada.
A Carlinhos le bastaron cuatro temas para hacer que los espectadores, mecidos por los ritmos lentos de las primeras piezas, se levantaran y comenzaran a bailar al ritmo del hit Carlito Marrón .
Quizá por aquello de que los políticos van siempre por detrás de los ciudadanos, o tal vez porque la sinsorga campaña electoral comienza a hacer mella en los candidatos, el alcalde, Odón Elorza, tardó un poco más en levantar sus posaderas de la butaca del palco, pero después se sumó a la fiesta como uno más.
Fue constante el "Me pongo de pie y me vuelvo a sentar" en función de si tocaba canción movida o lenta, y en múltiples ocasiones el brasileño bajó al patio de butacas para darse un baño de masas y dejarse agasajar por sus entusiasmados seguidores.
verborrea
Carlinhos predicador
Brown ejerció su papel de predicador y pronunció discursos, a veces incoherentes, en un gracioso idioma brasiñol . "Todos tenemos madre, hasta los hombres", proclamó dando rienda suelta a su verborrea. El brasileño no calló ni debajo del agua, expresión que viene que ni pintada, habida cuenta de la escenografía submarina. Se reivindicó a sí mismo como cancionero -autor de canciones-, y pidió a su legión de músicos que lo dejaran solo para tocar varias piezas con la acústica. "Estoy acostumbrado a tocar en grandes recintos y me gusta tocar en un teatro".
Durante dos horas y media de generoso concierto, mezcló samba con rock, soul, funky y reggae y demostró que, a pesar de lo incómodo que resulta tropezar con los reposabrazos de las butacas, se puede montar una conga en un teatro. Carlinhos obró el milagro del Victoria Eugenia.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |