Nahr al Bared
Nahr al Bared, campo de refugiados palestinos en el Líbano, se asemeja cada día más a Numancia, a excepción de un hecho clave y determinante: los civiles palestinos residentes en el campo de facto son utilizados como escudos humanos por parte de la milicia islamista palestina de Fatah al Islam. No obstante, las Fuerzas Armadas Libanesas parecen no comedirse en exceso, utilizando fuego artillado, algo a mi modo de ver excesivo, y más si tenemos en cuenta la presencia de población no combatiente.De continuar con esta campaña, a la cual prácticamente no se oponen radicalmente ninguno de los clanes o facciones libanesas, puede que acontezca una revuelta generalizada palestina en solidaridad con sus hermanos asediados.
Y si nos atenemos a las rémoras del pasado, bien es sabido que el comienzo de la guerra civil libanesa en los setenta tuvo como uno de sus orígenes la problemática presencia de centenares de miles de refugiados palestinos, en un país que cuenta con cuatro millones aproximadamente. Mientras tanto, en el sur su vecino Israel deja caer una velada amenaza sobre la cabeza Ismael Haniya, primer ministro palestino.
De llevar a cabo esta acción, Israel se quedaría sin interlocutor entre los más radicales, con lo que sólo le deparará una guerra cruenta y sin fin. Así pues, espero que Israel recapacite, y mengüe su fuerza, ya que cuanto más violencia ejerza sobre los palestinos, más reforzará a los radicales y estos, a su vez, contestarán poniendo bombas, constituyendo una perniciosa cadena que se retroalimenta.
Jorge Ipiña Pando