
Según distintos testimonios de los activistas, las detenciones se realizaron únicamente por el color de piel. Alrededor de 400 personas, incluidas mujeres y niños, fueron detenidas y transportadas en autobuses a través de todo Marruecos hasta la frontera argelina, en Oujda, donde fueron abandonados. La policía marroquí antes les robó todos sus bienes (documentación, móviles y dinero). Algunos sufrieron actos de violencia y las mujeres fueron víctimas de secuestros y violaciones. Muchos están muy debilitados físicamente, una mujer congolesa, embarazada de cinco meses, perdió a su niño.
Hoy, la situación en Oujda (donde las temperaturas son próximas a cero grados) es dramática para estas personas, a pesar de la ayuda humanitaria de las diversas ONG. Muchos quieren volver a sus casas de Rabat, donde tienen su hogar.
Estas personas han sufrido una grave violación de los derechos humanos por parte de la policía marroquí (detención ilegal, secuestro, abandono en el desierto, violencia, violaciones y robo...).
Las organizaciones proderechos humanos se quejan de "las graves violaciones de derechos humanos perpetrados en Marruecos" y denuncian la presión que ejerce la UE sobre los países fronterizos para tener el control de las fronteras. Esto produce consecuencias sobre los inmigrantes y los países de tránsito y de origen.
El incumplimiento por Marruecos de los derechos más elementales de los inmigrantes y los refugiados y de sus compromisos internacionales, estas detenciones en particular, violan el Convenio de Ginebra. Diversas ONG denuncian con una carta este abuso infringido por el Gobierno marroquí y consideran al Gobierno y a la UE responsables de las consecuencias de vida y de salud de los inmigrantes.
Debemos reclamar al Gobierno marroquí que cese todas las acciones condicionadas por las presiones europeas en materia migratoria.
Exigir la vuelta inmediata de estas personas a sus domicilios con sus familiares. Por último, hacer un llamamiento a la solidaridad con los inmigrantes expulsados y colaborar con las asociaciones que intentan ayudarles, pese a sus escasos medios.
Pero no contentos con demostrar al mundo que no quieren la paz, no contentos con volar la T-4, ahora en un comunicado que necesitábamos, nos toma el pelo. Tan pronto nos pega un tiro en la nuca, como nos toma el pelo de la nuca y de toda la cabeza. Vamos hombre, para eso no digan nada. Probablemente lo que esté pasando es que los cachorros se han desmandado y, ¿quién manda en Euskadi Ta Askatasuna? Ni ellos mismos saben quién manda. Con un poco de suerte para nosotros, se terminan matando entre ellos.
A los señores de los pasamontañas
recía que podríamos aclarar algo después de las ambigüedades de los que nos gobiernan que dicen y se desdicen una y otra vez. Ahora salen a la palestra para clarificar la evidencia que unos no querían ver, que los asesinos habían vuelto a matar, habían vuelto a utilizar sus bombas para hacerse notar, para poder seguir viviendo del cuento y amedrentando al gobierno para que ceda en sus pretensiones y se rinda ante los extorsionadores. Pero no contentos con demostrar al mundo que no quieren la paz, no contentos con volar la T-4, ahora en un comunicado que necesitábamos, nos toma el pelo. Tan pronto nos pega un tiro en la nuca, como nos toma el pelo de la nuca y de toda la cabeza. Vamos hombre, para eso no digan nada. Probablemente lo que esté pasando es que los cachorros se han desmandado y, ¿quién manda en Euskadi Ta Askatasuna? Ni ellos mismos saben quién manda. Con un poco de suerte para nosotros, se terminan matando entre ellos.
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