
Bowie, durante una actuación ofrecida hace tres años.Foto: efe
¿A RTISTA o negociante? ¿Genio o plagiario? ¿Honesto o farsante? ¿Oportuno u oportunista? David Bowie (Brixton, Gran Bretaña, 1947) ha dado muestras de una enigmática dualidad a lo largo de sus más de 30 años en el mundo del rock. Su ambivalencia se manifiesta incluso físicamente en sus ojos disímiles, fruto de un golpe propinado durante una pelea juvenil. Lo único que de él sabemos con certeza es que es un artista cambiante, en constante evolución. A través de estas líneas recorreremos sus múltiples metamorfosis, un viaje que se inicia con una cuenta atrás desde el gentleman de 60 años recién cumplidos de hoy en día hasta el joven que soñaba con formar parte de las estrellas.
diez Ayer mismo el artista fue noticia por el estreno de El truco final (El prestigio) , largometraje de Christopher Nolan con el que Bowie, en el papel de Nikola Tesla, uno de los pioneros de la energía eléctrica, regresa a la gran pantalla secundando a Christian Bale, Huge Jackman, Michael Caine y Scarlett Johansson. A lo largo de sus espaciadas incursiones en el cine ha demostrado ser uno de los músicos con mayores dotes interpretativas en filmes como La última tentación de Cristo (The last temptation of Christ, 1988) o Basquiat (1996), en las que encarna a Poncio Pilatos y Andy Warhol, respectivamente. Llevaba seis años sin aparecer en un filme y cuatro…
nueve …sin editar disco. Su obra musical se cierra hasta el momento con Reality (2003), que junto a Heathen (2002) y ...Hours (1999), forma parte de un período en el que Bowie disfruta componiendo sólidos temas pop, muy lejos de trabajos experimentales del calibre de...
ocho ...Outside (1995) y Earthling (1997), influenciados ambos por estilos musicales de los 90 como el jungle o el drum & bass. En esta década las inquietudes de Bowie trascienden el pentagrama: se convierte en gurú de Internet -es uno de los primeros en vender sus temas a través de su página web- y entra en bolsa emitiendo bonos respaldados por las ventas futuras de su música. Como pago, cede temporalmente los royalties de sus discos -derechos que, por cierto, recupera este año-. También en esta época sorprende al mundo con la creación de Tin Machine, una banda de efímera existencia en la que sólo pretende ser uno más de los cuatro componentes. Parece no sentirse cómodo dentro de la piel de la gran estrella de masas que había logrado ser durante...
siete ... los 80. Y es que es la primera vez que Bowie llega a lo más alto de las listas de éxitos de todo el mundo. El balance de la década es irregular: en apenas un lustro firma su última gran obra, Scary Monsters and Super Creeps (1980), su álbum más exitoso Let's Dance (1983) y su peor grabación, Tonight (1984). Obsesionado con el triunfo, compone temas como Modern Love o Blue Jean , donde abraza un conformismo musical que le aleja de cualquier vestigio experimental anterior. Son los tiempos de extraños duetos, como el que realiza con Mickey Rourke en el disco Never let me down (1987), y vídeos musicales horteras, al estilo de la versión de Dancing in the street que protagoniza con Mick Jagger. Nada que ver...
seis …con los primeros videoclips de su carrera, donde sienta las bases del lenguaje que ha popularizado la MTV. Inquieto explorador de diversas expresiones artísticas, El Camaleón no duda en volcar su talento plástico en los vídeos promocionales de sencillos como Look back in anger y, sobre todo, Ashes to ashes , un rompedor ejercicio de estilo que no se tarda en imitar. Es la culminación de la fase más vanguardista de toda su carrera, que se inicia...
cinco ...a finales de los 70 gracias a la productiva colaboración con Brian Eno. Juntos sientan las bases de la música ambiente en lo que se conoce como trilogía berlinesa, tres álbumes titulados Low (1977), Heroes (1977) y Lodger (1979), que crean muy cerca del famoso muro de la capital germana. Una de las composiciones más emblemáticas de aquel tiempo es la que da título al segundo LP, Heroes , un tema versionado hasta la saciedad, que se convierte en himno para toda una generación. Bowie también colabora con Iggy Pop, produciéndole The idiot (1977) y Lust for life (1977), dos grabaciones que suenan más al primero que al segundo. Con estas muestras de espectacular creatividad, Bowie deja atrás parcialmente el frenético ritmo de vida que ha llevado hasta entonces...
cuatro ... y sus problemas con las drogas que estuvieron a punto de costarle la vida. De hecho, su afición a la cocaína le llevó a adelgazar hasta alcanzar un aspecto rayano en lo cadavérico, como puede verse en las imágenes promocionales de Station to Station (1976) y Young americans (1975), en el que colabora John Lennon. Bowie da un giro hacia la música negra creando lo que más tarde se bautizaría como soul blanco . Ya había coqueteado con ritmos afroamericanos...
tres …en Diamond Dogs (1974), un álbum conceptual basado en la novela de George Orwell, 1984 . Es ésta una de sus obras más interesantes, donde da rienda suelta a su percepción del rock como espectáculo total: los conciertos que ofrece son una mezcla de música y teatro, con una impresionante escenografía apocalíptica. Bowie canta y se mueve entre plataformas y espejos e incluso se coloca a varios metros por encima del público gracias a un ingenio hidráulico capaz de desplegarse desde el escenario. Aunque muchos consideran Diamond Dogs la cima de su carrera, la mayoría de los críticos parecen decantarse...
dos ...por catalogar de ópera magna a The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972), el álbum que le da a conocer y que supone la apoteosis de lo que se bautizó como glam rock. Bowie, a base de lentejuelas, ropajes ajustados y maquillaje, consigue transformarse en Ziggy Stardust, una extraña criatura del espacio que acaba convertida en estrella del rock. El músico británico logra facturar un excelente disco de rock'n'roll con canciones míticas como Five years , Sufragette City o Starman . Bowie encarna a su personaje con convicción y escandaliza a la sociedad de la época con su aspecto andrógino y sus actitudes provocativas, tales como fingir hacer una felación a su guitarrista en el escenario. Este look que rompió moldes...
uno ... se debe en gran medida a su esposa de aquel entonces, Angela, que estaba convencida de que, para llegar a lo más alto, David debía ligar su talento musical a una presencia escénica impactante. De ahí que, antes de Ziggy, Bowie hiciera experimentos con su imagen, como aparecer vestido de mujer en la portada de The man who sold the world (1971) o con una apariencia manifiestamente femenina en Hunky Dory (1971). Nada que ver con el aspecto más convencional que luce...
CERO ...en su primer gran tema, Space Oddity . El sencillo, que sirvió de sintonía a la llegada del hombre a la luna, narra el viaje de un astronauta al espacio. La canción se inicia con una cuenta atrás, a la que este texto pretende homenajear; una cuenta atrás que precedió la ascensión del niño nacido como David Robert Jones en 1947 a la galaxia de las estrellas musicales del siglo XX.
Donostia. "Si te ve con un modelo nuevo de zapatos, al día siguiente los tiene y todo el mundo cree que son un descubrimiento suyo", afirmaba Mick Jagger con cierta sorna. La fama de oportunista ha perseguido a Bowie desde los inicios de su carrera: ha pasado a la historia como el creador del glam rock, aunque Marc Bolan había dado antes los primeros pasos en ese sentido. O como el instigador de la fusión entre rock y teatro a pesar de que paralelamente Alice Cooper había hecho lo propio con su grupo en Estados Unidos. Asimismo, la diva transexual Jayne County siempre ha sostenido que Bowie le copió Rebel, Rebel , un single que hoy en día sigue tocando en directo. Cierto o no, el Duque Blanco ha sido a lo largo de toda su carrera un fagocitador de tendencias, capaz de detectar el talento externo para incorporarlo al propio.
En los 70 se arrimó a músicos de la talla de Iggy Pop, Lou Reed o Brian Eno, que fue imprescindible para que la trilogía berlinesa adquiriera tintes vanguardistas. De hecho la influencia de Eno se hace muy patente en Low , álbum en el que Bowie, a pesar de figurar como único autor en la portada del disco, tiene un papel más secundario que en Heroes y Lodger .
En los 90 también aprendió de las nuevas generaciones e incorporó a su música hallazgos del innovador Trent Reznor, cerebro de los Nine Inch Nails, para realizar Outside y Earthling .
De la misma forma Bowie siempre se ha rodeado de buenos instrumentistas y productores, que han sido determinantes en sus camaleónicas transformaciones sonoras. Sin ir más lejos, canciones tan populares como Heroes o Let's dance no sonarían igual de no haber sido producidas por Tony Visconti y Nile Rodgers.
Bowie asume las acusaciones de vampirizar el talento de los que le rodean con mucho sentido del humor. En Extras , serie cómica coproducida por la BBC y HBO , El Duque hizo recientemente una aparición especial en la que se reía de su propia leyenda negra. En el capítulo, el protagonista de la serie, un actor mediocre que se siente frustrado por trabajar en una telecomedia que considera denigrante, cuenta sus problemas de integridad a Bowie en el marco de un sarao. Éste, tomando como base las miserias del actor, improvisa al piano una canción y lo humilla delante de todos los asistentes a la fiesta: "Pequeño, pequeño gordo, que vendió su alma. Pequeño hombre gordo, que vendió su sueño..."
¿Genio o farsante? Puede que las dos cosas, pero al final quizás todo reduzca a lo que una vez dijera Pablo Picasso: "Los buenos artistas copian. Los grandes artistas roban".
donostia. "La primera vez que salí de Inglaterra fui a San Sebastián con mis compañeros de colegio. Tenía nueve años", declaró el maestro en Londres, cuatro décadas después de aquella visita a la capital guipuzcoana. Tardó en volver, pero finalmente, el 17 de julio de 1997, el niño cedió el testigo a la leyenda para que saliera al escenario del Velódromo de Anoeta, guitarra acústica en mano. Los teloneros aquel día fueron Distrito 14, grupo zaragozano que sustituyó in extremis a la banda inicialmente prevista, Mansun, y los británicos Placebo. Con una sobria puesta en escena, Bowie ofreció un recital en el que compaginó algunos de sus temas clásicos (The Jean Genie , Quicksand , Fashion o The Man Who Sold The World ) con los del álbum que en ese momento presentaba, Earthling .
18 canciones Alrededor de 5.000 personas asistieron al acto que duró quince minutos menos que los celebrados en Zaragoza y Madrid en días anteriores, lo que se tradujo en un repertorio de 18 canciones en lugar de las 21 o 22 habituales. Según parece, al Duque Blanco no le gustó demasiado la acústica del recinto. Tras el concierto disfrutó de una velada en la casa de Igeldo de su amigo, el artista Julian Schnabel, que meses antes le había dirigido en la película Basquiat .
Casi siete años exactos después, el 14 de julio de 2004, estuvo a punto de visitar nuevamente Euskadi. Esta vez pretendía recalar en la Plaza de Toros de Bilbao. No obstante, la obstrucción de una arteria le obligó a cancelar esta cita y todas las que restaban de su última gira hasta la fecha, A Reality Tour . >f.e.
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