
mallorca. Dos horas, 120 minutos. Algunos dirán que no es demasiado tiempo, pero puede llegar a parecer una eternidad. La afición realista da crédito de ello porque las dos horas a la semana de sufrimiento que debe padecer con su equipo no son aptas para corazones sensibles. La Real sumó su segundo punto de la temporada en Mallorca. No perdió, pero su actuación y su rendimiento no mejoraron en nada y parecen insuficientes como para salvar la cabeza de Bakero. El técnico ha agotado su crédito por completo y su continuidad sólo se explica como algo nocivo para una plantilla que necesita un cambio de timón inmediato y a otro preparador que tenga una idea clara de lo que busca y quiere. Porque Bakero no la tiene. Estén atentos porque en las próximas horas puede haber sorpresas.
Sólo la fortuna, que tantas veces le ha dado la espalda en los últimos tiempos, permitió a los donostiarras puntuar en la isla. Aunque tuvo el partido en todo momento bastante controlado -sobre todo porque su rival demostró que no es mucho más-, tres remates repelidos por el poste derecho de la portería blanquiazul estuvieron a punto de sellar un nuevo fracaso. Un punto que sirve de poco, al estar tan retrasado en la clasificación, pero que, al menos, inyecta algo de moral y rompe con la dinámica negativa de las cinco derrotas consecutivas.
La sorpresa en la alineación, que también la hubo en Mallorca pese a que no le quedaban muchas opciones, llegó con la entrada de Claudio Bravo en lugar de Asier Riesgo. La realidad es que poco se puede objetar a esta apuesta, ya que, sea por unas razones o por otras, el debarra era de nuevo el portero más goleado de la Liga con 14 goles en seis encuentros. El chileno completó una buena actuación mostrando una seguridad en sí mismo elogiable. Estuvo centrado y bien colocado y tuvo buena vista en los tres balones al palo. Quizá la mejor manera de entender que el cambio resultó positivo es que Riesgo había entrado una dinámica que con él uno de ellos hubiera entrado seguro.
En la portería y en la defensa no reside el problema pero, afortunadamente, éste está claramente localizado. La Real no juega a fútbol y, lo que es peor, salta al campo sin tener ningún plan elaborado durante la semana. Porque se entrena mal y porque trabaja mal. Basta ya con la cantinela de que en Zubieta se están ejercitando muy bien. La Real juega como se entrena, es decir, fatal. Parece ayer cuando de Bilbao la plantilla regresó con la cabeza alta, jactándose de su fútbol de elaboración y toque y menospreciando el juego prehistórico del Athletic.
sin ideas Aquel encuentro fue nefasto porque, aunque nadie se percató entonces, el vecino le debió contagiar. El juego realista se basa en dar pelotazos a Kovacevic que, como normalmente no tiene ningún compañero en quince metros a la redonda, tiene que obrar un milagro para crear peligro o mantener el balón. Cierto es que Garitano y Diego Rivas son dos pivotes para cortar y no se les puede exigir responsabilidades pero, entre que Aranburu sólo ve el balón pasar por encima de su cabeza y que Novo y Prieto, desconocidos y superados por la situación, parecen no querer saber nada de él, nadie organiza ni lleva la batuta.
La única esperanza que tiene la Real para puntuar en estos momentos es encontrarse a un rival tan limitado como el Mallorca, porque ayer hubiera perdido ante cualquier equipo de clase media. El partido fue probablemente el peor de la Liga. En la primera parte los locales sólo dispusieron de dos medio oportunidades en sendos remates de Arango, y la Real no creó más que dos pseudo-ocasiones en un balón peinado de Darko y un despeje fallido de Nunes que estuvo a punto de entrar.
En la segunda parte los minutos transcurrían sin noticias interesantes. El encuentro era un 0-0 claro, porque los guipuzcoanos no marcan ni al arco iris, hasta que apareció Gerardo para ponerle emoción al ver la roja tras una entrada de locos. No se sabe lo que le pasa a este jugador de 32 años que parece un principiante y pone minas en el camino de su equipo cuando se está jugando la vida. Cierto es que la Real incluso pudo ganar con 10 en una acción de Darko que debió rematar, pero tuvo que ser un poste el que evitara el desastre al repeler en tres ocasiones los remates Tristán, Jankovic y Jordi. 0-0 y muchas gracias. El banquillo realista aguarda nuevo inquilino.
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |