
Cartas al Director
el Estado sionista de Israel, que ha alterado, manipulado y envenenado las relaciones entre las comunidades de la familia abrahámica, es un Estado terrorista y genocida, agresor del pueblo palestino y de el Líbano. Pero este Estado es, además, para cualquier creyente sincero, la peor de las herejías, la más repugnante de las idolatrías. Es precisamente lo contrario a la fe de Abraham.
Si la fe de Abraham significó la ruptura del hombre con la tribu, con los lazos de la sangre y por tanto la apertura al porvenir, el sionismo significa la aceptación de que hay un "pueblo elegido", es decir, una concepción racista, exclusivista, cerrada, donde todo está ya determinado por el origen racial. Recordemos a este respecto que dentro de Israel hay también una "clasificación" de judíos según sean de origen europeo, africano (discriminación a los falashas), árabe, etc.
Un creyente verdadero no puede aceptar esta visión imperial del mundo, dividido en grupos de "elegidos" y en mayorías desheredadas y aplastadas. Para la construcción de un porvenir humano es necesario hacer desaparecer el imperialismo, que como acertadamente han afirmado los dirigentes de Hezbollá, es la principal amenaza a la paz en el mundo.
También es necesario el diálogo entre los tres grandes monoteísmos. La mayoría de las autoridades religiosas judías en el mundo se opusieron a la creación del Estado de Israel. Como bien señala el sociólogo donostiarra Jose Antonio Egido en su libro El problema nacional judío , el sionismo sabe que su punto débil es la falta de apoyo de las comunidades judías en el mundo a su proyecto y por eso ha creado toda una red financiera y política para controlarlas. De hecho hoy en día el gran aliado del Estado de Israel es el fundametalismo evangélico-protestante de los EEUU, del cual recibe sumas millonarias.
Hace dos años , en el apropiado marco de la ciudad de Córdoba, el rabino Arye Friedman, jefe de la comunidad antisionista de Viena, denunció el "real holocausto" contra el pueblo palestino y también la utilización que hacen los sionistas de los crímenes de la Segunda Guerra Mundial para inmunizarse ante cualquier crítica.
El sionismo, ese engendro de raíz colonialista europea, es un insulto a la fe de estas tres grandes religiones y una amenaza permanente a la paz en el mundo. Es inútil invocar la "seguridad" cuando a la vez se oprime y aplasta a los pueblos. El respeto de los derechos de los pueblos, de los derechos nacionales y sociales es el pilar de la paz. Ya lo dijo el profeta Isaías hace muchos siglos: "La justicia produce la Paz, la tranquilidad y la seguridad para siempre".
Asier Ecenarro Arancibia
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en San Sebastian |
Hoteles en Bilbao |