Sobre circos y monigotes
Estimado Sr. Director: He leído con el interés que siempre me merece su editorial del pasado sábado 22 de julio sobre Circos y Monigotes . Se puede, y yo puedo, estar más o menos de acuerdo con las líneas generales del editorial, pero el problema viene cuando se leen algunas de sus líneas. En primer lugar, me causa cierta perplejidad que se tilde de un potencial obstáculo al proceso de paz, afortunadamente no grave, la reivindicación que se dice "airada" del derecho de participación política.
En mi opinión, si algo está dificultando el proceso es la existencia de inadmisibles y antidemocráticas trabas a tal participación, y no creo que ninguna reinvindicación en tal sentido pueda ser calificada de "airada"; o mejor aún, pienso que, de existir, estaría plenamente justificada tal "airada reivindicación". Para hablar claro, la izquierda abertzale está siendo muy paciente, incluso demasiado, lo que puede tener sus límites.
Por otra parte, su análisis de los sucesos de la Audiencia Nacional a cargo de procesados en la misma es en buena medida correcto... pero manifiestamente mejorable. Claro, que la actitud de algunos procesados es de poca ayuda en estos momentos, pero es que, digámoslo claro, la Justicia en el Estado español se ha convertido en un circo medíático, y no sólo en sus aspectos políticos. Tanto si se trata de autos del "Garzón de turno"; enviando a preguntar con quién se reúne quien; como si es un juicio a un presunto miembro de ETA, como si se trata del "affaire" Marbella, o del TSJPV admitienndo querellas grotescas contra Ibarretxe o cualquiera por reunirse con alguien.
Todo ello bien filtrado a la "prensa del Régimen", todo, en fin, es un auténtico circo mediático en el que la presunta dignidad de la Justicia queda en ridículo. ¿Por qué se consiente que en un juicio a un procesado por terrorismo, en el que éste aparece en una especie de humillante jaula, estén presentes y vociferantes los corifeos de la AVT y políticos del PP con ellos, que no son mandados callar o expulsados hasta que se hartan de insultar al reo? ¿Cómo no se amonesta al testigo, por muy hijo que sea de la víctima, si desea la muerte del acusado? ¿Por qué se consiente que siempre estén en la puerta de la Audiencia Nacional, conocidos ultras, entre ellos el presunto asesino de Josu Muguruza; insultando a los vascos que entran a ser juzgados o simplemente a declarar? ¿Se pretende así humillar al reo y que agache la cabeza? La actitud del presidente del tribunal fue algo peor que penosa. Si no se quiere que se hable de payasos, monigotes y otros personajes grotescos circenses que no monten circos, tampoco ayudan mucho con ello, ¿verdad?