Editorial
Ahora le toca a Perú
A derecha peruana quedó fuera de juego en las primarias, lo que deja frente a frente a los dos candidatos supuestamente de la izquierda para que los peruanos decidan hoy su próximo futuro.
Alan García
y
Ollanta Humala son las dos versiones de la izquierda, los representantes de los dos modelos para afrontar las reformas que en los últimos años parecen instalarse en América Latina de manera persistente. Y es que Perú, que está generando un notable crecimiento económico en torno a un 7% anual, ha fracasado estrepitosamente en la lucha contra la pobreza. Cara a cara, los representantes de las dos vías para salvar a Perú: Alan García, líder del socialdemócrata APRA, cuyo nefasto mandato entre 1985 y 1990 dejó al país en la ruina y a él una sospechosa estela de corrupción. Ollanta Humala, candidato de la Unión Perú por el Perú (UPP), ex militar golpista de turbio pasado filofascista al que le gusta que le sigan llamando
Comandante . Alan García, públicamente arrepentido de sus pasados errores, promete una política fiscal justa que propicie una economía en progresivo crecimiento por los métodos convencionales de la socialdemocracia. En su campaña, ha arremetido sin piedad contra su contrincante situando a Ollanta Humala en la órbita del venezolano
Hugo Chávez y del dictador cubano
Fidel Castro . García, que ha procurado resaltar los excesos populistas de su adversario, cuenta con el pronunciamiento de los partidos de derecha, que han prometido votarle aunque con 'la nariz tapada'. Por su parte, Humala es el prototipo del líder indigenista y nacionalista, provocador y expeditivo. Ya ha advertido que pretende revisar los contratos de las empresas petroleras extranjeras y, dado su talante, es de esperar que no lo vaya a hacer con demasiada diplomacia. Coinciden ambos contendientes en la necesidad de una más justa distribución de la riqueza, en el control de los recursos naturales del petróleo y la minería, en acabar con la pobreza por encima del éxito de la macroeconomía y en el rechazo del Tratado de Libre Comercio firmado por su antecesor
Alejandro Toledo . Les van a diferenciar los métodos, expeditivos los de Humala y negociadores los de García. En cualquier caso, el giro latinoamericano hacia la izquierda sigue siendo la alternativa.