
Antonio Bastida posa con txistu y tamboril en su casa de Donostia.Foto: iban aguinaga
Donostia. El 18 de julio de 1936 Antonio Bastida se dirigió a la Estación del Norte de Donostia para tomar un tren que le llevara a París y de allí a Colonia (Alemania), a una demostración folklórica en la que iba a participar junto al dan-tzari Santos Busto. Tenía 19 años. "Había un jaleo terrible en las calles, tiros y mucha tensión. En la ventanilla nos dijeron que la frontera estaba cerrada, así que fuimos al Gobierno Civil, donde Manuel de Irujo nos dio un pase especial", comenta Bastida en su casa de Donostia. No volvería a Euskal Herria hasta el final de la guerra.
Hoy, con 98 años y una memoria envidiable, este donostiarra, txistulari vocacional y apasionado de la cultura, habla emocionado sobre su reciente visita a Ihartze Artea, la casa de Sara donde ensayó con el grupo Eresoinka entre septiembre y diciembre de 1937. "No había vuelto a la finca desde finales del 37, ha sido muy emocionante. Recuerdo aquellos meses como días de trabajo intenso, en los que los txistularis y dantzaris de Eresoinka no paramos de ensayar el espectáculo que más tarde representaríamos en varios escenarios de Europa".
nacimiento y difusión En los duros años de la guerra el lehendakari Aguirre pensó en crear un Coro Nacional Vasco que mantuviera vivo el buen nombre y el alma cultural de Euskal Herria. El director de Eusko Abesbatza de Donostia, Gabriel Olaizola, fue el encargado de crear esta embajada, forjando un coro de 70 voces mixtas en Sara en septiembre de 1937. A este proyecto se añadió un grupo de danzas bajo la dirección de Jesús Luis Esnaola, y también un cuadro de pequeñas piezas musicadas. Eresoinka, compañía formada por 110 componentes, debutó en París el 18 de diciembre de 1937, para actuar después en Bélgica, Holanda e Inglaterra. La asociación cultural se disolvió al final de la contienda y tuvo como última sede el castillo Chateau Belloy, sito en las afueras de la ciudad de la luz.
Bastida muestra, conmovido, recortes, fotografías y cartas de una época que, a pesar de ser distante se descubre imprevisiblemente cercana. En un impulso de nostalgia, saca su txistu y su tamboril, de más de 100 años, herencia de su tío de Errenteria. "Recuerdo lo emocionantes que eran esas actuaciones, fuera de casa, sin saber a ciencia cierta cuándo podríamos volver", relata Bastida.
En París conoció a Arteta, a Picasso y a Miguel Ángel Álvarez. En Sara coincidió con muchos refugiados de la guerra, "de todos los colores", entre los que destacan José Miguel de Barandiaran, el pintor Antonio Guezala o José María Uzelai. Este donostiarra, que todavía es capaz de tocar un aurresku en condiciones, confiesa que los frescos de Ihartze Artea no estaban pintados cuando ellos residieron allí, pero está convencido de que el mural dedicado a los txistularis es un "retrato a los ensayos de los miembros de Eresoinka". >t. sala
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |