
Colaboración
"aSÍ pues, echando una ojeada retrospectiva a la obra de mi vida, puedo decir que he sido el iniciador de muchas cosas y he prodigado numerosas incitaciones de las que algo saldrá en el futuro. Yo mismo no puedo saber si será mucho o poco. Pero tengo derecho a formular la esperanza de haber abierto el camino a un importante progreso en nuestro conocimiento."
Así termina la Autobiografía de Sigmund Freud, fechada en 1925. Hoy se cumplen 150 años del nacimiento del fundador del psicoanálisis, del médico austriaco que revolucionó la psicología y la psiquiatría con la formulación de la hipótesis del inconsciente.
Sigmund Freud nació el 6 de mayo de 1856 en Freiberg, Moravia, de padres judíos. A los cuatro años su familia se trasladó a Viena, ciudad en la que realizó sus estudios de Medicina y Biología, especializándose en Neurología anatómico-clínica. Él mismo señala en su autobiografía que la lectura en una conferencia del ensayo de Goethe, Die Natur, decidió su futuro como médico.
Al terminar sus estudios, el deseo de trabajar con Charcot, que entonces era el Director de la sección de Neurología del Hospital Salpêtrière, y catedrático de Clínica de las Enfermedades Nerviosas, le lleva en 1885 a París. Charcot pensaba que algunas enfermedades mentales deberían tener una causa no orgánica sino psicológica, esto es, producida por trastornos o disfunciones sufridas por el individuo. Lo que más impresionaba a Freud del trabajo de Charcot eran sus indagaciones sobre la histeria y la aplicación de la hipnosis como terapia. La separación de los fenómenos psíquicos de las cuestiones anatómicas a las que la ciencia de su época los había atado, orientó a Freud hacia la búsqueda de acontecimientos importantes en la vida del paciente, sucesos escondidos en lo profundo de su psique.
Como hemos señalado, el punto de partida de Freud y Charcot había sido la causa de los fenómenos histéricos. El síntoma se presentaba como un enigma, hasta que la suposición de una causalidad no consciente permitió a Freud plantear la hipótesis del inconsciente, al tiempo que creaba un dispositivo para dar lugar a todo aquello que escapaba al discurso coherente y ordenado del sujeto: el dispositivo analítico. Con Charcot había descubierto que los síntomas están sobredeterminados, proponiendo la noción de trauma como causa no consciente. Y para la formalización del inconsciente como hipótesis, Freud se apoyó en los equívocos, en las paradojas, en los juegos de palabras que emergían involuntariamente en el decir de los pacientes y que denominó formaciones del inconsciente: lapsus, chistes, sueños, actos fallidos.
En 1895 publicó Estudios sobre la histeria, en colaboración con Breuer. Hasta entonces, el método utilizado por ambos médicos había sido la hipnosis. Sin embargo, Freud descubre que todo lo recordado en ese estado había resultado insoportable para el paciente, por lo que había sido eliminado de la consciencia (reprimido), y en el estado de vigilia aparecía de un modo no reconocible, bajo la envoltura del síntoma. Su genialidad fue relacionar ese suceso anterior con el padecer presente. Freud abandonó la hipnosis e invitó a los pacientes a que expresaran de manera espontánea lo primero que les pasara por la cabeza, es decir, a asociar libremente.
Entre 1896 y 1900 elaboró las líneas básicas del método psicoanalítico: "Las doctrinas de la resistencia y de la represión, de lo inconsciente, del valor etiológico de la vida sexual y de la importancia de las vivencias infantiles son los principales componentes del edificio doctrinal del psicoanálisis." De todas maneras, durante toda su vida, en continuo diálogo con sus colegas y con personalidades importantes de la cultura de su época, revisó una y otra vez los aspectos clínicos y teóricos del psicoanálisis. Algunos conceptos de su elaboración fueron rápidamente asumidos por otras disciplinas, dando pie a innumerables manifestaciones artísticas y literarias.
En 1900 se publicó La interpretación de los sueños. Con esta obra se hicieron públicas sus ideas, que influyeron en ámbitos tan diversos como el arte, la historia, la sociología o la antropología, e inauguraron una importante línea de pensamiento e investigación teórica. Para Freud, el sueño es un material "a descifrar". Históricamente, los sueños han sido interpretados conforme a una clave establecida. La novedad del procedimiento freudiano consiste en considerar que un mismo sueño puede presentar diferentes sentidos según quién lo sueñe y en qué contexto. Freud descubre cuáles son los mecanismos psíquicos de la elaboración onírica: condensación y desplazamiento.
En 1901 publica Psicopatología de la vida cotidiana. La particular simpatía de Freud hacia los actos fallidos, los lapsus…-formaciones del inconsciente- de los que habla en este texto se debía, sin duda, a que, junto con los sueños, le permitieron extender a la vida anímica normal sus descubrimientos en relación con las neurosis. A partir de esta fecha, y hasta su exilio en Londres (1938), Freud escribe numerosos ensayos y obras, entre las que destacan: Tres ensayos para una teoría sexual y El chiste y su relación con el inconsciente (1905); Tótem y tabú (1912); Conferencias de introducción al psicoanálisis (1915-17); Más allá del principio de placer (1920); Psicología de las masas y análisis del yo (1921); Inhibición, síntoma y angustia (1925); El porvenir de una ilusión (1927); El malestar en la cultura (1930).
En 1938, tras la anexión de Austria por parte de la Alemania nazi, Freud escapó con su familia a Inglaterra. Una vez en Londres, publicó Moisés y la religión monoteísta, obra que había revisado constantemente desde que escribiera su borrador inicial, en 1934.
En 1939 muere Sigmund Freud, dejando para su publicación póstuma un par de trabajos comenzados.
El psicoanálisis sigue, hoy en día, invitando a hablar: ofrece al sujeto que sufre, aunque ignorante de las causas profundas del malestar que repite y se repite, un lugar donde poder ir elaborando un saber que le permita hacer sus elecciones con un poco más de libertad, así como aligerar el sufrimiento con el que se presenta y que le ocupa tanto.
* Psicóloga
|
|
© NOTICIAS DE GIPUZKOA
Avda. Tolosa 23 · 20018 Donostia · GIPUZKOA ·
Tel 943 319 200 · Fax Administración
943 223 900 · Fax Redacción 943 223 902
Enlaces patrocinados:
Inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Tiendas de electrónica |
Cirugía estética |
Inmobiliarias |
Asesorías |
Peluquerías |
Muebles |
Clínicas |
Seguridad |
Mudanzas |
Viajes |
Hostales |
Taxis |
Hogar |
Hoteles |
Cerrajeros |
Farmacias |
Rótulos |
Armarios |
Trabajo |
Hosting |
Ocio en Gipuzkoa |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |