Diario de GipuzkoaDiario de Noticias de Gipuzkoa. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
A por ellos

Imagina

Por Mikel Recalde - Jueves, 14 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h

votos | ¡comenta!
A por ellos - Mikel Recalde

Galería Noticia

imagina. Imagina que tus sueños se cumplen. O que tus peores pesadillas se vuelven realidad. Imagina una mujer de cuento, que convirtió su hobby, la lectura, en su profesión y en el motor de su vida. Imagina que abre una librería en uno de los txokos privilegiados de la ciudad más bonita del mundo. Un escondite propio del País del Nunca Jamás. Solo de esta forma se puede explicar el tener tu biblioteca particular en los arcos de la Plaza de la Constitución donostiarra. Bien expuesta al público, con grandes ventanales de cristal, porque nada le podía hacerse sentir más orgullosa que presentar y compartir sus libros con su gente. O mejor dicho, corrijo, con sus paisanos o compañeros de calles, que para incluirles en ese saco habría que desgranar mucho material y separar al podrido.

Imagina que, de repente, solo por sus convicciones y por vender libros de escritores de diferentes tipos y géneros, como los gustos y los colores, aunque sobre todo por los que opinaban en libertad, unos tipos malvados, oscuros, como los de los relatos para niños de miedo, comienzan a acosarle. Incluso un día rompen su querida vidriera, le amenazan y le coaccionan para que prescinda de algunas firmas, como si nuestra Campanilla fuera responsable de sus ideas, cuando solo pretendía erigirse en una inteligente intermediaria en el camino que conduce del mal hacia el bien. Aquel que se recorre a través de la educación, la justicia y la cultura. Imagina que va más allá y, en una época en la que nadie se atrevía a alzar la voz para protestar por el totalitarismo, se convierte en heroína al dar cobijo a reuniones clandestinas intelectuales, porque la violencia no tenía cabida en las paredes de su casa de cuentos. Imagina su sufrimiento entre letras cuando al amor de su vida, muy por encima de sus socios, los libros, le detienen, le torturan y le encarcelan un año. Por el mero hecho de defender la libertad, esa que tenía la puerta siempre abierta de par en par en su establecimiento.

Imagina que cuando fallece el dictador y todos sueñan con un escenario bucólico y repleto de felicidad, sin malhechores y con colores vivos, como aquellos cuentos de príncipes y princesas o sus libros para colorear, vuelve a florecer el mal con distinta careta. Y que son los hijos de los que muchas veces defendían a su lado y junto a ella la pluralidad de pensamiento los que le acusan ahora de fascista demostrando que pasaron muy poco por su guarida de la Plaza de la Constitución. ¡Menuda paradoja! Los que le rompen su cristalera y le lanzan pintura roja y amarilla para ensuciar los libros. Para mancillar la libertad. Hasta hubo un malnacido que decidió intentar acabar con la vida de su marido. “¿Qué ha sido eso?”, preguntó ella. “Me han pegado un disparo”, respondió él. “Me voy a morir”, añadió, mientras ella, fiel a su personalidad, soñadora y abrumadoramente humana, le replicó para tranquilizarle: “Venga ya, nadie se ha muerto por un disparo en la boca”. No falleció en aquel momento, pero las secuelas fueron avanzando progresivamente hasta dejarle sin defensas y provocar su muerte hace solo un año. Ese día acabó su sueño y se hizo realidad su pesadilla. Muchos pueden pensar que perdió con la muerte, pero yo puedo gritar con fuerza y rabia que ellos siempre ganaron en vida. Como cualquier aventura triunfal de un héroe de leyenda. Pese a que se vieron obligados a abandonar su amada Parte Vieja para mudar su comercio a una fría y céntrica calle. Porque en su realidad y autenticidad anida su verdadero valor. Ellos luchaban contra enemigos de carne y hueso, no contra molinos de viento.

Imagina un chaval gordito. Orgulloso sobrino de una mujer coraje, que tantos años después todavía recuerda con precisión la habitación de la librería para los más pequeños. Una de las pocas cosas que conseguían que aparcase por unos minutos su fiel e inseparable compañero, el balón. Era un paraíso en el que repartían licencias para imaginar. Solo le faltaban las dos lunas del país inventado por James Matthew Barrie. Podías meterte en la piel del personaje que quisieras. Hasta descubrió un día que el mediático viaje realizado por Neymar este verano, del Barça al PSG, ya lo hizo en su día Eric Castel, uno de los cómics que conocí allí.

Imagina. Imagina que hubo un día en que un equipo pequeño celebró dos ligas y alcanzó unas semifinales de la Copa de Europa. Que el hijo de la ya añorada librera Andrés y sus hermanos José Manuel y Luis alucinaban tanto con la pasión txuri-urdin de su primo y sobrino, respectivamente, que le llevaban a Atocha cuando era un mocoso. La primera vez fue en los cuartos de final contra el Sporting de Portugal en 1982.

Imagina que después de tantos años dándonos de bruces con la cruda realidad de una Liga viciada y descompensada hasta convertir los títulos en casi quimeras inalcanzables por el dominio de los gigantes y la complicidad de los dirigentes, nace una nueva competición, la Europa League, en la que se puede aspirar a ser campeones de nuevo. En cumplir anhelos. En volver a hacerme tan feliz como me sentía en la librería de mi querida tía María Teresa.

Imagina. Imagina una tumba, un panteón familiar, que se cubre de flores en su recuerdo y entre ellas, colocan un libro. Uno de aquellos libros manchados de pintura. Un símbolo de resistencia ante las injusticias.

votos | ¡comenta!

Herramientas de Contenido


COMENTARIOS: Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Noticias de Gipuzkoa se reserva el derecho a eliminarlos.
  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902