Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
Goierri-Urola Garaia

Homenaje a su mujer

El beasaindarra fernando laborde expone los trabajos de su esposa en el bar aterpe

beasain, asier zaldua - Jueves, 10 de Enero de 2013 - Actualizado a las 05:23h

  • Mail
  • Meneame
  • Tuenti
Fernando Laborde, en el bar Aterpe de Beasain.

Fernando Laborde, en el bar Aterpe de Beasain. (A.Z)

Galería Noticia

LA vida no es un camino de rosas y muchos buscan la compañía de otra persona para afrontarla. En algunos casos la relación dura toda la vida. A base de voluntad, paciencia y cariño, consiguen que la experiencia sea maravillosa. Cuando uno de los dos muere, el otro tiene que hacer frente a un gran vacío. Es lo que le sucedió al beasaindarra Fernando Laborde el año pasado. Se quedó viudo y está teniendo que aprender a convivir con la ausencia de su confidente, su cómplice. Lo está consiguiendo. Como parte del proceso, ha decidido homenajear a su esposa exponiendo sus trabajos de punto de cruz.

Laborde lamenta no haberle homenajeado en vida. "Nunca me insinuó nada, yo creo que por modestia, y sus trabajos no se han expuesto hasta ahora. Si me llega a decir media palabra, hubiese corrido a montar una exposición".

la chica de ordizia

Mari Cruz Goñi y Fernando Laborde recorrieron Europa con un Citroën 2CV y un carro-tienda

Mari Cruz Goñi

Porque admiraba a su esposa y todo lo que ella hacía. Mari Cruz Goñi era ordiziarra y se conocieron en la escuela de Artes y Oficios de Ordizia. Después, llegó la época del baile. Laborde comenta que el momento "más pletórico" de su vida fue cuando él le propuso salir juntos y ella respondió que sí. "En las fiestas de Bideluze de 1954, el día de su cumpleaños, quedamos para el domingo siguiente. Pero no pude resistirme: aproveché que eran las Fiestas Vascas de Ordizia, y que el jueves había baile, para presentarme allí nada más salir del trabajo. Al principio se hizo la dura, pues habíamos quedado el domingo, pero al final dijo que sí. Volví a casa flotando".

A partir de entonces, lo compartieron todo. Tuvieron cuatro hijos, rieron juntos en los mejores momentos y se apoyaron en los peores. "Fue una madre y una compañera extraordinaria. Muy abnegada. Me permitía ir al monte los domingos y días de fiesta y se lo agradezco de corazón".

Con los amigos iba al monte y con su pareja conoció medio mundo. Estuvieron en Argentina, Egipto, Turquía... También les encantaba ir de camping. Y a ella le gustaba el punto de cruz, claro. Dejó un montón de trabajos y su marido ha decidido rendirle un homenaje exponiéndolos. "Creo que la exposición está gustando. La gente valora lo que hizo. A mí me gustan especialmente un bodegón y el cuadro en el que aparece Txindoki. El punto de cruz no tiene el reconocimiento que se merece".

Por último, Laborde comenta que ella lo era "todo" para él y que su ausencia es muy difícil de sobrellevar. Sabe que tiene que hacer un esfuerzo para seguir adelante, pero antes quiere darle las gracias por los hijos, por aquellos 6.000 kilómetros a lo largo y ancho de Europa con un Citroën 2CV... por todo.

votos comentarios
  • Mail
  • Meneame
  • Tuenti

Herramientas de Contenido


Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Publicidad

  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902