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El número de beneficiarios crece a un ritmo del 15% anual desde hace más de un lustro
Las donaciones de productos de las grandes superficies al Banco de Alimentos se duplican durante 2012
jorge napal - Miércoles, 9 de Enero de 2013 - Actualizado a las 05:22h
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Comida acumulada en el Banco de Alimentos durante la campaña de diciembre. (Diario de Noticias)
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donostia. El espectáculo consumista de estos días atrás, incluida la obscenidad de ver tanta comida tirada a la basura, contrasta con la cruda realidad de quien no tiene qué llevarse a la boca. Las cifras aportadas a este periódico por el Banco de Alimentos de Gipuzkoa al cierre del ejercicio 2012 resultan apabullantes. En el territorio se han repartido 1,8 millones de kilos de comida (300.000 más que en 2011) entre un total de 21.000 personas necesitadas, lo que supone un incremento del 15% en el número de beneficiarios, un aumento sostenido que se mantiene en el tiempo desde hace cinco años.
Durante el último año, hay un aspecto que llama poderosamente la atención. Las aportaciones de las grandes superficies y empresas "concienciadas" en arrimar el hombro en esta época de precariedad se han disparado en el territorio de tal modo que Gipuzkoa ha llegado a recibir 750.000 kilos de alimentos, duplicando prácticamente el número de productos donados por estas empresas durante 2011.
Conocida la política de los centros comerciales de retirar de las estanterías e incluso de sus almacenes todo producto que presente una mala apariencia o esté próximo a la caducidad, el Banco de Alimentos ha encontrado en este sector una fuente de recursos inagotable. En este sentido, el número de acuerdos con los centros no cesa. "Han aumentado muchísimo los acuerdos y las partidas de productos", reconoce José Manuel Pineda, vicepresidente de la ONG en Gipuzkoa. Los alimentos que se entregan en este reparto suelen ser: verduras, fruta, huevos, lácteos, leche, embutidos, yogur y carne.
Explica Pineda que los productos que tienen margen de caducidad se almacenan para la distribución, y los frescos se preparan de forma que a primeras horas de la mañana siguiente se pueda entregar ya seleccionados a asociaciones con las que ya se han fijado fechas de recogida semanal. El Banco de Alimentos reparte cada día entre 2.500 y 3.000 kilos de comida a cuatro asociaciones del territorio.
Una de ellas es Berpiztu, una de las organizaciones más importantes de cuantas distribuyen comida para personas en situación de necesidad en el territorio.
La falta de un acuerdo de financiación entre esta entidad de iniciativa social y el Ayuntamiento de Donostia obligó hace unos meses a cerrar uno de los puntos de reparto de alimentos de esta asociación, en el barrio donostiarra de Loiola, dejando a decenas de familias sin este servicio. Nuevos contactos podrían permitir abrir este recurso en los próximos meses.
la demanda no cesa Al margen de Loiola, la asociación también está presente en Pasaia, Irun, Lasarte-Oria y el barrio donostiarra de Altza, con un nivel de implantación que permite a sus responsables ofrecer una visión certera de las necesidades que se vienen registrando. "La demanda no deja de aumentar, y lo que observamos es que la situación de las familias se está deteriorando. Lejos de mejorar y salir de la precaria situación, están dejando de cobrar ayudas, bien porque Lanbide les ofrece demasiados requisitos, o porque se les ha acabado la ayuda y ya no tienen derecho a más. Por todo ello, la situación de las familias no deja de agravarse", resume Ángel González, coordinador del programa de reparto de alimentos en Berpiztu.
Pero no todo es tan negro. Hay otras realidades, que surgen de esa misma profunda crisis, que ofrecen una cara mucho más amable. En este sentido, los responsables de este programa han detectado que en los últimos tiempos han aumentado los "gestos solidarios".
Así, dice González, han surgido nuevos proyectos, como el de reparto de alimentos en Lasarte-Oria, y que ha sido posible gracias a la implicación de la iniciativa privada. "Estamos observando muchos gestos de este tipo. Estas pasadas Navidades, por ejemplo, hemos hecho una campaña de recogida de alimentos y se han sumado entidades a las cuales no habíamos llamado", resalta González. Es el caso, por ejemplo, del palacio de hielo Txuri Urdin, que durante el periodo festivo ha ofrecido la posibilidad de rebajar la entrada en Navidades siempre y cuando las familias acudieran con un kilo de alimentos.
La escuela de aparejadores y otras asociaciones del territorio implicadas también han tomado la iniciativa de recoger alimentos para los más necesitados.
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