Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
En los últimos cinco años el mutrikuarra residente en Mendaro Anton Urreisti ha logrado 57 premios en otros tantos concursos de pintura celebrados en diferentes puntos de la geografía vasca y estatal; todo un récord que el propio artista relaciona con su constante afán por mejorar
Jabi Leon - Miércoles, 31 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:27h
votos
comentarios
Antón Urreisti para este periódico junto al río Deba, asu paso por Elgoibar.
Vista:
Mendaro. A sus 52 años, Anton Urreisti vive un gran momento personal en el plano artístico. Sus trabajos están siendo reconocidos en la práctica totalidad de los certámenes de pintura rápida a los que concurre y esa circunstancia le motiva para intentar seguir perfeccionando su forma de trabajar. Tras conseguir grandes resultados en los ámbitos del realismo y del impresionismo, el artista se encuentra en una nueva fase creativa en la que pretende dar un nuevo salto, esta vez, hacia la pintura abstracta.
¿Cómo y cuándo empezó a pintar?
Tengo la sensación de que nací con un lápiz en la mano porque en la escuela ya destacaba dibujando desde que era muy niño. Luego, con siete u ocho años, me pasé a la acuarela y gané dos premios en Pasajes y Mutriku. Eso me motivó a seguir, pero lo que más me animó fue el primer caballete profesional que me regaló mi padre cuando tenía unos doce años. Me lo dio y me dijo que tenía que salir a la calle a pintar, que ese caballete no era para estar pintando dentro de casa.
¿Recibió formación en alguna escuela o academia de arte?
¡Qué va!. Nunca he asistido a clases. Todo lo que sé lo he aprendido de forma autodidacta, viendo muchas exposiciones y, sobre todo, escuchando las críticas y haciendo caso a los consejos que me han ido dando otros artistas consagrados que he ido conociendo como Koldo Gojenola, Julio Gómez Mena... De hecho, la pena que tengo es no haber podido estudiar Bellas Artes. A los catorce años, al acabar los estudios de Primaria, un profesor les dijo a mis padres que tenía buena mano y que debería estudiar Bellas Artes. Sin embargo, en casa solo trabajaba mi padre, que era arrantzale, y como todo hacía falta y había mucho trabajo empecé a trabajar como mecánico en una empresa de Itziar.
Pero siguió pintando...
Bueno, la pintura no la dejé nunca de lado aunque también es cierto que hasta que tenía casi 40 años solo realizaba cuadros por encargo. Sin embargo, unos problemas con la espalda me obligaron a tener que dejar el trabajo de mecánico, por lo que dispuse de mucho más tiempo y lo empecé a dedicar a la pintura.
Y llegó un día en el que se animó a mostrar sus trabajos con una exposición...
Más o menos. Cuando tenía unos 34 años ya participé en una muestra colectiva con otros pintores y artistas de Mutriku, aunque no fue hasta los 40 años cuando hice mi primera exposición individual. Fue en Mendaro y la preparé animado por las personas de mi entorno, que me decían que la gente tenía que ver mis cuadros. Me llevé una enorme y grata sorpresa porque vendí los más de treinta cuadros, todos ellos muy realistas, que presenté a aquella primera exposición.
¿Fue aquel inesperado éxito lo que le animó a participar en concursos de pintura rápida?
En parte sí, aunque lo que más me animó fueron las palabras de otros pintores que acudieron a ver la muestra. Para entonces yo ya controlaba todas las técnicas como el óleo, la acuarela, el acrílico o la espátula pero me decían que tenía margen de mejora y que saliera a la calle para conocer la pintura rápida.
¿Dicho y hecho?
Así es. Me animé a pintar en la calle, pero al principio me costó muchísimo; estaba muy agarrotado y no era capaz de poder acabar ni los cuadros pequeños. Así que empecé a reflexionar y opté por usar menos tubos de pintura, brochas y paletas más grandes... Poco a poco fui dominando la técnica, creando cuadros más grandes y hasta hoy.
¿Recuerda cuál fue el primer concurso de pintura rápida en el que resultó premiado?
Sí, fue en el año 2004, en Mendaro. Pinté un cuadro de la ermita de San Antonio y me quedé sorprendido por la aceptación que tuvo esa obra. Sin embargo, no fue hasta 2008 cuando me decidí a participar de una forma habitual en los diferentes concursos de pintura rápida. Ese mismo año gané premios en los certámenes de Azkoitia, Oñati, Eibar, Ermua y Durango y eso me motivó para seguir participando.
¿Cómo ha evolucionado su pintura?
La verdad es que aprendo muy rápido y en apenas cinco años he evolucionado del realismo más puro al impresionismo. Todo ello, con la particularidad de que en estos momentos me encuentro en un nuevo proceso de cambio, porque me gustaría pasar del impresionismo a la pintura abstracta.
A pesar de ese cambio, ¿piensa seguir pintando en la calle?
Sin duda. Me gusta pintar en el estudio pero en la calle me siento como pez en el agua.
¿Le incomoda que la gente observe sus trabajos cuando pinta?
Al contrario, me encanta. Estoy acostumbrado a que la gente se acerque a mí cuando estoy pintando un cuadro en la calle y es algo que me motiva. En vez de ponerme nervioso, la presencia de la gente me gusta y hace que me crezca. Cuando pinto algo trato de transmitir mis sentimientos y sensaciones al público, por lo que me encuentro muy a gusto viendo sus reacciones mientras trabajo.
Cuando acude a un concurso de pintura... ¿Va con una idea preconcebida sobre lo que va a pintar o surge en el momento?
Cuando llego a un pueblo empiezo a caminar y a observar hasta que encuentro un txoko o un lugar que capte mi atención. La inspiración puede surgir donde menos te lo esperas, en una luz, en una simple escalera... Cuando encuentro el lugar que quiero plasmar lo observo con todo detalle, pero finalmente lo que pinto es el resultado de una reflexión entre lo que he visto y lo que se ha quedado en mi mente. Vamos, que pinto un lugar como a mí me gustaría que fuese, aunque no deja de ser lo que es.
¿Por qué temas siente una especial predilección a la hora de pintar?
Me gusta pintar de todo, paisajes, imágenes de la vida cotidiana, temas ferroviarios e industriales... Sin embargo, lo que más controlo es el agua, sobre todo. en movimiento. Nací en el puerto, mi padre era marinero... de alguna manera creo que el agua forma parte de mí.
¿Tienen sus cuadros alguna característica en común?
En todos mis trabajos llama la atención la luz. Siempre intento llevarla a un punto que es donde se fijará la mirada del espectador.
A partir del próximo 16 de noviembre expondrá su obra en Elgoibar. ¿Qué se podrá ver en esta muestra?
Unos 28 óleos de todos los tamaños y con temas de diversa índole. Será mi decimoprimera exposición y quiero que la gente vea un poco de todo lo que hago.
"Me motiva mucho que la gente se acerque a ver mi trabajo cuando estoy pintando algún cuadro en la calle"
· Su txoko favorito de Gipuzkoa. El entorno de Idurre, que se encuentra entre la playa de Saturraran y Mutriku. Es un lugar al que suelo ir mucho con mi perro para desconectar.
· Un paisaje idílico La vista de Donostia que hay desde Ulia.
· Una fiesta o un evento El día de San Piñastegi, en las fiestas del Kalbario de Mutriku. Es el día de los marineros y me gusta mucho.
· Un monte Arno. Aunque últimamente no voy mucho es un monte al que he subido en numerosas ocasiones.
· Una playa Prefiero las de Bizkaia pero de las Gipuzkoa me quedo con la Zurriola de Donostia.
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
'Sandy' sume a nueva york en el caos
El huracán causa al menos 40 muertos la costa Este y la mayor inundación de la historia en la Gran Manzana
Urkullu no descarta ni prioriza ninguna fórmula
El presidente del PNV y candidato a lehendakari ha asegurado "hay base firme, suficiente" para alcanzar acuerdos de futuro.
"Sandy" deja al menos 29 muertos e inundaciones de récord en EE.UU.
Desalojan un edificio de Pasaia tras registrarse un desprendimiento de tierras
El suceso ha tenido lugar hacia las 11.15 horas, cuando parte de la ladera de un monte se ha caído sobre unas viviendas.
Publicidad