Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
EP - Viernes, 26 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 19:07h
votos
comentarios
El arquitecto Rafael Moneo ofreció una clase magistral sobre el Prerrománico asturiano en el monumento de Santa María del Naranco de Oviedo, ciudad donde recogerá el viernes el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. (EFE)
Vista:
El Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2012, Rafael Moneo, ha dicho este viernes que celebra poder ver el mundo "con los ojos del arquitecto". Así, ha explicado que a estas alturas de su vida, esta circunstancia le permite mirar las cosas "con curiosa atención" y contemplar el pasado "como algo no muy diverso del presente".
OVIEDO. Así se ha pronunciado el reputado arquitecto en su discurso en la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias 2012, que se celebra en el Teatro Campoamor de Oviedo, profundamente agradecido por el galardón obtenido.
Moneo, que ha dicho que se siente "honrado" y "sorprendido" por el premio, ha recordado la historia de la profesión del arquitecto. "Hoy el arquitecto como técnico parece haber perdido terreno y la componente artística que siempre ha acompañado a nuestro oficio prevalece frente a la tecnológica. El arquitecto, como responsable tan sólo de la imagen, de la apariencia con la que los edificios se nos presentan", ha manifestado.
Así, ha afirmado que su deseo es que los arquitectos que vengan mantengan viva "aquella necesaria racionalidad" que implica la supervivencia. "Que el arquitecto continúe involucrado en la construcción, conociendo y entendiendo de aquellos aspectos formales y estructurales que determinan lo que los edificios son", ha manifestado.
"FÁBRICA DE LA CIUDAD"
Rafael Moneo aspira a que los arquitectos hagan de la "fábrica de la ciudad" la razón de ser de su profesión. "Una ciudad que hace que nuestro trabajo vaya más allá de lo estrictamente personal, ya que en él se produce inevitablemente la intersección entre lo público y lo privado", ha manifestado.
Ha querido además extender su agradecimiento a su familia. "A mi madre, que de haber vivido unos años más se hubiera sentido tan contenta hoy, y a mi padre, que me empujó a iniciarme en la arquitectura; a mi mujer, Belén Feduchi, y a mis hijas, Belén, Teresa y Clara, que han estado siempre a mi lado y sin cuya generosa ayuda no hubiese podido llevar a cabo mi trabajo", ha comentado.
También ha dado las gracias públicamente a los muchos estudiantes y colegas con quienes ha compartido el amor por la arquitectura y a quienes han colaborado con él en el estudio. "Esta distinción es también sin duda alguna para ellos", ha apuntado. Por último, manifestado su profunda gratitud al jurado, que en momentos tan duros para quienes trabajan en esta profesión en España, han abierto "una ventana a la esperanza".
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Desalojan un edificio de Pasaia tras registrarse un desprendimiento de tierras
El suceso ha tenido lugar hacia las 11.15 horas, cuando parte de la ladera de un monte se ha caído sobre unas viviendas.
Publicidad