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Ramón Labayen tiene muy claro que el grupo EITB sigue siendo muy importante para la sociedad vasca. Es uno de los primeros frutos que se consiguieron desde el Gobierno, y lo considera fundamental para el euskera y para mantener la pluralidad en Euskal Herria
rosana lakunza - Sábado, 6 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:25h
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Ramón Labayen, exconsejero de Cultura. (Foto: ainara garcia)
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DONOSTIA. El 20 de mayo de 1982 era aprobada por el Parlamento Vasco la Ley de Creación de EITB. Han pasado treinta años desde aquella legislación -la primera en el Estado-, que rompía el monopolio de Televisión Española. Ramón Labayen era en esa época Consejero de Cultura del Gobierno Vasco, y recuerda con claridad cómo se fue configurando el grupo de empresas de radio y televisión pública vasca.
¿Fue costoso sacar adelante la Ley de Creación de EITB?
No. En Madrid reconocieron a la comunidad autónoma vasca el derecho a tener sus propios medios de comunicación tanto en radio como en televisión. La primera concesión la hicieron pensando que no íbamos a ser capaces de obtener unas bandas y frecuencias de la comunidad europea.
Había doble juego...
El habitual. Ellos contaban con que nos encontraríamos ante una imposibilidad técnica. La sacamos adelante sin mayores problemas. El Estado no puso demasiadas dificultades porque pensaron que no lo íbamos a hacer. Los problemas comenzaron cuando empezamos a hacer la televisión, a emitir.
¿Qué tipo de problemas tuvieron que solventar una vez que la emisión de Euskal Telebista estaba en marcha?
Ellos trataron de que no se hiciera una televisión autónoma vasca. Ellos intentaron que utilizáramos el texto del Estatuto para programas de interés regional, sin más. Desde RTVE, desarrollarían los programas de interés general y nosotros, desde la casita de la pradera en Bilbao, haríamos unos pocos programas con mucho txistu y tamboril. Creían que todo quedaría en eso.
Un planteamiento que ustedes no compartían.
Por supuesto, nosotros queríamos una televisión propia. Le dije a Arias Salgado, director general de RTVE, que íbamos a hacer una televisión tan mala como la suya. Me contestó que me costaría hacer una tan mala como la de ellos.
Tras la ley del 20 mayo, las primeras empresas que surgen son las de radio.
La primera fue Radio Vitoria. Pertenecía a la Caja de Ahorros Municipal de Vitoria, y estaba de alguna forma utilizada mayoritariamente por la SER, que tenía interés en comprarla. Nos adelantamos. Tenía una peculiaridad: emitía en Onda Media y se oía muy bien en Estocolmo, pero no en Gasteiz. Después vendría Euskadi Irratia en lo que era el piso de veraneo de Fraga en Donostia. La delegación de Turismo tenía un piso magnífico sobre La Concha y él veraneaba allí. Cuando nos transfirieron el edificio, usamos esa vivienda para instalar Euskadi Irratia. Después llegó en 1983 Radio Euskadi.
¿Recuerda el 31 de diciembre de 1982?
Cómo no. ETB-1 nace en la hora cero del 82-83. Era cumplir el programa del Gobierno Vasco al cien por cien. No sabíamos si el euskera iba a salir a flote con la televisión, pero estábamos seguros de que, sin televisión, no salía. Estábamos convencidos de que íbamos a hacer esa televisión en euskera que tanto necesitábamos, y la íbamos a hacer sin mirar los costos. Los presupuestos de ETB se aprobaron en febrero de 1983, cuando aquello llevaba dos meses funcionando.
¿Plantearon dificultades los partidos de la oposición?
Los socialistas protestaban porque decían que no les informábamos, y los de Euskadiko Ezkerra se daban cuenta de por dónde iban las cosas, y nos apoyaron sin reservas.
En mayo de 1986 nace el segundo canal, 'ETB-2', algo no previsto por ustedes.
Yo ya no estaba en el Gobierno Vasco y eso no estaba previsto en aquel gobierno de Garaikoetxea, nosotros en el departamento de Cultura solo pensábamos en una televisión estrictamente en euskera. Tuvimos muchos problemas en formar el personal, y ETB-1 fue posible gracias a las ikastolas que estaban produciendo las primeras generaciones de euskaldunes alfabetizados capaces de escribir y de leer en euskera. Aun así, nos enfrentamos a algunos problemas.
¿Qué tipo de problemas?
Para doblar las películas no teníamos voces de gente de edad, esas voces rasposas por el abuso del whisky y del tabaco. Eran los jóvenes de 18 y 20 años los que tenía que imitarlas. Tuvimos problemas con las películas americanas; el euskera es un idioma largo que se traduce muy bien del alemán y al alemán. Todas esas cosas se resolvieron gracias a equipos fenomenales que se entregaron a fondo. A cierta clase política, maldita la gracia que le hacía nuestra televisión porque no sabía euskera.
Han pasado treinta años y el ente se parece poco ya a lo que fue en aquellos primeros años. ¿Cómo lo ve usted tres décadas después?
Es una televisión tan mala o tan buena como otra cualquiera, esa era nuestra máxima aspiración. Es una televisión completa en el sentido de que tiene lo que tiene que tener cualquier televisión, como unos culebrones de producción propia. Ahí está Goenkale, por ejemplo. Ahora bien, con el Gobierno socialista se ha torpedeado notablemente ETB-1, se le han negado recursos a esta cadena, y hay un descontento considerable. Aunque no sigo estos temas muy de cerca, hay una pérdida de audiencia. Esperemos que después de las elecciones esas pataditas del régimen López se subsanen y volvamos a un régimen normal de apoyo a una televisión que es más que una televisión ordinaria.
¿En qué sentido supera 'ETB-1' a las televisiones ordinarias?
Es una televisión fundamental para el euskera, y el euskera es fundamental para nuestra identidad vasca, si es que creemos en nuestra identidad vasca.
Hay voces que hablan de suprimir canales de Euskal Telebista y de que solo quede uno, 'ETB-1'.
ETB-2 nace también por una razón de pura justicia: también el contribuyente no vascoparlante pagaba su parte en ETB-1, y tenía derecho a tener una televisión en castellano. A eso de que nos obligan los tiempos a quitar televisiones no sé qué decir porque, ¿ya sabemos el agujero que va a dejar el Gobierno de López? EITB es hoy, treinta años más tarde, tan prioritario para un nacionalista como lo fue entonces.
Gracias por su comentario
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