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se consolida un cambio de mentalidad DE la sociedad hacia otro tipo de consumo
La Fundación Social Emaús estima que para finales de año habrá vendido en el territorio 115.000 artículos de previo uso
ASIER SANNIO - Domingo, 30 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:25h
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Varias personas echan un vistazo a los objetos en venta expuestos en una tienda de segunda mano. (karlos corbella)
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DONOSTIA. Cinco años después del inicio de la crisis, se palpa un cambio en las costumbres de los guipuzcoanos. La reducción de recursos monetarios se empieza a combatir mediante el reciclaje y la reutilización; los objetos se miran desde una nueva perspectiva, se les busca un nuevo uso, una nueva vida.
Una red de referencia de tiendas de segunda mano es la Fundación Social Emaús, cuyos datos de ventas muestran un elocuente incremento. Si en 2009 un total de 73.300 personas adquirieron algún artículo en las tiendas que Emaús tiene en Gipuzkoa, se estima que este año la cifra rondará alrededor de los 115.000; un aumento que evidencia el cambio de mentalidad que se percibe en nuestra sociedad en torno a la reutilización de objetos de segunda mano.
Cada vez más familias guipuzcoanas notan el peso de la crisis en su propia piel y, por si fuera poco, la reciente subida del IVA impuesta por el Gobierno de Mariano Rajoy y el inicio del curso escolar, obligan a apretarse aún más el cinturón. Así, ya no se mira tanto que la mochila que necesitan sus hijos sea bonita, que el estuche sea de marca o que dispongan de suficientes bolígrafos de colores. Por el contrario, prima más comprar solo lo indispensable y que, sobre todo, sea barato.
Bajo esta premisa, una alternativa a la que muchas personas han recurrido desde el inicio de la crisis, es a la adquisición de artículos de segunda mano; objetos que la gente ya no utiliza, pero que pueden ser da gran utilidad para otros individuos. Accesorios, muebles, cubertería, juguetes, ropa de toda clase y para todas las edades... Los negocios de segunda mano disponen de material diverso y para todo tipo de públicos. "Poco a poco, como consecuencia de la difícil situación económica que estamos viviendo, se está tomando conciencia de que aquello que muchos consideran 'basura' puede reutilizarse y tener una nueva vida en mano de otras personas", indica Javier Pradini, director de Emaús Fundación Social.
La fundación Emaús lleva más de 30 años intentando impulsar la concienciación hacia un consumo más sostenible y promoviendo la recuperación de objetos, tales como muebles, ropa, electrodomésticos, libros, etc., para su posterior reutilización. En el balance hecho hasta ahora del ejercicio de 2012, Emaús ha recibido una media de 9.500 clientes mensuales. Este es un dato significativo en comparación con los 6.143 que se contabilizaron en 2009, lo que supone un incremento del 155% de personas que compraron objetos de segunda mano en este comercio.
La ropa, artículo estrella Entramos en uno de los establecimientos de segunda mano y lo que más llama la atención es la multitud de personas que revisan con ahínco las prendas colocadas ordenadamente en perchas o baldas. Camisetas, camisas, pantalones, zapatos e incluso vestidos de novia; todo se puede reutilizar si se ha guardado en buenas condiciones para que alguna otra persona le saque más partido. Desde 2011 se han vendido más de 200.000 prendas de ropa en los establecimientos que Emaús dispone en Donostia, Arrasate e Irun, lo que supone un incremento del 205% en relación al año 2009. La venta de piezas de mobiliario tampoco se queda atrás. En torno a 12.000 muebles son adquiridos anualmente en alguna de estas tiendas lo que, en palabras de Pradini, "evidencia el sinsentido que representa depositar los muebles en la vía pública, ya que van directamente a los vertederos cuando se podrían reutilizar perfectamente". Este último dato habla por sí solo dado que, de todos los muebles de los que la gente se deshace, no se llega a reutilizar ni el 2%.
Siguiendo con esta tendencia, desde hace unos años se han organizado diversos mercadillos en toda Gipuzkoa que impulsan la compraventa de aquellas pertenencias que la gente no utiliza y que acumula en el fondo de sus armarios, para darles una nueva vida. No hay más que pasearse por cualquiera de los municipios del territorio histórico para encontrarse puestos ambulantes rodeados de gente que curiosea entre ellos, en busca de algo que les llame la atención. Iniciativas como la promovida por la Mancomunidad de San Marcos facilitan el intercambio de productos usados entre los ciudadanos, a la vez que se disminuye la generación de residuos. Cerca de 6 toneladas de objetos usados han encontrado un nuevo dueño gracias a los mercados de segunda mano Merka2sanmarcos, que se celebraron entre febrero y abril de 2012. Más de 25.300 personas han visitado alguno de estos mercadillos que han recorrido localidades como Hernani, Urnieta, Oiartzun, Usurbi y Errentería, entre otras.
CAMBIO DE MENTALIDAD Atrás quedan ya aquellos prejuicios en torno a que la compra de objetos previamente utilizados era cosa de pobres. La crisis lo ha cambiado todo. Pese a que gran parte de los clientes de estos negocios es gente necesitada o que no cuenta con amplios recursos económicos, cada vez se ve más gente que apuesta por un modelo de consumo más sostenible. "Antes solíamos atender a más extranjeros que no disponían de muchos recursos. Pero desde hace dos años se ve a mucha gente de clase media que se pasa por nuestra tienda a comprar algo sin tener vergüenza a que les vean", apunta Lourdes Alfonso, una de las dependientas de Emaús en Donostia.
Otro tipo de clientes que nunca faltan son aquellas personas que, a pesar de no tener la necesidad de rascarse el bolsillo para poder encontrar unas monedas, prefieren adquirir chollos o están interesados en objetos determinados como libros o mobiliario antiguo que en otros lugares no encontrarían. "Muchos clientes optan por ropa prácticamente nueva cuyo precio puede rondar en torno a los seis euros en vez de comprar prendas parecidas en cadenas de ropa de multinacionales y cuyo precio se acerca a los 30 o 40 euros", recalca Alfonso.
El 'boca a boca' es un gran aliado de la reutilización. Fardar de las gangas que se pueden encontrar en estos establecimientos es indispensable para que el cambio ocurra. En palabras de Pradini, "la sociedad se está dando cuenta de que hay una alternativa a los modelos consumistas que son, en gran parte, culpables de la crisis que estamos viviendo".
Todo ello abre, una vez más, el debate de si es necesario revisar el modelo social en el que vivimos y buscar una alternativa al actual modelo económico. Como apunta Pradini, "las crisis pueden ser fuentes de oportunidad". Una oportunidad que invita a reflexionar sobre si se quiere volver a un modelo ligado al consumismo, o se prefiere optar por una opción más sensibilizada tanto con el medio ambiente como con todos los sectores de la sociedad.
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