Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
por mikel recalde - Sábado, 29 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:25h
votos
comentarios
EL derbi ya está aquí. El destino vuelve a ser caprichoso y nos trae al vecino en la misma estación que la temporada pasada, la sexta jornada, y con los dos equipos en una situación bastante similar. Ni qué decir tiene que nada le gusta más al Athletic que presentarse en Donostia con la piel de cordero, como si no hubiera roto un plato y proclamando que todos somos hermanos, antes de saltar al césped de Anoeta con el colmillo afilado para intentar llevarse los tres puntos. Insisto, nada le gusta más, porque la famosa leyenda de que su derbi no es contra la Real sino contra el Real Madrid ha terminado por convertirse en una fanfarronada bilbaina más. Y, si no, consulten los datos estadísticos sobre la "ferviente" y "ajustada" rivalidad clasificatoria que mantiene con los blancos desde hace 25 años. O mejor preguntamos en Madrid, a ver si lo consideran un rival directo.
Creo sinceramente que después de haber pagado el pato por no saber adaptarse al fútbol moderno, sobre todo en la mal gestionada resaca del primer boom televisivo, la Real está alcanzando sin forzar su verdadero sitio en el fútbol español, mientras que su vecino no acaba de encontrarse. Todo lo que sucede en torno a la entidad txuri-urdin es mucho más normal que en el Athletic, tal y como lo hemos podido comprobar este verano con las polémicas por Javi Martínez y Llorente y la desproporcionada reacción de un sector de su afición. Nosotros no tenemos problemas ni se nos caen los anillos por confirmar y, por supuesto, reconocer que nuestro partido del año es el derbi en Anoeta y que el encuentro que más nos gusta vencer es el de San Mamés. ¿Por qué? Porque nuestro máximo rival históricamente es el Athletic. Pero también quiero aclarar una cosa: a nosotros en el fondo nos escuece más que nos roben a un buen chaval de la cantera que el hecho de que su primer equipo gane al nuestro. La explicación es sencilla: la partida para salarios de la plantilla del Athletic triplica a la de la Real, por lo que, por mucho que nos duela, no nos queda más remedio que aceptar la derrota en más de un derbi. No sucede lo mismo en Bilbao, donde les puedo asegurar que quizá el de la Real no sea el choque que más les gusta vencer, ellos verán, pero es sin duda el que más les molesta perder. Y, si no, salgan de San Mamés con los tres puntos y verán el ambiente que se encuentran. Sin embargo, el hecho de que se lleven a uno de los nuestros esconde la ocultada realidad de la rivalidad entre los dos equipos vascos: uno proclama ser el adalid de la cantera mientras no para de sacar la cartera para reforzar todos sus equipos, niños incluidos, mientras el otro, con una población un 40% inferior a la de Bizkaia y sin ayudas de las instituciones públicas vascas, compite en la elite con más jugadores salidos de su propio vivero. Esto es información, no opinión.
En las entrevistas que ha realizado esta semana este periódico a Zurutuza, Mikel González y Xabi Prieto, todos han reconocido respetuosamente que no les gustaría traer nada del Athletic. En sus palabras no se atisban ni complejos, ni envidias, sino todo lo contrario. Algo está cambiando cuando todos los realistas de casa de nivel anteponen el sentimiento de los colores que defienden a los tentadores millones que les propone el Athletic. Justo lo que no se ha vivido el verano pasado en Bilbao. A ver si al final los que vamos a poder fardar de filosofía somos nosotros. En la rueda de prensa de ayer Montanier volvió a recurrir a los datos del programa de estadísticas Amisco para justificar que no merecieron perder en Levante. Que no se confunda hoy porque en los derbis no hay Amiscos. Todo se rige por la pasión y la motivación, y en su debe se encuentran las dos malas salidas del equipo en los dos partidos del año pasado. Como siempre defendía Joseba Llorente, en partidos así hay que marcar territorio desde el minuto uno. A por ellos.
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Un vídeo de una televisión taiwanesa se mofa de la situación del Estado
Una televisión taiwanesa recrea la situación que vive el Estado a través de unos dibujos animados.
Publicidad