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Las firmas han cumplido "íntegramente" el contrato que tenían hasta el 31 de agosto
Las compañías abogan por una auditoría externa que analice "desde la compra del terreno a Hierros Eguino hasta ahora"
Jabi Leon - Martes, 18 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:26h
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(N. G)
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Azkoitia. Lurkide, Tximistarri e Hirigintza, las empresas que han intervenido en las obras de acondicionamiento ambiental del vertedero Oñartxo de Azkoitia, han respondido a las acusaciones vertidas contra ellas desde la Alcaldía local.
Las compañías iniciaron su labor el 17 de mayo de 2011 "realizando las obras de fábrica necesarias y la impermeabilización de las cunetas para minimizar los caudales de lixiviados procedentes del vertedero de Azkoitia Lantzen SA".
Asimismo, "se vació la balsa de lixiviados y se rellenó con productos que cumplen toda la normativa aplicable". En dicha balsa se depositaron también los polvos de acería situados bajo la planta de inertización que "son los mismos que están dentro del vertedero, cuya gestión correspondía a Azkoitia Lantzen" y que "son los residuos cancerígenos a los que se hace referencia".
Además, las empresas implicadas han tratado los lixiviados "durante un año, del 1 de septiembre de 2011 al 31 de agosto de 2012, de acuerdo con el contrato suscrito entre la constructora y Azkoitia Lantzen".
Por ello, aseguran que Azkoitia Lantzen sabía "porque estaba en los pliegos de licitación" la duración del tiempo de tratamiento de lixiviados.
Sin embargo, prosiguen, "dada la falta de gestión de Azkoitia Lantzen por el futuro de los lixiviados, el contratista y la dirección de obra le comunicaron periódicamente la fecha de fin de tratamiento, el 31 de agosto de 2012, sin que Azkoitia Lan-tzen reaccionara hasta el 6 de agosto, convocando un concurso público para la contratación del tratamiento de lixiviados que quedó desierto".
Ante ello, "el 30 de agosto Azkoitia Lantzen solicitó una prórroga del contrato hasta proceder a la adjudicación directa", a lo que el contratista se negó "porque Azkoitia Lantzen no ha abonado ni un solo euro en todo el año por dicho tratamiento... adeudando al contratista y a la dirección de obra cerca de 200.000 euros" y porque las instalaciones "eran provisionales y no tenían garantía de poder funcionar correctamente si no se volvían a invertir otros 150.000 euros", cuyo abono "es de dudoso cobro dados los precedentes existentes". A pesar de dicha deuda, el contratista y la dirección de obra aseguran haber cumplido su contrato "íntegramente hasta el 31 de agosto".
Uso de la fuerza Las empresas implicadas en el acondicionamiento de Oñartxo aseguran que "ante la negativa del contratista de prorrogar el tratamiento", Azkoitia Lantzen solicitó al Consistorio y a Lakua "la intervención de la planta" -propiedad del contratista y subcontratista-; cosa que intentó "utilizando la fuerza pública".
Así, el 31 de agosto el subcontratista desmontó sus instalaciones y se las llevó "sin usar más fuerza que la de la razón" porque "en las condiciones del contrato Azkoitia Lantzen exige al contratista el desmantelamiento de las instalaciones provisionales ". Por ello, las empresas aseguran que hicieron "lo que ponía en el contrato", añadiendo que "la fuerza la quiso usar Azkoitia Lantzen y no el subcontratista, que se limitó a cumplir el contrato suscrito".
Por todo ello, las empresas abogan por una auditoría externa que analice "desde la compra del terreno a Hierros Eguino hasta la fecha". A su juicio, las responsabilidades hay que pedírselas a Azkoitia Lantzen "por tergiversar los hechos, por no pagar sus deudas y por usar la fuerza pública de forma innecesaria".
Gracias por su comentario
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