Publicidad
[Entrar | Registrarse]
más de la mitad de los jóvenes vascos depende de su familia
La edad media para emanciparse de la casa de los padres en Euskadi alcanza ya los 30 años
jorge napal - Domingo, 16 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:25h
votos
comentarios
Mikel Egaña y su pareja, Yoli, en la entrada de las oficinas de Etxebeide en Donostia. (j.n)
Vista:
batiste ezeiza Presidente del Consejo Vasco de la Juventud amaia elorza Técnica en Vivienda y Empleo
donostia. Illargi nació hace una semana, dos años después de que sus padres fueran tocados por la varita mágica de un sorteo de viviendas de protección oficial. El camino ha quedado allanado. La pareja cuenta con un piso que parece un regalo caído del cielo, aunque las cosas sigan siendo francamente complicadas. "Llegamos a finales de mes renqueantes, y eso que pagamos 450 euros", confiesa el padre, Mikel Egaña, mientras le ayuda a su mujer a cumplimentar unos trámites en las oficinas de Etxebide, en Donostia.
La pareja, en todo caso, se considera "afortunada". El joven, de 26 años, que se gana el jornal en una carpintería con su padre, no tiene más que mirar a su entorno más cercano, a los siete amigos de su cuadrilla, para darse cuenta de que ninguno de ellos ha podido dar el salto. ¿Cómo emanciparse?
Más de la mitad de los jóvenes vascos (entre los 16 y 34 años) depende económicamente de su familia, parcial o totalmente, para llegar a fin de mes. Para el 36%, la principal fuente de ingresos son los padres, según un estudio del Observatorio de la Juventud.
los recortes Es una generación que en los últimos tiempos no ha oído más que hablar de recortes, una tijera que no deja de cebarse con la juventud: se pone en entredicho la cobertura sanitaria para aquellos mayores de 26 años que no cotizan a la Seguridad Social; suben las tasas universitarias; se suprimen las ayudas de 400 euros para aquellos chavales cuyos padres cobran un sueldo que, en cualquier caso, no parece ofrecer ninguna estabilidad; el paro les golpea con porcentajes del 18%... "Todo está interrelacionado, y está claro que sin ingresos no hay vivienda. ¿Cómo acceder a ella? Estamos seguros de que en el futuro nos va a tocar pelear, y que nadie olvide que somos capaces de hacer muchas cosas", confiesa Batiste Ezeiza, presidente del Consejo Vasco de la Juventud.
Hay quien acude a Lanbide como quien va a poner una vela. Lamenta este joven que los pocos trabajos existentes están sobrecualificados. Ezeiza, de 27 años, pertenece a una generación de universitarios, con grados superiores, másteres y un sinfín de estudios que acaban sobre la barra de un bar. Años de esfuerzo apostando por una formación para acabar como camareros, ayudantes de cocina o dando clases particulares. "No resulta nada extraño ver a un licenciado en Filología sirviendo cafés", asegura Ezeiza en relación a unos jóvenes que acaban cobrando unos sueldos que no dan para demasiadas alegrías.
Vivienda o bien de mercado Para Amaia Elorza, el mayor problema para acceder a una vivienda es que "ha pasado de ser un derecho para convertirse en un bien de mercado". Son las secuelas de la burbuja inmobiliaria, sostiene esta joven de 27 años, técnica del área de vivienda y empleo del Consejo Vasco de la Juventud. "Debería haber más alquiler social, tejer una red de parque público de vivienda en alquiler".
Hay jóvenes que, ante tanto recorte, no se consideran sujetos de pleno derecho. "Las medidas que se están ensayando solo sirven para hacer más atractivo el mercado laboral a los empresarios, mientras no se deja de bajar los sueldos", asegura Elorza, casi más temerosa de lo que llama recortes indirectos. "Me refiero a becas, a prácticas y contratos de formación. Es de lo poco que se ofrece, que se traduce en meter las mismas horas que el resto, abusando de una carga de trabajo con mucha menos cotización".
También hay quien en estos tiempos de desánimo apuesta por cruzarse de brazos. Mucho se ha hablado desde que comenzó la crisis sobre la generación ni-ni, aquella que ni estudia ni trabaja. Los jóvenes de entre 15 y 29 años que viven en estas condiciones alcanzan ya el 23,7%, lo que convierte al Estado en el mayor territorio ni-ni de Europa, según ha dado a conocer esta semana la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
estudio y trabajo Pero el fenómeno parece estar sujeto a otras visiones menos pesimistas. Según el Observatorio de la Juventud, aunque el paro se ceba con los jóvenes vascos -en torno al 18%-, el 81% de ellos ha desempeñado algún empleo remunerado a lo largo de su vida, y más de la mitad compaginó estudios y trabajo, lo que echaría por tierra el perfil ni-ni.
Sea como fuere, el estudio del Observatorio de la Juventud ha elaborado una encuesta para comprobar con cuánto dinero pasan el mes los jóvenes de la CAV. Así, nueve de cada diez jóvenes de 16 a 19 años disponen de menos de 300 euros al mes, aunque según se van haciendo mayores cuentan con más recursos. Tampoco demasiados, por otro lado.
Entre los 30 y los 34 años, tan solo el 25% de esta población dispone de más de 1.200 euros mensuales, y solo un tercio de los jóvenes actualmente en paro cobra prestaciones por desempleo.
El presidente del Consejo Vasco de la Juventud se muestra muy crítico al respecto. "Las políticas de juventud no están ni proyectadas. La Ley de Juventud sigue sin estar aprobada, faltan políticas propias. Se nos ofrece, como ayuda, servicios, albergues y haurtxokos, pero no se nos tiene en cuenta como un agente activo".
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Plantean la prisión permanente revisable para magnicidas, terroristas y asesinos
Un médico se enfrenta a más de 300 años de cárcel por más de cien abortos ilegales
Lo acusan de delitos de aborto, asociación ilícita y un delito continuado de falsedad documental.
Aprobados los impuestos en el sector eléctrico para acabar con el déficit
Implanta impuestos nucleares, un canon hidráulico, un gravamen del 6% a la producción de electricidad y céntimos verdes para el gas, carbón y fuel.
Publicidad