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LA MEZCLA DE CINE Y POLÍTICA PROPICIADA POR CLINT EASTWOOD EN LA CONVENCIÓN REPUBLICANA INVITA A REPASAR ALGUNOS TÍTULOS
ANTONIO MARTÍN GUIRADO/EFE - Domingo, 2 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:26h
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Detalle del cartel de 'Los idus de marzo' (2011). (Foto: N.G.)
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LA mezcla de cine y política en la Convención Republicana del jueves con la intervención de Clint Eastwood invita a recordar las películas más populares sobre campañas electorales. La polémica y muy cinematográfica intervención de Eastwood, en la que mantuvo una conversación con un invisible Barack Obama repleta de acusaciones ("cuando alguien no hace su trabajo, hay que echarlo") y que se saldó con una célebre frase de Harry el sucio ("anda, alégrame el día"), bien podría ser recreada en el futuro en una cinta sobre la actual carrera electoral.
El material resulta irresistible en Hollywood y abarca desde títulos antiguos hasta muchos recientes. Caballero sin espada (1939) es un clásico de Frank Capra en el que James Stewart da vida a un joven idealista. Tras la muerte de un senador estadounidense, es escogido por un gobernador corrupto para suplir su vacante con la intención de convertirle en su propia marioneta, algo a lo que se negará en rotundo.
Un tono más ligero tenía Dave, presidente por un día (1993),una comedia con tintes dramáticos protagonizada por Kevin Kline y Sigourney Weaver en la que un hombre corriente ha de hacerse pasar por el presidente, con quien tiene un gran parecido físico. Mucho más reflexivas y alarmantemente similares con acontecimientos que ocurrieron poco después fueron los casos de La cortina de humo (1997) y Primary Colors (1998). En la primera, Barry Levinson cuenta cómo un grupo de consejeros presidenciales contrata a un productor de Hollywood para organizar una guerra ficticia contra Albania que atraiga la atención pública y lave la imagen del presidente estadounidense, hundida tras un escándalo sexual, antes de comenzar la campaña para su reelección. En la segunda, John Travolta encarnaba a un afable gobernador sureño, con reputación de mujeriego, aspirante a la nominación demócrata para la presidencia de EEUU. La cinta llegó a las salas dos meses antes del escándalo del presidente Clinton con Monica Lewinsky.
También hubo espacio para el one man show ofrecido por dos grandes galanes de Hollywood. Warren Beatty dirigió, escribió, coprodujo y protagonizó Bulworth (1998), un improbable candidato favorito para la victoria presidencial a pesar de caer en una terrible espiral de abuso de drogas, tendencias suicidas y comentarios ofensivos en público. La misma función de hombre orquesta llevó a Clooney a plasmar un desolador panorama político en Los idus de marzo (2011), sobre la contienda política en Iowa, días antes del caucus demócrata en ese Estado, y el cargado pulso entre Mike Morris, aspirante a la nominación por ese partido (Clooney), y su portavoz de prensa (Ryan Gosling).
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