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Día mundial de los separados

Ni los divorcios se salvan del 'tijeretazo'

El número de rupturas de pareja acumula cinco años de caídas sucesivas desde que estalló la crisis

concha Lago - Miércoles, 29 de Agosto de 2012 - Actualizado a las 05:24h

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Juntos hasta que la crisis les permita separarse

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LOS recortes también han hecho mella en los fracasos de pareja. Las que hoy quieren separarse o divorciarse se lo piensan más que nunca porque, aunque sus diferencias sean irreconciliables, las penurias económicas les obligan a ser compatibles. Es el caso de Jon y Marta, quienes cuando el abogado les comunicó los costes y las consecuencias económicas de vivir por separado, decidieron aparcar sus enfados perpetuos y continuar juntos hasta capear el temporal. "No cuadraban los números, no podíamos pagar el proceso de divorcio y mucho menos el coste de una vida cada uno por separado. Así que decidimos continuar juntos y soportar lo mejor posible nuestros problemas personales", afirma Jon.

Ellos forman parte de ese 3% de parejas que el año pasado decidieron no separarse a causa de la crisis. Cada año aproximadamente 119.000 parejas se disuelven en el Estado español, alrededor de 5.000 de ellas en Euskadi. El 2011 se cerró con 117.179 demandas de divorcio presentadas en los tribunales, frente a las 119.513 del ejercicio anterior, según datos del Consejo General del Poder Judicial.

El ligero repunte de rupturas en 2010 -entre divorcios, separaciones y nulidades se contabilizaron en Euskadi 6.088 casos- fue un espejismo porque la tendencia ha ido a la baja desde que estalló la crisis, hace ya cinco años. Sin embargo, en Euskadi, las caídas en las rupturas son poco significativas. De hecho, durante el primer trimestre de este año, el Consejo General del Poder Judicial ha contabilizado 1.631 divorcios y separaciones en Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra, una cifra ligeramente inferior a la de otros trimestres.

El fenómeno innegable es que muchas parejas siguen juntas porque si rompen no podrían afrontar los gastos derivados de una separación. El coste mínimo de un divorcio se estima en 1.500 euros si es de mutuo acuerdo y el doble, al menos, si es un caso de litigio. Aunque lo gravoso de un divorcio no es el procedimiento. A eso hay que añadir el alquiler de una nueva vivienda, la pensión alimenticia y/o compensatoria, además de la cuota de hipoteca que se tiene que pagar a la otra parte.

España es, junto a Bélgica, el país de la Unión Europea con mayor tasa de rupturas nupciales. Por cada tres matrimonios que se celebran, se tramitan dos divorcios, según los datos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "En este momento, las tres epidemias mundiales más importantes son la depresión, el estrés y, más reciente, el desamor", corrobora el psiquiatra Enrique Rojas Marcos. "La ruptura es una constante: hoy en un colegio español de clase media, el 40% de los niños son de padres separados, y en Estados Unidos esta cifra asciende al 60%", precisa.

Las asociaciones de separados coinciden en que el descenso de divorcios en el País Vasco se debe en gran parte a la crisis económica que también ha provocado el aumento de los procesos contenciosos judiciales, (en un 30%), y que las parejas peleen por el reparto de los bienes gananciales, por quedarse con la casa o por reducir el dinero a aportar a los hijos. "Algunas parejas prefieren incluso volver a casa de sus padres para alquilar su vivienda y así hacer frente a la hipoteca", señalan, subrayando que la crisis incide en el impago de pensiones y créditos hipotecarios

Septiembre, el mes más negro

Un tercio de las rupturas

Aún así, septiembre sigue siendo el mes por excelencia de las separaciones ya que precisamente las vacaciones son el detonante que precipita el alejamiento definitivo. Un tercio de las rupturas se produce después del periodo vacacional. Agosto es decisivo para la convivencia en pareja y septiembre, el mes donde las separaciones catalizan la conflictividad en el seno familiar.

Por eso, la Asociación de Fomento de Torremolinos ha elegido el mes de septiembre para celebrar el día mundial de los separados y divorciados porque es cuando más demandas de divorcio se registran en los juzgados del país, "ya que las vacaciones estivales nos permiten compartir más tiempo libre al lado de nuestras parejas y es cuando, según los estudios, se agudizan el 60% de los conflictos".

Para el psicólogo Juan Antonio Tejero, "las vacaciones no son más que una caja de resonancia porque si hay una cosa que va mal suena más. En una relación normal, las vacaciones no son complicadas pero si algo no funciona, resulta un verdadero problema gestionar el periodo vacacional", subraya.

Tesis que comparte la terapeuta familiar Mónica de Aysa, quien argumenta que las demandas de divorcio aumentan después del verano porque la convivencia entre la pareja "se estrecha". "Cuando las relaciones afectivas son buenas, descansamos porque no hay problemas. Sin embargo, cuando ocurre lo contrario las personas se replantean su relación de manera que muchas veces las demandas de separación se producen ante la imposibilidad de vivir bien con quien has decidido estar el resto de tu vida", señala.

una sociedad 'divorcista'

La mitad, en el precipicio

España cerró el año pasado con 117.179 demandas de divorcio presentadas en los tribunales, según datos del Consejo General del Poder Judicial. Rupturas que se producen después de siete años, que es el promedio de duración de un matrimonio o una pareja de hecho.

Algunos consideran, de hecho, a España una "sociedad divorcista". Aunque no se trata de un fenómeno excepcional ya que en los últimos 30 años se han duplicado los divorcios en Europa y el 65% de los niños norteamericanos vive en el seno de familias de padres separados.

A la espera de que los números se normalicen, abogados matrimonialistas creen que las dificultades que viven los hogares pueden estar creando una gran bolsa de parejas rotas, que a efectos legales y de convivencia, continúan juntas. Cuando la situación mejore, muchas de esas personas podrían acudir al juzgado para poner fin a su contrato matrimonial. Eso puede disparar otra vez, aunque de forma puntual, el número de divorcios, tal y como ocurrió entre 2004 y 2006 coincidiendo con el divorcio exprés. Entonces se pasó de poco más de 52.000 a más de 141.000.

Cuando la ruptura es ya un hecho, desde la Asociación de Fomento de Torremolinos, se considera que el nuevo estado civil merece la pena festejarse porque además de un cambio, también supone un alivio. "Separados y divorciados conforman un objetivo comercial que requieren de servicios que se amolden a sus necesidades y nosotros, en Torremolinos, podemos ofrecérselos", asegura su presidente, Javier Checa, que promueve para ellos su día mundial.

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