Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Gipuzkoa
londres 2012 natación londres 2012 tenis

Tiburón a la vista

Phelps

y Lochte abren hoy en los 400 estilos una batalla histórica

El nadador de Baltimore se refugió en el boxeo para reencontrar sensaciones

igor santamaría - Sábado, 28 de Julio de 2012 - Actualizado a las 05:25h

  • Mail
  • Meneame
  • Tuenti
Michael Phelps y Ryan Lochte.

Michael Phelps y Ryan Lochte. (efe)

Galería Noticia

michael phelps Nadador, 16 veces medallista olímpico ryan lochte Nadador, 6 veces medallista olímpico bob bowman Entrenador de Michael Phelps

donostia. Ni confirma ni desmiente sus leyendas. Cuentan que en Londres mantiene un voraz apetito que le lleva a devorar ocho huevos cada mañana y a proveerse de 7.000 calorías para el posterior esfuerzo en la piscina, y que hoy, día del estreno, se habrá afeitado porque le toca ya competir. A dos semanas de colgar las chanclas, Michael Phelps solo piensa en amarrar esta noche el primero de los oros -en 400 metros estilos- a los que aspira. De salir triunfal en el debut, el Tiburón de Baltimore se habrá convertido en el primer nadador en subir a lo más alto del podio tres veces consecutivas en una prueba individual. Un honor que, de lo contrario, podría recaer en el japonés Kosuke Kitajima de imponerse este en los 200 braza. El obstáculo de Phelps responde al nombre de Ryan Lochte, que le venció en junio en los trials de Omaha, con 4:07.06 por 4:07.89 de su rival. Sin embargo, en los 200 estilos -donde se verán las caras el 1 de agosto- fue el campeón olímpico en la distancia el que ganó al de Nueva York, coronado el curso pasado en el Mundial de Shanghai.

Hijo de un policía estatal y de una profesora de universidad, el hombre que alcanzó la perfección en Pekín, al alzarse con ocho metales dorados en otras tantas finales, persigue repetir gesta en las siete que disputará en la capital inglesa y en erigirse en el deportista más exitosos en unos Juegos Olímpicos, para lo cual le basta con coronarse en tres pruebas y así extender su cuenta, iniciada en Atenas, hasta las 19 medallas, superando a la gimnasta Latynina. La de hoy es la especialidad donde pueden calibrarse las cualidades globales de un nadador y si echamos un vistazo a lo acontecido en 2008, el favorito sin parangón es Phelps, que marcó aquella vez un récord mundial de 4:03.84. Pero la situación difiere bastante, y no solo por la irrupción de Lochte.

Ocurrió que mientras este último se alejaba de su afición por los McDonald's y se tomaba la alimentación y los entrenamientos con mayor seriedad, Michael se sumió en un periodo de relax que preocupó a su entrenador, Bob Bowman. Ryan se afanó en levantar ruedas de camión de 400 kilos, divertimento que necesita en su preparación, demostrando igualmente que hablamos de un portento físico. Es además uno de los deportistas más codiciados por los patrocinadores: Gatorade, Gillette, Speedo y Ralph Lauren se alegraron de ver a su estrella en la portada de la revista Vogue, en la que los hombres no son tradición. Aparte de su condición fashion, Lochte llega convencido de que será su año. "He perfeccionado mi técnica, estoy más grande y más fuerte, y el levantamiento de neumáticos me da más confianza porque sé que nadie hace esto", sostiene. Por contra, Phelps reconoce que su cuerpo está "cuatro años más viejo; en Pekín todo estaba perfecto, aquí será más difícil. Pero el Preolímpico me dio la medida".

le pudo la nostalgia Pensaba Michael en descartar, por agotadora, la prueba de 400 estilos de su programa, pero le pudo la nostalgia visionando los vídeos de 2004 y de 2008, al tiempo que Bowman irradia felicidad por sentirle con el depósito repleto de gasolina e ilusión, y a ello ha contribuido también encontrar un adversario de altura como Lochte. "Para alguien que quiere promocionar la natación, no hay nada mejor que esta especialidad", dice su entrenador. Phelps doblará después en los 100 y 200 metros, y saltará junto a sus compañeros en las tres pruebas de relevos, por lo que podría retirarse con 23 medallas, 21 de oro y dos de bronce. "Solo los periodistas controláis eso. Nunca llevo la cuenta de ese número. Yo voy a lanzarme al agua a nadar lo más rápido que pueda y ya veremos qué sucede. Cuando me retire supongo que todo esto significará mucho más", valora el de Baltimore, pies descomunales, más dos metros de envergadura y unas piernas proporcionalmente cortas que le permiten ahorrar energía.

A Ryan, antes surfista que nadador y que ayer habrá ordenado toda su ropa por colores, una de sus múltiples manías, le ha llegado la hora de enfrentarse al tsunami con el aval de 41 medallas en los Campeonatos del Mundo, en piscina larga o corta. Y es que de cuantos nadadores ocupan calle junto a Phelps, Lochte es el único seguro de poder derrocarle. "Terminará en un programa televisivo, desborda carisma", señalan sus amigos mientras él ya predice cómo vivirá esta cita: "Estás en los Juegos y es el momento en el que tienes que brillar, de probarle al mundo quién es el mejor. En los carriles centrales estaremos Michael y yo, y bueno, los demás... Calentaremos, estiraremos y yo bailaré un poco. Pero antes nos miraremos a los ojos, como preguntándonos: ¿Quién lo quiere más?, y entonces ¡pum!, salimos. Y yo entro al agua como un cohete, y no miro hacia atrás, nado mi propia carrera; los demás no me importan". Su cuerpo viene hecho de fábrica, producto del trabajo del torneo de Strongman: "Mi entrenador en la Universidad de Florida, Matt Delancey, me dijo: Vente un domingo a ver cómo trabajo. Le dije: Perfecto. Lo vi y me entusiasmé: Esto parece muy cool. ¿Puedo intentarlo? Ya no pude dejar de hacerlo".

Con todo, el aspirante es consciente de que el monarca del agua no ha muerto de éxito. Se dijo en 2009 que jamás volvería a ser el que fue, pero recuperó la pasión, el fuego de la victoria, y recurrió a nuevas tácticas de preparación como la práctica del boxeo o dormir en una cámara que estimula altitudes de 2,4 a 2,7 kilómetros, para fortalecer su resistencia. No sucumbió al dinero ni a multiplicar sus errores, que los cometió cuando fue arrestado por conducir ebrio o cuando fue fotografiado fumando marihuana. Niño prodigio en Sydney, rey de Atenas y emperador absolutista en Pekín, se precipita Phelps al último desafío de su vida deportiva con el aliento suficiente como para agigantar más su mito. Las dos estrellas estadounidenses se destacan del resto de competidores, que deberían conformarse con pugnar por la medalla de bronce, salvo gran sorpresa. El brasileño Thiago Pereira, uno de los de ese segundo pelotón, buscará conseguir su primera presea olímpica, tras su excelente desempeño en los últimos Panamericanos de Guadalajara en 2011, donde ganó seis oros, una de plata y una de bronce.

mireia belmonte oposita al podio El programa de la primera jornada incluye otras tres finales: los 400 libres hombres y los 400 metros estilos y relevos 4x100 libres mujeres, en la que hará su debut en unos Juegos la nueva maravilla estadounidense, Missy Franklin, de apenas 17 años y que se espera coseche varios metales. La gran esperanza de la natación estatal, Mireia Belmonte, estará presente en los 400 estilos con posibilidades de podio. La catalana parte con un mejor registro de 4:33.91, rubricado el pasado marzo a modo de sexta mejor marca del año. Entre sus rivales estarán la estadounidense Elisabeth Beisel, mejor crono de 2012 y campeona mundial; la británica Hannah Miley, segunda en Shanghai; la húngara Katinka Hosszu; o la australiana Stephanie Rice, que defiende el oro de 2008, lo que encarece el saborear un metal que se resiste desde Barcelona'92. Lo consiguió Nina Zhivanevskaya en los 100 metros espalda en Sydney, pero fue el bronce de una nacionalizada nacida en Moscú. El Centro Acuático de Londres avista ya a sus tiburones.

votos comentarios
  • Mail
  • Meneame
  • Tuenti

Herramientas de Contenido


Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Publicidad

  • Avda. Tolosa 23 20018 Donostia
  • Tel 943 319 200 Fax Administración 943 223 900 Fax Redacción 943 223 902