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u. muñoz - Sábado, 7 de Julio de 2012 - Actualizado a las 05:25h
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DONOSTIA. El nuevo tiempo político en Euskadi podría dibujar un Parlamento Vasco desconocido hasta la fecha. Al margen de la presencia de la izquierda abertzale -ya con el aval de la legalidad-, los 75 asientos que los electores repartirán entre los diferentes partidos en la próxima cita con las urnas, según las estimaciones electorales del Euskobarómetro, serían exclusivamente para los candidatos de PNV, EH Bildu, PSE y PP. Una Cámara de cuatro colores, abertzales y constitucionalistas, que dejaría viudos institucionalmente a formaciones como Ezker Anitza, Ezker Batua y UPyD, que se tendrían que conformar con los pocos representantes que tienen en la actualidad en los ayuntamientos y en las Juntas Generales de los diferentes territorios de la CAV.
De cumplirse los pronósticos que arroja la última oleada de sondeos preelectorales llevada a cabo por el equipo de la UPV/EHU dirigido por Francisco Llera, el PNV, con Iñigo Urkullu como candidato, volvería a ganar las elecciones autonómicas si tuvieran lugar ahora. El 32% de los electores respaldaría a la formación jeltzale, un porcentaje que en votos se podría traducir en algo más de 350.000 y, lo que al final marcará el futuro de posibles alianzas, este apoyo en las urnas se traduciría en 23 o 24 parlamentarios para el partido de Sabin Etxea.
Una victoria que, según apunta el Euskobarómetro, sería por la mínima, ya que, Euskal Herria Bildu debutaría en el Parlamento Vasco logrando 22 asientos (24,7% de los sufragios). Lo que se traduciría en que la coalición soberanista (formada por Sortu, Aralar, Eusko Alkartasuna y Alternatiba) se quedaría a 70.000 votos del PNV. Un resultado que auparía a este conglomerado de partidos al segundo puesto en el ranking de fuerzas de la CAV.
Y si EH Bildu asciende, al que le tocaría bajar de escalón es al PSE. De estar al mando del actual Gobierno Vasco, la formación liderada por Patxi López se quedaría con 17 escaños (ocho menos que ahora) y obtendría poco más de 210.000 votos, el peor resultado de los socialistas vascos en unos comicios autonómicos desde 1994. De los números que el Euskobarómetro otorga al Partido Socialista se puede deducir que los electores han decidido penalizar la gestión del PSE en Ajuria Enea. Un "trienio negro", tal como lo describió el pasado jueves Iñigo Urkullu tras ser proclamado candidato a lehendakari, pero que no impediría que el partido de Patxi López se convertiría en juez y parte del próximo Gabinete vasco.
El que, según las encuestas, ya no tendría la oportunidad de decantar la balanza para alguno de los lados es el Partido Popular, que, con el 14% de los votos y 12 o 13 escaños (mantendría los obtenidos hace tres años), no lograría sumar con PNV o PSE los 38 necesarios que marcan la mayoría absoluta en la Cámara de Vitoria. Antonio Basagoiti ya no sería determinante y, como muestra del desgaste de la fórmula PSE-PP, ambos partidos sumarían una treintena de escaños, ocho menos que en las pasadas elecciones autonómicas.
El fin a la atomización del Parlamento Vasco se explicaría porque la división entre EB y Ezker Anitza (el sociómetro daba dos parlamentarios a la formación liderada por Mikel Arana) llevaría a ambas formaciones enfrentadas a repartirse unos 60.000 votos, unos números que les dejarían sin representación. Lo mismo le ocurriría a UPyD. La candidatura de Gorka Maneiro no pasaría de 25.000 votos, por lo que perdería el asiento con el que cuenta en la presente legislatura. Unos resultados que podrían variar levemente -sobre todo si López apura su mandato y los comicios no se celebran hasta el año que viene-, ya que el 26% de los encuestados no expresa una intención clara, sea de votar o abstenerse, o por cualquiera de las opciones electorales.
necesidad de un cambio El apartado que aborda la necesidad de un cambio de lehendakari y el candidato preferido se repiten en la última entrega del Euskobarómetro. Al igual que hace una semana, el equipo de Francisco Llera incluye que un 57 por ciento creen necesario un cambio de lehendakari frente a algo más de una cuarta parte que piensa lo contrario (29%). Un resultado que los expertos en estudios sociológicos ponen en cuarentena ya que, según indican, en realidad, este porcentaje cree que no es necesario un cambio de gobierno, mientras que desde el Euskobarómetro se da por sentado que López es el candidato preferido de estos.
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