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Viernes, 6 de Julio de 2012 - Actualizado a las 05:24h
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Cartas a la Dirección
leía a Lucía Etxeberría refiriéndose a los "arañazos" privados en las arcas públicas: "El fútbol es un negocio (debe 761 millones al estado). Los toros, una tortura subvencionada (564 millones al año). El Senado y los gastos del Congreso, un lujo innecesario. El fraude fiscal, una infamia (90.000 millones). Las pensiones vitalicias, una enorme falta de ética. La fe católica, una opción subvencionada (8.200 millones al año). La salud, un derecho público y universal.... erosionado".
Estos días hablaba la prensa sobre el IVA comparados de la UE para bienes de consumo habituales. En lo referido al Estado español, las cifras eran aparentemente las menos gravosas.
Fuera de los básicos, Portugal en alimentación tiene el IVA más alto (23%) y España el más bajo 8%. Siendo parecida la diferencia de precio entre origen y estantería, el gran margen en Portugal va a las arcas públicas, a los ciudadanos; en España, no.
Otro tanto en telefonía. Al tener el IVA más bajo y las tarifas más altas, el gran margen no va para las arcas públicas. Sanearlas obliga a recortes en salidas y crear nuevas entradas. La razón de equidad está en el ámbito de actuación y envergadura de la acción. Dos ejemplos: Alemania, con el doble población, tiene la mitad de políticos que España; las transacciones financieras en España están exentas de IVA; un problema de "obesidad" y otro de permisividad, institucionales.
El hecho de que la fiscalidad esté por debajo de la media europea "justifica" al gobierno una subida de IVA como la prevista y más, pero no podemos descuidar que tanto el IVA ligado a precios como el IRPF a salarios, tienen dos caras. Si suben el IVA, nuestro poder adquisitivo baja y la pobreza relativa sube, alejándonos aún más de la media europea del bienestar social.
El gobierno tiende a la armonía fiscal con la media de la UE, pero si no ajusta el poder adquisitivo y la redistribución fiscal, el esfuerzo de sustento -medido no en euros sino en tiempo de trabajo, tomando como base el salario medio o SMI de cada país- para la mayoría de ciudadanos, seremos por mucho... el país más gravoso de Europa.
Iulen Lizaso Aldalur
Gracias por su comentario
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