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La temporada del fútbol base txuri-urdin aún da sus últimos coletazos, pero el responsable de los equipos formativos de la Real Sociedad ya está en disposición de hacer balance. Y la valoración de la temporada 2011-12 es positiva, tanto en resultados como en formación
marco rodrigo - Lunes, 11 de Junio de 2012 - Actualizado a las 05:27h
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(A. Garcia)
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Donostia. Ya ha terminado la temporada regular de los equipos, pero faltan determinadas 'pruebas del algodón'...
Te refieres a las fases finales de los juveniles, a determinados torneos en cadetes e infantiles... Pero bueno, no son pruebas del algodón. Al final, solo se trata de parte de un proceso, una parte que nos sirve para ver cómo competimos con otras canteras de Primera División. Y esa es una evaluación que hay que sumar a la del día a día de todo el año.
Los torneos de liga de todos los conjuntos de la Real sí que han terminado. ¿Con qué balance?
Hombre, yo iría por partes. El objetivo es que los jugadores se formen, y en ese proceso entra la competición, donde la nota también ha sido buena.
Vamos por equipos. ¿El División de Honor Juvenil?
Ganó su grupo, con todo lo que ello implica. Luego, en la Copa de Campeones de Lepe, nos la jugábamos a un encuentro, no salió un buen partido y caímos eliminados. Y después en la Copa se completaron buenas actuaciones ante el Sporting de Gijón, y se estuvo a punto de eliminar al Barcelona.
¿El Easo?
Es un equipo joven que ha competido con una gran mayoría de juveniles de primer año, y lo ha hecho contra jugadores de más edad. Hizo una buena liga, peleando con equipos de buen nivel, y que en los duelos directos con los rivales de la zona alta completó buenos partidos.
¿El cadete de Liga Vasca?
Ha entrenado y ha competido muy bien. No solo ganó la liga, sino que también hizo buenos torneos en Cabanillas o en Casablanca. Creo que el equipo ha dado un gran nivel, tanto en el día a día como en los partidos.
¿El cadete txiki?
Pues algo parecido a lo del Easo... Es difícil para los chavales, porque son de primer año y se enfrentan a equipos con mayoría de jugadores de segundo año. Para estos conjuntos es un reto medirse a la Real, y utilizan sus estrategias para poder competir, lo cual nos parece fenomenal.
¿Qué le ha pasado al infantil? Solo ha podido ser cuarto.
A nivel de competición no ha estado entre los primeros, pero ha tenido una trayectoria ascendente. Tras una buena primera fase, en la final se atascó un poquito al principio. Y luego le ha costado remontar, porque los rivales de arriba eran buenos equipos. Pero también es cierto que en los enfrentamientos directos sacó más de la mitad de los puntos. Estamos contentos, porque el equipo ha crecido y en las últimas jornadas compitió muy bien.
¿Y el infantil txiki?
Son los más pequeños, una categoría difícil para nosotros. Es el primer año en que juntamos a todos los chavales. En las demás categorías, los equipos ya vienen más o menos hechos. Pero estos chavales pasan de jugar a fútbol siete a hacerlo en campo grande. Además, vienen de ser un referente dentro del equipo de su club o de su colegio, y aquí deben amoldarse a ser parte de un grupo más homogéneo. Han conseguido ganar la liga y el Campeonato de Euskadi; creo que el balance de su temporada ha sido muy bueno.
Hasta aquí los resultados. ¿Cuál es el balance en cuanto a la formación de los jugadores?
Si hablamos de la implicación, la dedicación y el entrenamiento de los chavales, el balance es de sobresaliente. Los infantiles han trabajado tres días por semana. Los cadetes, cuatro. Y los juveniles han llegado a entrenarse cinco días más el partido del domingo. El espíritu de crecer y de querer mejorar siempre ha estado presente en todos los chavales.
A diferencia de la de los resultados, esta última valoración siempre puede resultar más subjetiva, ¿no?
Tratamos de objetivizarla lo máximo posible. ¿Cómo? Con tres valoraciones anuales de cada jugador, sin tener en cuenta si se han ganado o se han perdido partidos. Al comienzo de la temporada hacemos un análisis y marcamos una serie de aspectos y de objetivos de mejora para cada futbolista. Técnicos, tácticos, condicionales... Entre navidades y enero mantenemos una nueva serie de reuniones para hacer una valoración y ver si esos objetivos se están cumpliendo. Ahora, entre mayo y junio, estamos haciendo la tercera y última valoración, destinada sobre todo a la toma de decisiones de cara a la próxima campaña.
Un momento duro, ¿no? Porque hay que decidir salidas...
Bueno, vamos a ver. La Real es un club de captación casi definitiva. No es que anualmente estemos haciendo revoluciones en nuestras plantillas. Pero sí que es verdad que no todos los chavales continúan, y que hay categorías en las que se queda cortada más gente. En las primeras temporadas, pasa la mayoría. Pero los filtros más importantes llegan después. Primero, con el paso de cadetes a juveniles, donde solo dos equipos abarcan ya a tres generaciones. Y sobre todo con el salto al Sanse.
Paso a preguntas más concretas. ¿Habrá este verano cambios en la estructura de entrenadores, como los hubo el año pasado?
Estamos contentos con la labor de todos los entrenadores. Pero del mismo modo en que sabemos que somos una cantera de jugadores para el primer equipo, también tenemos que ser conscientes de que este edificio de Gorabide (donde se realizó la entrevista) también tiene que ser una cantera de técnicos para el fútbol profesional. Pero en un principio no haremos grandes cambios.
Se ha dicho esta pasada temporada que la generación buena de juveniles era la del Easo. ¿Leyenda urbana?
Por un lado están los resultados, que pueden ser buenos o malos. Hay generaciones que han sido campeonas de. Y otras que no han sido campeonas de. Pero para nosotros lo realmente importante es que los jugadores estén bien preparados para dar el salto al primer equipo. Y ahora mismo en el primer equipo hay muchos canteranos de generaciones que no han ganado nada. Y esto no lo digo en tono despectivo, ¿eh?
Lo que le preguntaba se dijo cuando Jagoba Arrasate pasó de entrenar al División de Honor a hacerse cargo del Easo.
Hombre, es que nosotros lo que pensamos es que un ciclo de dos años con un grupo similar supone un buen tiempo para trabajar, más que ir teniendo año a año grupos diferentes. Estar dos años seguidos con una misma generación te puede llevar a sacarle un mayor rendimiento.
Se refiere a que Jagoba Arrasate ha dirigido este año al Easo y a que quizás siga la próxima temporada con los mismos chavales en el División de Honor.
Eso es, eso es.
Otro asunto. ¿Por qué se decidió que Iker Hernández jugara en el juvenil tras hacer la pretemporada con el primer equipo?
Desde el inicio del verano pasado sabíamos que Iker iba a entrenar con el primer equipo, y que después iba a bajar al juvenil. Estaba planificado así desde el primer día. Eso, en algún caso, ha supuesto unos trastornos, porque si entrenas con el primer equipo puedes pensar que vas a jugar al menos en el segundo. Pero ya te digo que estaba todo planificado. ¿Por qué? Pues porque la delantera estaba cubierta en el Sanse, y pensábamos que los jugadores del filial también tenían que tener sus minutos.
La Real no tiene equipo alevín.
Ahí nosotros tenemos poco que decir. Este tema responde a la legislación vigente en Gipuzkoa. La situación es esta, y tenemos que intentar trabajar de la mejor posible para que dicha situación no nos afecte negativamente. ¿Cómo? Observando. El fútbol playero, la liga alevín, el torneo de Zubieta en navidades, entrenamientos que organizamos aquí mismo para los equipos... En este sentido, para nosotros es fundamental el trabajo que hacen todos los clubes convenidos, porque luego nosotros sacamos provecho de ello.
Sería peligroso tener a un alevín sentado siempre en el banquillo cuando en su club de origen competiría siempre...
Bueno, eso ya lo trabajamos en las categorías con las que sí contamos. La Real es un club de formación, y eso contempla entrenar y competir bien. No concebimos que vengan chavales que jueguen poco o no jueguen. En cada categoría existe un porcentaje mínimo de minutos que hay que cumplir y esto es algo que, en la gran mayoría de los casos, no todos, se cumple.
(...)
Para facilitar todo esto, tendemos a configurar plantillas cortas. Porque claro, si tienes 27 chavales... En infantiles hacemos plantillas yo diría que muy cortas. En cadetes las hacemos medias. Y en juveniles, ya más largas. ¿Según que base? Mira, en infantiles y en cadete txiki la competición es provincial. Así que teniendo en Zubieta a 22 chavales estamos quitando jugadores importantes a otros equipos guipuzcoanos, futbolistas que tampoco juegan con nosotros. Eso sí, en estas categorías sí que movemos a un volumen grande de chavales en los entrenamientos. Son jugadores que trabajan con nosotros en Zubieta, en ciclos de cinco o seis semanas, y que luego compiten con su club.
En el segundo año de cadete, la plantilla ya es más larga.
Eso es. ¿Por qué? Pues porque el siguiente paso es juveniles. Y ahí las convocatorias ya no son de 18. Son de 16. El concepto de poder quedarse fuera de una lista empieza a asomar. Así que tampoco queremos que pasen de jugar siempre en cadetes a ver partidos desde la grada. El cadete de Liga Vasca tratamos de configurarlo con 19 jugadores, para que alguno se tenga que quedar fuera. Y luego ya en juveniles las plantillas andan por la veintena de futbolistas o incluso la superan.
Gracias por su comentario
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