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por xabi larrañaga - Sábado, 31 de Marzo de 2012 - Actualizado a las 05:26h
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No, no entiendo esa manía de ocultar la evidencia, de engañar al prójimo o, peor, de engañarnos. Se podrá amedrentar a quien la cuente, pero es una verdad incontestable: de igual modo que millones de personas hicieron huelga de forma civilizada y sin imponer su opción a nadie, hubo miles que no quisieron hacerla y fueron obligadas a cerrar su negocio o abandonar su puesto, amenazadas al puro estilo fascista. Apedrear las lunas de una tienda y acojonar a un tabernero es lo mismo en Pamplona y en Berlín.
No, no entiendo el afán por minimizar esa violencia, el empeño por dejar a Jiménez Losantos la denuncia de unos actos que cualquier observador, de derechas o izquierdas, conoce. A ningún columnista le gustaría que alguien entrara en su habitación, le informase -gracias-, le insultase y le rompiera el ordenador. ¿Acaso somos una elite? Lo que no vale para uno tampoco debería valer para el frutero de la esquina. Y asusta el hecho de que aquí, donde casi todos los artículos, comentarios y cartas son favorables a la huelga, se considere una provocación la mera mención de otra postura. Estén tranquilos: mis letras son minúsculas gotas que no contaminarán este límpido océano monocolor.
Durante años un sector de nuestra sociedad ha organizado muchas huelgas de índole política en las que los piquetes hacían, como anteayer, su trabajo. Igual, igual. Y a la mayoría de la gente aquella tarea informativa le parecía un ataque a la democracia, la libertad y blablablá. Sin embargo, cuando tales métodos coercitivos son utilizados por "los nuestros", los silenciamos o calificamos de anecdóticos. Me niego a que haya que ser del PP o UPN para escribir estas cosas. Y espero que no haya que comprar el diario de la competencia para leerlas. ¿O es que este no es el periódico de TODOS, perdón, y TODAS? ¿O es que la minoría que el 29-M quiso trabajar tiene menos derechos que esas otras minorías lingüísticas, sexuales o étnicas a las que defendemos? Pues eso.
Gracias por su comentario
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